Tres Tizas

11 marzo , 2015

Motivo de divorcio

Filed under: Mide tus palabras — Etiquetas: — Aster Navas @ 8:43 pm

ronquido

Crédito de la imagen

Llevabas, Teresa, tantas noches zarandeándome inútilmente que cuando esta madrugada me has acariciado –era tu mano reconquistando mis hombros, colonizando mi ombligo- se me ha erizado la piel y me he desvelado.
Ha sido –después de tanto tiempo sin hacerlo- un gesto culpable y torpe que me ha dejado al pairo, escuchando los primeros coches, contando una y mil veces las rendijas de la persiana.
He comprendido que el viaje te ha cambiado extrañamente. “Al menos –dijiste al marcharte- estaré unos días sin escuchar tus ronquidos; dormiré –suspiraste aliviada- como una niña”.
Sí, has vuelto de esa inesperada convención morena y distinta.
Le debemos, tesoro, tanto al hombre que te ha dicho que tú –no puede, créeme, quererte demasiado ese capullo- también roncas…

Aster Navas

28 mayo , 2014

Escuela de Traductores de… Burdinibarra

Filed under: Mide tus palabras, Trabajo colaborativo — Etiquetas: , — Aster Navas @ 8:00 am
Llueve. Fuera también.

Llueve. Fuera también.

Antes de nada, quiero agradecer a los compañeros del Departamento de Inglés (Maite, Iratxe y Juanan) y Euskera (Guruzne y Pilar) su paciencia; a nuestros chavales de 3. ESO-E su participación. Sin los modelos de los profes y sin los fallos y aciertos de los alumnos, esta actividad no podría haberse llevado a cabo.  

Lástima que los chicos de Pompas de papel cerraran el chiringuito el pasado año: los sucesivos certámenes que habían ido convocando se han convertido en excelentes antologías de microrrelatos del calibre del que da pie a esta entrada. Tuve el placer de participar en 2005 y ver el paño, comprobar la excelente calidad de la obras que se presentan a concurso. Pensemos que el último objetivo de esas palabras, de esas burbujas, es ilustrar camisetas; hay que ser ingenioso, breve, impactante. Bueno, en definitiva. Muy bueno.

Para nuestra tarea hemos seleccionado los relatos galardonados.

He necesitado al menos dos cursos escolares para dar el primer paso y empezar a venderles a los nuevos colegas de Lenguas la moto TIL. Lo que hoy traigo aquí, más que una propuesta didáctica, es un gesto que estoy convencido que podríais hacer en casi todos los centros. (more…)

2 abril , 2014

¿Te vienes de comas? -le propuso la yuxtapuesta a la coordinada.

Filed under: Mide tus palabras — Etiquetas: , , — Aster Navas @ 8:00 am

 

  • Quizá deberías hacerte un buen análisis -le recomendó el punto a la oración al verla desmejorada y con el sujeto elíptico.
  • Escucha a tu corazón -le aconsejó la desiderativa a la dubitativa.
  • Menos gritos. Milagritos… -le soltó el pronombre a la interjección.
  • ¡Sé paciente! -le rogó la pasiva al sujeto.

 

 

En fin

Aster Navas

6 noviembre , 2013

Sin más (ni más) y otras “aulofonías”

Filed under: Como la vida misma, Mide tus palabras — Etiquetas: , , — Aster Navas @ 8:00 am

Me quieres gordi

Imagen base

Sí, vacíabolsillos también está bien. Y perroflauta. Y gordi… Pero, el mayor hallazgo lingüístico de estos últimos años ha sido sin más. 

Empezó tímidamente pero, sin más ni más, el latiguillo ha ido ganando adeptos y hoy resulta difícil encontrar un hablante que no lo utilice. Podéis incluso tropezar con una hipoteca que se ha aprovechado de este filón para andar de boca de en boca; los publicistas no van a la cama a dormir.

