Tres Tizas

22 octubre , 2009

Velocidad y comprensión lectoras

Filed under: Diversificación Curricular — Etiquetas: , , — Carlos Diez @ 8:00 am

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El curso 2007-08 decidí por primera vez que mis alumnos hicieran el PROLEC / SE (evaluación de los procesos lectores), de José Luis Ramos y Fernando Cuetos (cuadernillo, anotaciones, manual).

El PROLEC SE es un conjunto de pruebas parea evaluar los procesos y estrategias que intervienen en la lectura, esto es, sirve para determinar el nivel de velocidad y comprensión lectoras en alumnos de 10 a 16 años y, además, concretar las acciones que hay que realizar según los resultados obtenidos.

Los procesos cognitivos analizados por estas pruebas son: identificación de letras, reconocimiento de palabras, procesos sintácticos y  semánticos. Y los seis ejercicios de que consta son: emparejamiento dibujo-oración, comprensión de textos, estructura de un texto, lectura de palabras y pseudopalabras, y signos de puntuación. Los hay colectivos (que los pueden hacer todos a la vez) e individuales, para los que se agradece la colaboración de un compañero (en mi caso fue la orientadora) y no viene mal una grabadora.

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15 diciembre , 2008

Coloquio: aprendiendo a dialogar, aprendiendo a pensar.

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En la televisión “moderna” apenas se emiten programas en los que los participantes reflexionen. Los coloquios y debates de otras épocas -¿quién no recuerda “La clave”?- se han convertido en discusiones crispadas en las que prima el espectáculo y el sensacionalismo (así los coloquios de “La noria” o “El debate -a cualquier cosa se le llama debate- de Gran Hermano”); o, en el mejor de los casos, en una exposición de sucesivos monólogos (como en “59 segundos”). Parece que la televisión no es un medio apropiado para la manifestación de ideas y pensamientos en profundidad.

A los alumnos, carentes de modelos de intercambio cortés de opiniones, les cuesta seguir con atención y participar en diálogos reflexivos de cierta duración. Tampoco los foros y redes sociales que frecuentan en Internet parecen los medios adecuados para fomentar la participación intelectual meditada.

En esto, por tanto, los centros educativos, entre otros agentes, han de ser de nuevo los dinamizadores y transformadores. Los educadores tenemos una tarea más. Habrá que buscar y ofrecer modelos a los alumnos, sembrar la inquietud, la necesidad, y proporcionar el ambiente adecuado para que germinen, florezcan y se desarrollen en ellos las habilidades comunicativas enfocadas a expresar opiniones, mostrar acuerdo y desacuerdo, manifestarse a favor o en contra aportando razones…

Y más cuando las tesis sociales y educativas abogan desde hace unos años por el diálogo (presencial o a través de la red) como el instrumento más eficaz para la construcción y organización del conocimiento. El aprendizaje dialógico, basado en las teorías entre otros de Freire y Habermas, engloba y supera el aprendizaje significativo de concepción constructivista.

Llevando a la práctica esta concepción comunicativa de la educación, las Comunidades de Aprendizaje proponen diversas actividades y procesos que facilitan las estructuras adecuadas: grupos interactivos, tertulias dialógicas (que fomentan la lectura reflexiva y de las que escribiré en un futuro artículo) y debates o diálogos. En estos últimos se valoran las diferentes aportaciones en función de la validez de los argumentos utilizados (incluido el argumento emotivo) y no la situación académica o de poder de quien las realiza.

Por todo esto y aprovechando que el curso pasado en tutoría seguimos el programa  “Ser persona y relacionarse” de Manuel Segura y que este trimestre estamos trabajando en clase los textos argumentativos, presento una actividad ni nueva ni original, pero sí sencilla de organizar, amena y eficaz para promover el diálogo en las aulas: el coloquio sobre dilemas morales. Este intercambio oral de opiniones es el remate de una secuencia de actividades ya planteadas por mi compañero Patxo Landa en El barracón, artículo de este blog. Y si es posible, se contextualizará partiendo de hechos concretos recientes. En el último hemos tratado la eutanasia y la noticia que lo motivó fue el caso de Hannah Jones, al que se ha unido recientemente la polémica por la emisión del video con escenas de la muerte de Craig Ewert. En fin, el coloquio: forjándo-nos opiniones.

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Carlos Diez

27 noviembre , 2008

Anagramas, jagundo con los nembros

Filed under: Diversificación Curricular — Etiquetas: , , , — Carlos Diez @ 8:00 am

Anagrama, palabra obtenida mediante la trasposición de las letras de otra palabra (amor y Roma). Hace tiempo comenzaba mis primeras clases pidiendo a los alumnos que realizaran anagramas con sus nombres, que se convertirían en los seudónimos con los que firmar sus redacciones. Con esta sencilla actividad pretendía crear un ambiente distendido, que perdieran el miedo al folio (o pantalla) en blanco, fomentar la creatividad, la imaginación y el aspecto lúdico del lenguaje, y sobre todo -lo confieso- sobre todo la actividad me permitía aprender rápido sus nombres, algo fundamental cuando se realizan muchas sustituciones en diferentes centros durante un curso.

Hace unos días he vuelto a recordar esta actividad al ver el juego tan divertido que planteaba Leonor Quintana en su Suplemento ocasional, el “éxito” de los acrósticos de Marcos Cadenato en este blog (¡ya van 100 comentarios!), releía las actividades para las primeras clases de Lourdes Doménech y su maravilloso anagrama, “tristezas“, creado para titular sus maravillosos micros cuando le cedimos la palabra en “Trestizas”.

