Tres Tizas

22 septiembre , 2011

Pura vida, bajo los cielos de Asia

Archivado en: Blog, Como la vida misma, Homenaje — Etiquetas: , , , , — Gorka Fernández @ 9:00 am

Crédito de la imagen

“Esta es una historia que quiero creer simple y brutalmente honesta, como un trenzado mitad seda y mitad esparto en el que se mezclan sin ambages la naturaleza salvaje, el amor y la pura vida

escrito por Iñaki Ochoa de Olza en “Bajo los cielos de Asia” (Saga Editorial, 2010)

En el festival de cine de San Sebastián que a lo largo de esta semana se celebra, se presenta la película-documental “Pura vida”. (Aquí puedes verlo, post actualizado en 2013)

Narra la historia de un rescate en alta montaña. Concretamente el de Iñaki Ochoa de Olza en el Annapurna en 2008. Pena que los cines de hoy en día sean grandes superficies con múltiples salas en las que dan siempre las mismas películas, aunque disten 500 metros (doy fe que eso pasa en mi pueblo de origen). Será difícil encontrarla en la cartelera.

Qué pinta esto de un rescate en el Annapurna aquí, te preguntarás. Mucho. En la escuela debemos transmitir valores como el compañerismo, la amistad, el amor a la naturaleza e incluso el ser consecuentes con las acciones que cada uno toma en la vida, además de preparar al alumnado para conseguir un óptimo grado de madurez vocacional.  Pues bien, esta historia tiene todos esos ingredientes. La historia de una persona íntegra que hizo que un grupo de gente quisiese convertir, como hace cualquier persona que trabaja en Educación, lo imposible en difícil: salvar una vida a 7.400 metros de altitud.

Como recurso para trabajar la madurez vocacional puede ser interesante el libroBajo los cielos de Asia de Iñaki Ochoa de Olza, en él este himalayista nos cuenta su evolución dentro del deporte de alta montaña y todas las vicisitudes que le llevaron a ser un alpinista profesional.  Con una soltura y una escritura ágil, en ocasiones profunda, Iñaki se nos presenta como un idealista, con convicciones éticas y estilísticas acerca de cómo se debe ascender (y descender) las cumbres más altas del mundo: sin oxígeno de apoyo, sin utilizar cuerdas fijas que no hayan sido fijadas por él mismo y sobre todo con un respeto radical a la montaña y sus gentes.

Iñaki se muestra como una persona que amaba el Himalaya, habla de igual forma de sherpas que de expedicionarios y entabla relaciones que le permiten llegar a expresarse en nepalí.

Si más arriba presentaba la película ahora recomiendo el libro. “Los catorce de Iñaki” (Saga Editorial, 2011) de Jorge Nagore que hace referencia a ese rescate que tuvo lugar en el Annapurna en el 2008, cuando Iñaki Ochoa de Olza  quedó enfermo a 7.400 metros en el descenso de una de las montañas más peligrosas del planeta. Se puede considerar la segunda parte del anterior.

Este libro muestra la generosidad de alpinistas que pusieron su vida en peligro por conseguir lo imposible. La lectura es emocionante, aun sabiendo el final del libro cada vez que uno cierra sus páginas un pensamiento recorré la lectura recién pausada “y si en realidad no murió y si al final le salvaron…

Como los Argonautas en busca del Vellocino de Oro estos catorce amantes de la montaña lucharon por rescatar a su amigo jugándose el pellejo. Creo que es digno de ser transmitido a una juventud, a veces olvidadiza con las necesidades de las personas con las que conviven la mayor parte del tiempo, sus compañeros.

De cara a plantear alguna actividad con el alumnado quizás este reportaje del espacio Informe Robinson (20 minutos) pueda servir. (Nota: recomiendo saltar hasta 1 min. 26 seg. para ahorrar simplonas comparaciones entre un futbolista que no tiene reparos en tatuarse el número del diablo en un hombro y un montañero que llevaba tatuado en la mirada la palabra Ángel.)

En cualquier caso aquí está (con menor calidad) la versión partida en tres fragmentos alojada en youtube, sin la distorsión demoníaca.

Durante los dos libros citados se hacen continuas referencias a un poeta al que Iñaki adoraba, Bob Dylan, y del que tiene influencias en su escritura. “Pero aún y así no me importan las cuspides de las montañas, esas cimas estériles que solo son la medida de nuestro propio ego. Quisiera desprenderme de ellas para siempre, quisiera no necesitarlas más”.

Por cierto, con la compra de estos dos libros se colabora con la fundación que lleva su nombre (Fundación Iñaki Ochoa de Olza – SOS Himalaya) y que pretende paliar las dificultades de las personas que viven en Nepal, Tibet y Pakistán, los tres países en los que se encuentran las catorce cumbres más altas del planeta.

Otra razón más por la que transmitir su historia a nuestros jóvenes ¿No crees?

Por cierto (otro), anímate a contar tu libro en Kuentalibros. Yo lo hice con “Bajo los cielos de Asia”

Gorka Fernández

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13 comentarios »

  1. Muchas gracias, Gorka, por las recomendaciones y por darnos a conocer a los profanos la figura de Iñaki Ochoa de Olza. Tras leerte, no me cabe ninguna duda: las relaciones entre la Educación y la montaña son evidentes y los valores que pueden aportar a unos estudiantes adolescentes son absolutamente recomendables. Curiosa coincidencia: “pura vida” es el eslogan promocional y casi filosofía de vida de un país como Costa Rica. Hace un par de veranos pasé por allí unos días y era una expresión que oía constantemente en boca de los costarricenses: “¡fuera estrés, pura vida!” Ahora aprendo otra interesante acepción…
    Consultando la Wikipedia he leído que Pep Guardiola les pone a sus jugadores el vídeo de la experiencia de Iñaki y ya conocemos los resultados deportivos del Barça, así que su aplicación e interés educativos son muy claros. Eskerrik asko!

    Comentario por Marcos Cadenato — 22 septiembre , 2011 @ 6:31 pm

  2. Aupa Marcos:
    Pues no conocía yo lo de Costa Rica, habrá que ir a comprobarlo… Por lo que dices de Guardiola que yo sepa se lo puso contra el Málaga cuando tuvo una racha negativa, está tan lejos eso de las rachas negativas del Barça que no sé si seguirá recurriendo a Iñaki. La historia, la vida, la pasión de este navarro y su coherencia con su propia existencia son dignas de ser proclamadas por eso supe que encajaría en Tres Tizas, aunque tuve mis dudas.
    Habrá que seguir subiendo montañas…
    Un abrazo y ¡Pura vida!

    Comentario por Gorka Fernández — 22 septiembre , 2011 @ 7:01 pm

  3. Maravillosa entrada, Gorka, He devorado los tres vídeos sintiendo escalofríos y no de frío. Quiero pasárselos a mis alumnos, creo que los enlazaré en el blog tomando tu idea. No sé si ellos serán muy conscientes de lo que significa estar a ocho mil metros, de lo que significaba la filosofía de Iñaki sobre la montaña y lo que implicó su intento de rescate, pero sólo con que perciban una pequeña parte será algo extraordinario. La relación con sus compañeros de escalada da medida de lo que era él, de lo que fue él. El alpinista que se quedó con él, que no aceptó abandonarlo (no recuerdo su nombre, en algún momento está a punto de llorar de emoción) revela en su rostro todo lo que es la solidaridad entre seres humanos llevada hasta el final.

    Gracias. Claro que lo utilizaré, pero enseguida.

    Comentario por Joselu — 22 septiembre , 2011 @ 8:44 pm

    • Horia Culibasanu era el odontólog rumano, sí rumano que se quedó hasta que llegó Ueli Steck con un medicamento “mágico” que prolongó la agonía de Olza unas horas más. Horia todo el tiempo que estuvo con Iñaki pudo ver como luchaba por vivir, él mismo a 7.400 m de altura suportó esas extremas condiciones. Lo que más me sorprendió es que cada diez minutos salía a leer la marca de la tienda e campaña revosante de vómitos de Iñaki, para cerciorarse de que no se estaba volviendo loco. Los hermanos de Iñaki lo tienen ahora como hermano.
      Sé que amas la montaña, que a veces te ha dado algún susto, quizás por eso aprecias esta entrada. Pero, mi interés es que llegue a los chavales así que por favor cuando les pongas el vídeo escribe un post en tu blog (o un mail), lo leeré con ganas.
      Un abrazo compañero

      Comentario por Gorka Fernándeza — 22 septiembre , 2011 @ 9:32 pm

  4. Todavía se me ponen los pelos de punta al ver el avance del documental. Ya sabes mi pasión por el monte y todo lo que me ha enseñado. Tenemos una pendiente, recuerda.
    Y sobre los jóvenes… hay que pensar en sus compromisos, en sus motivaciones, por conseguirlas no repararán en esfuerzos. Lo demuestran los que hemos visto en el 15M, y los que recorren las calles reclamando Kukutza zutik!
    Estoy viendo el reportaje de canal + y no tengo ya más palabras.

    Comentario por Patxo — 23 septiembre , 2011 @ 12:16 am

    • Tenemos un monte pendiente. Yo suelo subir en nochevieja (el 31 a la mañana) al Gorbea así que si te animas…
      Hay mucho trabajo por hacer mucha sensibilización y la montaña nos puede ayudar

      Comentario por Gorka Fernández — 24 septiembre , 2011 @ 8:36 pm

  5. Hay esperanzas… En una de las sesiones del Máster que impartimos el curso pasado se les pidió que recomendaran, publicitaran, reseñaran… un libro que ellos llevarían en el futuro a las aulas. Entre los títulos –algunos ya clásicos- de literatura juvenil, había uno diferente, me llamó la atención. Uno de los alumnos, Unai, había elegido –sin dudarlo- Bajo los cielos de Asia. Y no solo había escrito la reseña en el blog, sino que allí mismo había hablado a algunos de sus compañeros del libro. Y hablando de estrategias y acciones para el fomento de la lectura –que era lo que tocaba-, descubrí que una de las mejores maneras de animar a leer un libro es la mirada. A ti, Gorka, no te estoy viendo, pero intuyo el brillo en tus ojos, como en los de Unai, cuando has escrito sobre Iñaki.
    Cuando vuelva a las aulas, intentaremos pescar en el Annapurna.

    Comentario por Carlos Diez — 23 septiembre , 2011 @ 6:08 am

    • “Bajo los cielos de Asia” es un libro muy interesante, Iñaki Ochoa de Olza escribe muy bien y te transporta perfecetamente a un mundo como es el alpinismo. Ha sido uno de los libros que me ha atrapado, lo terminé en tres días y ahora de vez en cuando leo algunos fragmentos. Unai imagino que tendría las mismas sensaciones y seguro una mirada parecida. Me costó esta entrada le di varias vueltas antes de concluirla y cuando algo cuesta es porque quieres transmitir con precisión. Creo que es útil en la escuela.
      Un saludo compañero, y sí habrá que pescar en el Annapurna y hasta en el K2 o Pagasarri si hace falta

      Comentario por Gorka Fernández — 24 septiembre , 2011 @ 8:43 pm

  6. Soy muy sentimental para estas historias y lo paso fatal; quizá por eso me entrego con más ganas a la comedia de la vida que el drama de la supervivencia. La historia de Iñaki Ochoa enlaza con las de muchos luchadores (tal vez los docentes de la próxima década) como Scott, Amundsen o Shackleton en el Polo Sur. Son vida, humanidad y energía en pleno despliegue, y seguro que su divulgación en las aulas siempre será algo positivo (desde luego mucho mejor que el ejemplo de los ases del balón).

    Comentario por Toni — 24 septiembre , 2011 @ 11:12 pm

    • Sin duda es más agradable la comedia, incluso más necesaria. Pero la gente que es sensible a la comedia también lo es al drama porque sabemos que nos reímos para sobrellevar los aspectos dramáticos de la vida. He visto las fotos de “Maneras de leer” y vuestros rostros son los propios de pioneros como esos a los que nombras, exploradores y exploradoras de lo tecnológico, aún quedan muchos sitios por conquistar… Habrá que seguir, seguid hasta reencontraros con exploradores que desisten y poder decir “Doctor Livingstone, supongo”

      Comentario por Gorka Fernández — 25 septiembre , 2011 @ 10:43 am

  7. Oportuna entrada, compañero. Desde aquí, desde Septiembre, se intuye la cima.
    Un abrazo.

    Comentario por Aster Navas — 26 septiembre , 2011 @ 9:18 am

  8. Llego rezagada a esta ascensión por los valores del montañismo. Tengo la firmei convicción de que hacen falta modelos de superación y esfuerzo como el de Iñaki.

    Comentario por Lu — 26 septiembre , 2011 @ 8:31 pm

  9. Gorka, mil gracias por las referencias, la publicidad y todas esas cosas. Pero sobre todo, por encima de todas esas cuestiones, por escribir con brío, con energía y con entusiasmo sobre Iñaki y sobre lo que pasó en su vida antes del Annapurna y lo que las personas con que las que él se cruzó en vida hicieron después.

    Iñaki mismo decía que los montañeros no son héroes, él ahora no está aquí para defenserse o para decirte “no te pases, Gorka, que no es para tanto”. Pero sí que es verdad que era una persona tremendamente humilde, honesta e íntegra. Ojalá esos valores y esos materiales que citas te ayuden en tu labor como profesional de la educación. A nosotros, a su familia y amigos, al menos nos dejó muchas lecciones para aprender. Y sí que haría mucho bien que se transmitiesen y difundiesen. “Somos una sociedad tremendamente rica en lo material y profundamente pobre en valores”.

    Iñaki dejó una huella -como todo lo que hizo en esta vida- sencilla pero profunda, una huella como esas que abría en esas tremendas montañas.

    Un abrazo grande desde la Fundación SOS Himalaya, que por cierto es un proyecto que el propio Iñaki ideó, ahora nos toca a nosotros -nos dejó ese legado con esa enorme responsabilidad- hacerlo realidad. Gracias, eskerrik asko.

    Comentario por SOS Himalaya — 28 septiembre , 2011 @ 6:35 pm


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