Pero abordemos sin más dilación, sin más preámbulo el término que nos ocupa:

  • Resulta interesante su funcionalidad: nos permite zanjar una conversación en la que no nos interesa abundar o ni siquiera entrar y, sobre todo, demostrar el glamouroso desinterés de quien está de vuelta de casi todo o es difícilmente impresionable. Una muletilla cool perfecta para los adolescentes. Escuchad a vuestros alumnos o consultad la frikipedia. Es una de sus frases preferidas junto con ¡Te relajas!, ¡Eres un pro! ¿Cómo te quedas?, ¡Ai mai…! ¿Qué me estás contando…? o ¡Te reviento…! Toda una aulofonía.
  • Sobre su origen, abrigo una hipótesis -si Menéndez Pidal levantara la cabeza…- un tanto peregrina: dado que no está recogida por la RAE, habría que buscar la influencia de otra lengua tangente. En euskera existe una expresión –beste barik o besterik gabe– que se utiliza con un valor semántico muy similar y en contextos muy parecidos; tropezamos con ejemplos en todos los registros:
    • Besterik gabeko tipo batekin maitemindu nintzen (Me enamoré de un tío del montón). 
    • Lourdes Oñederra, hablando del eje temático de su última obra, Intemperies, afirma: Eguneroko bizitzak du pisua, besterik gabeko horrek (todo el peso está en la vida diaria, en ese sin más (rutina, cotidianeidad, falta de sorpresa). 

No me deis, sin embargo, demasiado crédito: la ignorancia es atrevida. Es muy posible que el proceso se haya desarrollado en sentido inverso.

  • Creo que es, sobre todo, digna hija de su tiempo. Estamos viviendo una época mediocre que nos produce una apatía colectiva, una época sin más. La ilusión -Madrid 2020- pasa por horas muy bajas y el lenguaje lo refleja rigurosamente. Por otro lado ya no nos sorprende nada en ningún ámbito; nada ni nadie nos cautiva, nos seduce.  No esperamos gran cosa; hacerlo -y más verbalizarlo- nos volvería más vulnerables, más frágiles. ¡Qué lejos está de aquel ¡venga! de los 90 con que respondíamos a un gracias o a un hasta luego.

preikestolen

Imagen base

Sin más es un escudo excelente, un refugio ante la incertidumbre; un síntoma de precariedad emocional que nos deberíamos hacer mirar.

Desencanto no; lo siguiente.

Aster Navas

16 octubre , 2013

2

Filed under: Mide tus palabras — Etiquetas: , — Aster Navas @ 8:00 am

cucharas

Quiero agradecer antes de nada a @hautatzen@juancarikt, @lajaines, @salvorota, @marudomenech y @mcadenato sus miradas.

Creo no desvelaros nada si os digo que uno de los mayores motores narrativos es la pareja. Las relaciones de complementariedad, de toma y daca; la ilusión y el desencanto. El motor sube de revoluciones cuando ese dúo, por una u otra razón, resulta insólito, clandestino; cuando sus protagonistas -por mi barrio se pasea una anciana de luto riguroso con un boxer- no tienen la bendición oficial ni eclesiástica; cuando no cumplen las más mínimas leyes de simetría, convención, o sentido común.

Por fin este verano he empezado a subir con cierta regularidad imágenes a Instagram. Ha sido un descubrimiento construir micros con fotografías. En Rolletes de verano recojo –robados, los llamaría un profesional- exclusivas, flirteos, ligues inauditos que se han ido con el otoño y a los que dará la puntilla el cambio de hora. 

(more…)

15 mayo , 2013

Burruños

Filed under: Mide tus palabras — Etiquetas: , — Aster Navas @ 9:05 am

burruño def

Tú seguiste moviendo el ratón como si tal cosa. QUE ME GUSTAS –te repetí pero continuaste navegando por la Red buscando la biografía de Jovellanos. Amarré el canal diciéndotelo dulcemente al oído. Tal vez, pensé, lo habías interpretado como una simple muestra de aprecio; que me agradabas, sin más, y te habías sentido defraudada. No; no quedaba nada clara la intención comunicativa. El contexto, tampoco el contexto ayudaba lo más mínimo: qué olvidadito tenían aquellos desaboríos ilustrados al bueno de Cupido… En el mensaje no había forzado las neuronas…

En aquel segundo intento decidí tirar de léxico valorativo y apelar al receptor. En un trocito de hoja del cuaderno de Mate y, tras penosas reflexiones, me incliné por TE QUIERO MUCHO, COSITA. Pasé el mensaje a Gutiérrez; Gutiérrez se lo deslizó a Valdueza; Valdueza se lo lanzó a Pulido y éste lo dejó sobre tu mesa. Lo desplegaste, hiciste con él un burruño y terminaste de copiar la ecuación de segundo grado que el Simca escribía en la pizarra. Algo así, –me dije- chaval, se le dice a una madre o a tu tío de Cuenca pero no a la mujer de tu vida. La has cagado; trabaja un poco ese nivel de registro o vas listo. Elegante pero informal; barba de tres días.

TE QUIERO MAZO, TÍA te solté en el pasillo pero ni caso; ni una sonrisa cómplice para el emisor. Reforcé aquel verso con código gestual: caída de ojos, mano sobre el corazón, zapatillas Converse, flequillo trabajado.

TE AMO –apunté en una esquina de una lámina de dibujo. La arranqué y se la pasé a Balbas; Balbas se la deslizó a Gangoiti; Gangoiti a Tudanca y Tudanca, por fin, colocó mi telegrama junto a tus Rotrings. Lo leíste, lo hiciste pedazos y tomaste de nuevo el cartabón sin inmutarte. Sí –comprendí- sólo alguien escapado de un culebrón se declararía así; pensarías, con  toda la razón, que era un perfecto capullo y actuabas en consecuencia. Con esa forma discursiva no iba a ningún lado… Daba por hecho que era un amor no correspondido. ¡¡Ataca, argumenta!!  Algo así se grita, se exclama. Cambia de modalidad oracional. No hay que venirse a bajo: redundancia; bombardea su corazón. Resumiendo: ¡¡trata de arrancarlo, Carlos, por Dios; trata de arrancarlo…!!

¡¡TE DESEO!! –garabateé aceleradamente en tu pupitre a la vuelta del recreo. Dudé y a punto estuve de borrarlo: este mamón –concluirías- sólo me quiere por mi cuerpo. Al llegar, lo miraste, lógicamente, espantada y se lo enseñaste al Calambres; el Calambres se lo mostró al tutor; el tutor le fue con la historia al Prefecto y el Prefecto me llamó a su despacho donde me amenazó literalmente con empapelarme. No contaba con aquel receptor múltiple ni con aquel coloquialismo; mi confidencia se había convertido en una rueda de prensa. Yo abjuré y afirmé que aquel inocente graffiti estaba sin terminar, que el texto había sido alterado por una goma de Milán, un inoportuno ruido, y acababa con –lástima que estuviéramos en Febrero- FELIZ NAVIDAD. No se tragó la deixis temporal y me señaló la puerta.

NO ME GUSTAS, AINHOA  –te solté por google talk con la vista fija en la pantalla. NO ME GUSTAS NADA –insistí. Tú, entonces, dejaste de teclear y te enjugaste una lágrima.

Te pasaste todo el trimestre acosándome con miradas y risitas y tuve que ser cortante.  NO TE QUIERO, AINHOA –arañé en una hoja del cuaderno de Ciencias. Pasé el papel a Badiola; Badiola se lo deslizó a Verdugo; Verdugo -a punto,  estuvo de haber aquí una interferencia– tras recogerlo subrepticiamente del suelo, se lo entregó a Montero y Montero lo dejó sobre tu libro de texto, en la página que describe a los animales vivíparos. Me montaste una escena en el gimnasio y me enviaste un montón de guasaps conativos y un correo con una lamentable modalización, veintidós emoticonos y ni una sola tilde: ni adecuado, ni coherente ni cohesionado.

QTDÉN, AINHOA! –te respondí, rabioso, por el smarthphone.

Te quería; te quería –créeme- un huevo…

Aster Navas

 

28 noviembre , 2012

Diágooglos.

Filed under: Lo hemos probado, Mide tus palabras — Etiquetas: , — Aster Navas @ 8:00 am

-¿Por qué te has ido con él? ¿Te hace reír?.

-No me hace llorar.

Ocean´s eleven

Siempre me ha asombrado el virtuosismo con que ciertos escritores y guionistas manejan el diálogo, los inesperados giros narrativos que provoca, la complicidad y empatía que arranca al lector. Echaba de menos una herramienta que nos permitiera digitalizar, visualizar el discutido partido de tenis que se disputa en una conversación literaria. 

Hace unas semanas nuestro compañero Marcos Cadenato tuiteaba un enlace a una aplicación de Google que escenificaba esta forma discursiva. Había que probarla.

