Tres Tizas

6 noviembre , 2013

Sin más (ni más) y otras “aulofonías”

Filed under: Como la vida misma, Mide tus palabras — Etiquetas: , , — Aster Navas @ 8:00 am

Me quieres gordi

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Sí, vacíabolsillos también está bien. Y perroflauta. Y gordi… Pero, el mayor hallazgo lingüístico de estos últimos años ha sido sin más. 

Empezó tímidamente pero, sin más ni más, el latiguillo ha ido ganando adeptos y hoy resulta difícil encontrar un hablante que no lo utilice. Podéis incluso tropezar con una hipoteca que se ha aprovechado de este filón para andar de boca de en boca; los publicistas no van a la cama a dormir.

Pero abordemos sin más dilación, sin más preámbulo el término que nos ocupa:

  • Resulta interesante su funcionalidad: nos permite zanjar una conversación en la que no nos interesa abundar o ni siquiera entrar y, sobre todo, demostrar el glamouroso desinterés de quien está de vuelta de casi todo o es difícilmente impresionable. Una muletilla cool perfecta para los adolescentes. Escuchad a vuestros alumnos o consultad la frikipedia. Es una de sus frases preferidas junto con ¡Te relajas!, ¡Eres un pro! ¿Cómo te quedas?, ¡Ai mai…! ¿Qué me estás contando…? o ¡Te reviento…! Toda una aulofonía.
  • Sobre su origen, abrigo una hipótesis -si Menéndez Pidal levantara la cabeza…- un tanto peregrina: dado que no está recogida por la RAE, habría que buscar la influencia de otra lengua tangente. En euskera existe una expresión –beste barik o besterik gabe– que se utiliza con un valor semántico muy similar y en contextos muy parecidos; tropezamos con ejemplos en todos los registros:
    • Besterik gabeko tipo batekin maitemindu nintzen (Me enamoré de un tío del montón). 
    • Lourdes Oñederra, hablando del eje temático de su última obra, Intemperies, afirma: Eguneroko bizitzak du pisua, besterik gabeko horrek (todo el peso está en la vida diaria, en ese sin más (rutina, cotidianeidad, falta de sorpresa). 

No me deis, sin embargo, demasiado crédito: la ignorancia es atrevida. Es muy posible que el proceso se haya desarrollado en sentido inverso.

  • Creo que es, sobre todo, digna hija de su tiempo. Estamos viviendo una época mediocre que nos produce una apatía colectiva, una época sin más. La ilusión -Madrid 2020- pasa por horas muy bajas y el lenguaje lo refleja rigurosamente. Por otro lado ya no nos sorprende nada en ningún ámbito; nada ni nadie nos cautiva, nos seduce.  No esperamos gran cosa; hacerlo -y más verbalizarlo- nos volvería más vulnerables, más frágiles. ¡Qué lejos está de aquel ¡venga! de los 90 con que respondíamos a un gracias o a un hasta luego.

preikestolen

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Sin más es un escudo excelente, un refugio ante la incertidumbre; un síntoma de precariedad emocional que nos deberíamos hacer mirar.

Desencanto no; lo siguiente.

Aster Navas

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9 comentarios »

  1. Sin más esperemos que esta sensación de alienación se pase pronto y volvamos al venga o Aupa o arriba, marditos roedores que tanto le gusta a Pancho Varona.
    Me encantan tus reflexiones, Aster.

    Comentario por maru — 6 noviembre , 2013 @ 9:05 pm

    • Gracias, Maru.
      Ojalá el lenguaje sea el primer síntoma de salida de la crisis.
      Un abrazo.

      Comentario por Aster Navas — 7 noviembre , 2013 @ 9:49 am

  2. Estos usos tienen sus geografías. Sin ir más lejos, es la primera vez que lo oigo. He preguntado esta mañana a varios adolescentes de bachillerato si usaban esta expresión y han puesto cara de “qué me cuentas” y “al igual lo decimos”. Curioso, sin más.

    Comentario por lenguablog- Lu — 7 noviembre , 2013 @ 12:09 am

  3. Ya sabes, Lu, que, como asegura Unamuno, el mundo entero es un Bilbao más grande;-)
    Lo cierto es que en nuestro entorno la frase de marras la soltamos compulsivamente.
    Curioso vuestro “al igual lo decimos”.
    Un abrazo.

    Comentario por Aster Navas — 7 noviembre , 2013 @ 9:53 am

  4. Yo, sin en cambio, no lo digo 😉

    Comentario por Toni Solano (@tonisolano) — 8 noviembre , 2013 @ 5:46 pm

    • Pues que sepas, Toni, que es una muletilla muy agradecidita que lo mismo sirve para un roto que para un descosido.
      Un abrazo

      Comentario por Aster Navas — 9 noviembre , 2013 @ 11:04 pm

  5. Desde luego por aquí es la última muletilla del idiolecto juvenil. A mí, particularmente, me saca de quicio por lo que tú apuntas: es un decir sin decir nada, te deja sin información y zanja la comunicación con un vacio total. Es la no-comunicación. Espero que desaparezca lo antes posible.

    Comentario por Blogge@ndo Seminario — 10 noviembre , 2013 @ 7:08 pm

    • Como ha venido, se irá. Esperemos que el latiguillo que le tome el relevo tenga más entusiasmo; transmita más emoción.
      Un abrazo

      Comentario por Aster Navas — 10 noviembre , 2013 @ 9:58 pm

  6. Pues como dices, Aster, en el pequeño y gran Bilbao lo usamos mucho y, como todos señaláis, quizá demasiado. No lo sé…en cualquier caso, a mí no me digusta tanto como decís… En ocasiones esa “precariedad emocional” es verdedera: no sabes cómo definir ese estado en el que te dejan ciertas cosas y ese “sin más” te permite salir del paso: no queda mal, no dice gran cosa, es políticamente correcto y no es “ni fu ni fa“… Incluso, en ocasiones, en esas en las que ni la misma situación ni tu educación te permiten decir según qué cosas, un “sin más” es diplomático, elegante, cauto, aconsejable… Y, pensándolo bien, un “sin menos” sería infinitamente peor… 🙂

    Comentario por Marcos Cadenato (@mcadenato) — 15 noviembre , 2013 @ 10:52 am


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