El punto de partida ni siquiera era original, pero he perdido la referencia y no he encontrado nada en Internet. Que me disculpe el autor de aquel anagrama que usaba como ejemplo para introducir el ejercicio: el capitán Garfio para huir de los niños perdidos se transformaba en Panfito García, revolucionario mexicano oculto en el poblado indio, o en Pía Gracia Font, escritora. Pero si la ocasión lo requería podía demostrar que esos seudónimos eran exclusivamente suyos, ya que estaban formados con todas las letras de su nombre. Para darle cierto lustre al ejercicio mencionaba algunos ilustres anagramistas como Lope de Vega y sus versos a Belisa (Isabel de Urbina) y H.A. Largelamb, autor de numerosos artículos para el National Geographic e inventor del teléfono. Hoy añadiría a Tom Marvolo Riddle y su anagrama “i am Lord Voldemort”.

Luego intentábamos adivinar qué compañero se escondía tras cada seudónimo (o seudónimos) anagramático. Y les pedía que describieran al personaje que habían creado con su nombre. Qué físico, oficio, vestimenta, lugar, aficiones, personalidad… les sugería (¿connotaciones se llaman?). Y, prestándome como modelo, fui Cólsar, pirata de los mares del sur, As Crol, detective privado, S(usan) Carol o Coral, escritora de novelas de amor…

Por último, el juego servía también para descubrir los matices de alias, sobrenombre, apodo, mote, apelativo, etc. Hoy aplicaría alguna ludotez -o ludotic- que recogiera, por ejemplo, el proceso de creación del anagrama, para hacer más atractiva la actividad y anadiría a la lista anterior “nombre de usuario”, “nickname” o nick a secas. Hace unos días he vuelto a recordar mi primer nick: Omedes.

Carlos “Nicomedes”, para servirles.

13 noviembre , 2008

Caliente, caliente… ¡que te quemas!

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Antes del uso de Internet en el aula, la búsqueda de información se desarrollaba casi de manera exclusiva en la biblioteca y en casa. Para esto bastaba con saber en qué armario o balda estaban las enciclopedias o los libros de la temática que precisábamos. Y si queríamos agilizar la búsqueda, saberse bien el abecedario para manejar los diccionarios, los diccionarios enciclopédicos y las fichas de autores y temas ordenadas alfabéticamente. Otra alternativa era practicar las habilidades sociales preguntándole al bibliotecario.

Con las TIC, la consulta en la red (con Google, Yahoo…) y en las enciclopedias en formato digital y on-line (Wikipedia, Encarta) ha sustituido al pasar las páginas del Larousse, el Espasa y tantas otras (que también ofrecen ya sus contenidos en DVD, por supuesto). Como el GPS al despliegue de mapas en el capó.

Buscar y seleccionar en la red, destrezas fundamentales relacionadas con la competencia de aprender a aprender y la competencia digital. Buscar en la maraña de información disponible y en el menor tiempo posible. Para esto hay que afinar, usando las búsquedas avanzadas y las diferentes opciones que nos ofrecen todos los buscadores (por ejemplo, búsqueda académica, de blogs, de libros, el directorio con sus búsquedas temáticas, búsqueda de noticias, de videos, etc. en Google). No olvidemos que luego hay que procesar esa información para convertirla en conocimiento, como dice Lourdes Domenech en “¡Copiad y pegad!“, el último artículo de su blog “A pie de aula“.

Y, por último, para hacer más fructífera y motivadora la búsqueda, se puede sacar del ámbito académico y situarla en un contexto real. Saquemos la búsqueda del aula y organicemos, por ejemplo, una excursión de un par de días. Actividad sencilla y útil con un enfoque TIC.  Ya lo decían Gabi, Fofó, Fofito y Miliki: “El viajar es un placer que nos suele suceder“. ¿Apetece una excursión? Suban, suban… “vamos de paseo“…

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Material del profesor: tarea.

Trabajos de los alumnos: documento final de J. y S., recorrido turistico-cultural de D. y A.

Carlos Diez

6 octubre , 2008

Imágenes históricas: la Historia en imágenes

Filed under: Diversificación Curricular — Etiquetas: , , — Carlos Diez @ 8:00 am

El curso pasado me tocó por primera vez dar clase en Diversificación Curricular, en el ámbito socio-lingüístico. Después de trabajar aspectos geográficos, me planteé introducir algunos hechos y procesos históricos relevantes de los siglos XX y XXI y descubrir cuáles conocían (a modo de evaluación inicial). Pero el tipo de alumnado no era el apropiado para abordar la tarea mediante textos, complejos gráficos o mapas saturados de datos. Y pensé que buscar imágenes podía resultar un punto de partida más apropiado, un método más ameno y eficaz. Más aún en un mundo tan visual. Los sucesos importantes de nuestro tiempo se documentan cada vez más con imágenes; por eso es importante que el alumno adquiera la capacidad de interpretarlas, indagando sobre su contexto, su veracidad y su posible manipulación. Las imágenes, pues, como elemento para promover la investigación.

El resultado fue, después de una selección,  un conjunto de unas 20 imágenes históricas con las que hicieron una exposición en un pasillo del instituto, una presentación de diapositivas y encuadernaron ejemplares para todos. Y este curso he podido comprobar cómo, varios meses después, los alumnos identifican las fotos y recuerdan muchos datos de los momentos históricos que reflejan.

Cuando a una información añadimos una imagen (o, como en este caso, a la inversa), el proceso de aprendizaje es más atractivo, fácil, completo y sus resultados más duraderos. Del texto a la imagen que ilustra, de la ilustración al texto que aclara: Dos caminos para un mismo destino.

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Material del profesor: eredua

Trabajos de los alumnos: bonba, gosea, guda-zibila.

Carlos Diez

 

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