He pedido prestados a Juan Bas algunos de los Diálogos mínimos que publica semanalmente en prensa para reproducirlos con este nuevo soporte y valorar en qué medida, mediaTICzarlos, enriquece la versión analógica.

 

He probado personalmente esta nueva manera de escribir, de imaginar.

POSIBILIDADES EN EL AULA

Parece un bastidor muy válido para

  • producir documentos que abran un debate.

LUCES

  • Gestión sumamente sencilla.
  • El producto final se presta mucho a la pizarra digital y al debate.
  • Dinamiza muchísimo el diálogo como modalidad discursiva volviendo icónico lo tipográfico.
  • La importancia, el protagonismo que da a la palabra.

SOMBRAS

  • Al encontrarse en un periodo de pruebas sólo nos ofrece la URL. No disponemos de código HTML.
  • No se guarda ni se archiva automáticamente como ocurre con el resto de Docs.
  • No cumple con el espíritu que inspira Google Drive, no funciona como un documento compartido. Como mucho -eso es lo que nos sugieren- se puede postear a través de Google+ con el tag #gonegoogle. En este sentido Storybird es muy superior.
  • Graves dificultades de edición: corregir un detalle te obliga a rehacer todo el documento.
  • Capacidad muy limitada de intervenciones.

Aster Navas

10 octubre , 2012

Kësulëkuqya

Filed under: Mide tus palabras — Etiquetas: , , — Aster Navas @ 8:00 am

Razón tenía el tío Ludwig cuando afirmaba que los límites de nuestro lenguaje son los límites de nuestro mundo. Eso fue lo que se me vino a la cabeza cuando a comienzos de este verano recibí noticias de Albania: su Casa de España, en Tirana, aparte de otras muchas actividades, mantiene un Taller de traducción desde el que me querían hacer llegar una muestra de su excelente trabajo, una recopilación de micros en su lengua y en la nuestra.

De esta inesperada colección me gusta especialmente -es bueno, rematadamente bueno, jodid…te bueno- Anuncio, de María José Barrios:

La sorpresa -emocionante- fue que hubieran escogido uno de mis cuentos.

Caperucita era una niña muy, pero que muy mala, que tenía aterrorizados a los animales del bosque -empezó a contar la loba a sus cachorros.

Crédito de la imagen

Un fuerte abrazo, desde este límite del mundo, para Albi, Flavia, Edlira, Lorela, Migena, Xhil, Romina, Arta, Anxhelika, Elsa, Spartak, las hermanas Karak e Isabel Leal.

Aster Navas

(more…)

25 abril , 2012

Fue… terrible: no consigo quitármelo de la cabeza -confesó la ñ.

Filed under: Lo hemos probado, Mide tus palabras — Etiquetas: , , , — Aster Navas @ 8:00 am


Crédito de la imagen

  • Hoy otro tipo me ha vuelto a confundir contigo -miró extrañada la b a la v sin encontrar el parecido.
  • Mójate, tío -le pidió el punto al punto y coma.
  • ¿Cómo llevamos ese rescate? -bromeó la k con la y.
  • Histérica… -le reprochó el paréntesis a la exclamación.
  • Cuesta pillarme el punto -reconoció la g.
  • ¿Un... elefante?… -enmudeció la h.

En fin -concluyó la z.

Aster Navas

@irakasle @twittentos

28 noviembre , 2011

Ojos

Filed under: Mide tus palabras — Etiquetas: , , , — Aster Navas @ 8:00 am

Crédito de la imagen

El resto de los habitantes de este planeta cierra los dos a la vez; bien cuando parpadean, bien cuando duermen. Sólo Benito, el vecino del tercero, cierra uno y mantiene el otro abierto.
Me desconcierta Benito, el vecino del tercero: me mira de arriba abajo, se demora en mis pechos o en mis caderas y cierra un ojo -normalmente el izquierdo- frunciendo a la vez los labios. Que no me entere yo que ese culito pasa hambre -me dice viéndome subir, apostado en el rellano.
Salvo Benito, el vecino del tercero, el resto de los habitantes de Agua (Tierra) se sirven de otro orificio -boca- para sus colaciones. Acaso Benito -eso es- sea como yo, un ser en tránsito que aún no controla ni conoce su cuerpo.

XJM, reportando desde Tierra (digo Agua).

Aster Navas

Older Posts »

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: