Tres Tizas

1 febrero , 2016

Neuroeducación: la reforma necesaria

Filed under: Blog — Carlos Diez @ 8:00 am

gif simpson

En las últimas décadas los avances en el conocimiento del cerebro -debidos, en parte, a la tecnología- han propiciado el surgimiento de disciplinas en las que es posible aplicar estos descubrimientos: neurobiología, neuroética, neuroeconomía, neuromoda, ¡hasta neuromarketing! (sí, las agencias de publicidad saben desde hace tiempo cómo influir en nuestros cerebros para que compremos más). Entre ellas, la neuroeducación (neurodidáctica o neuropedagogía), que comenzó estudiando en un principio cómo diagnosticar y tratar los trastornos del aprendizaje (dislexia, dislalia, autismo, defectos de atención, etc.) para pasar a estudiar cómo mejorar el aprendizaje y la enseñanza en general; en definitiva, la educación.

neuroeducación

Crédito de la imagen

Hace unos seis años en un post de este mismo blog, Lecturas para aprender a enseñar, desaconsejaba la lectura del libro Neurociencia y educación, de Tomás Ortiz, porque me había defraudado por las -tal vez, exageradas- expectativas que había depositado en él. Hoy, sin embargo, en esta entrada recomiendo dos libros de dos neurocientíficos: Incógnito, la vida secreta del cerebro, de David Eagleman, y Neuroeducación, de Francisco de Mora. El primero nos invita con interesantes ejemplos a reflexionar sobre la percepción, la consciencia, la voluntad, el libre albedrío, la responsabilidad… de una manera clara y amena, tal y como lo hace en sus intervenciones públicas. Del segundo ofrezco algunos párrafos de la introducción y del último capítulo con el fin de despertar vuestro interés por su lectura. Relacionado con este último libro, también recomiendo la lectura del artículo de Joselu @olahjl  “La llegada de la Neuroeducación“, escrito hace unos meses en su blog Profesor en la Secundaria.

Ya hay universidades que ofertan cursos de postgrado en ciencias neurocognitivas y educación. Creo, por tanto, que es hora de plantearse la preparación de profesores para incorporar la figura del neuroeducador en los centros educativos o en los centros de formación de profesores, con las tareas de informar, promover y ayudar a poner en práctica las metodologías y procesos más eficaces (siempre según investigaciones y fuentes fiables, pues uno de los riesgos de la neuroeducación es que bajo su paraguas se cobijan a veces afirmaciones, experiencias y agrupaciones acientíficas). O, mejor aún, que esos profesores formados abrieran sus aulas al resto de profesores para mostrar en vivo y en dirtecto esas mejoras (los debates, las presentaciones de diapositivas y las charlas explicativas podrían venir después). Ah, y que en la próxima reforma educativa -¡a ver cuántas me quedan por vivir!- se tengan en cuenta estos progresos.

La Wikipedia en su entrada sobre Neuroeducación acaba con las siguientes palabras: “La exploración de este campo apasionante apenas ha comenzado, pero ya promete resultados que transformarán muchas ideas y prácticas educativas“. Amén. Espabilemos, los publicistas nos sacan ventaja…

Pero, ¡cuidado!, estos avances tendrían que pasar también por un filtro ético antes de aplicarse en las aulas (“no todo lo que puede hacerse debe hacerse“), ya que no solo enseñamos conocimientos, sino que educamos en valores.

 


 

Algunos bocados para despertar el apetito:

Carlos Díez

8 comentarios »

  1. La lectura este verano de Neuroeducación de Mora Teruel me abrió un interesante campo de experimentación y me confirmó en mi línea docente durante mi primeros años como profesor. La emoción es la base del aprendizaje. Nada hay significativo que no penetre en nosotros que no sea a través de las emociones. Esto lo hice de un modo intuitivo. La idea de novedad es también fundamental. Ser capaz de presentar una parcela de conocimiento de modo novedoso, radicalmente distinto a lo acostumbrado. La incorporación del juego en las aulas también es un elemento relevante y funcional. Aprender debería activar la idea de placer en el cerebro. Ese es el desafío. Así como técnicas que faciliten la presencia de atención activa. Creo que son cosas que muchos hemos experimentado de modo intuitivo pero no sabíamos el soporte neurológico que poseían. Este libro es relevante y convendría que fuera leído por muchos profesores.

    Saludos.

    Comentario por Joselu (@olahjl) — 1 febrero , 2016 @ 8:27 am

    • Yo también lo creo; pero a la intuición se añade ahora el aval de la ciencia. Un saludo, Joselu.

      Comentario por Carlos Diezc — 3 febrero , 2016 @ 6:59 pm

  2. Reconozco que del tema no tengo ni idea y sé que hay compañeros- Como Jon Bustillo- que hace tiempo que lo trabajan.
    Es el momento de ponerse al día. Muy interesantes los ejemplos. Me han gustado mucho.

    Comentario por maru — 1 febrero , 2016 @ 12:50 pm

    • Gracias, Maru. Y sí, hay ejemplos curiosos, como el que recojo del libro de David Eagleman, que dan qué pensar.

      Comentario por Carlos Diezc — 3 febrero , 2016 @ 7:02 pm

  3. Yo también reconozco públicamente mi ignorancia sobre el tema, pero advierto que últimamente se tratan de explicar desde esta perspectiva de la neurociencia muchas de las tendencias actuales de la Educación. Habrá que leer y consultar los materiales que recomendáis y seguirle la pista al tema porque parece que va a dar juego durante algún tiempo. Gracias por ilustrarnos y por compartirlo.

    Comentario por Marcos Cadenato — 1 febrero , 2016 @ 6:30 pm

    • Como ya ha dicho Joselu, se está demostrando con experimentso científicos la importancia de la emoción, la motivación, la novedad, la sorpresa, el juego…

      Comentario por Carlos Diezc — 3 febrero , 2016 @ 7:04 pm

  4. También yo leí a instancias de Joselu el libro Neuroeducación de Mora Teruel, que me dejó bastante buen sabor de boca. En ese libro se reconoce el riesgo de atribuir milagros a una disciplina que aún tiene mucho por delante. Sin embargo, es muy satisfactorio comprobar que desde la neurociencia se llega a convicciones que muchos intuimos desde la práctica docente, como el valor de la curiosidad, de la motivación, de la práctica… Muy recomendable lectura sin duda. Me apunto la otra que mencionas.

    Comentario por @tonisolano — 14 febrero , 2016 @ 9:29 pm

    • Pero que sepas, amigo Toni, que la otra obra no está enfocada a la educación. No sé si entrarías en el “interesante ejemplo” que enlazo de ese libro, tenía curiosidad por saber en cuanto tiempo resolviste la primera prueba de lógica😉

      Comentario por Carlos Diezc — 16 febrero , 2016 @ 7:40 am


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: