Tres Tizas

12 diciembre , 2011

Ataque a la vergüenza 2.0

Filed under: Blog, Como la vida misma — Etiquetas: , , — Gorka Fernández @ 9:00 pm

Crédito de la imagen

El anterior post, publicado esta mañana, titulado “La pornografía como recurso educativo” supone un ejercicio práctico de lo que viene a denominarse ataque a la vergüenza, en este caso 2.0. Obviamente no corresponde a una opinión del que lo firmó (yo), ni de ninguno de los integrantes de Tres Tizas.

Vuelvo a agradecer públicamente los comentarios realizados tanto por Lourdes Domenech como Jose Luis González ante una entrada tan polémica, a lo largo del día de hoy. Siento que desvelando la intención real de ese post, estos habituales comentaristas pueden sentirse molestos. Si así ha sido, desde aquí mis más sinceras disculpas.

Me explico.

Ken Robinson en su celebre ponencia “la escuela mata la creatividad” decía que los niños no tienen miedo a equivocarse, digamos que tienen poco desarrollada la vergüenza, de la que nuestros adolescentes a veces parecen carecer, pero si en realidad nos fijamos con detalle, observaremos que tienen serias dificultades para decir no, para pedir favores e incluso algunos desarrollan ciertos tipos de fobias a situaciones sociales. Como herramienta terapéutica para resolver estas límitaciones Albert Ellis ideó el “ataque a la vergüenza” que consiste en desbloquear las ideas irracionales de miedo a enfrentarse a situaciones comprometidas. Principalmente consiste en realizar algo que sea vergonzante para la persona que lo realiza (ejemplo escribir un post sobre pornografía en un blog de Educación) con la condición de que no violente a las personas que lo “reciban”.

Ellis, creador de la terapia racional emotiva conductual, ponía como condición para acceder a la profundización en esa corriente terapéutica que los aspirantes realizasen su propio ejercicio de ataque a la vergüenza y se enfrentasen a sus ideas irracionales. Incluso convocó un premio anual en el que condecoraba a aquel terapeuta que hiciese el ataque a la vergüenza más creativo.

Nada pasa después de hacerlo, incluso las reacciones de las personas son de lo más inesperadas, por ejemplo la respuesta de lo más cordial tanto de Lu como de Joselu. Tiene sentido comprobar que tras un episodio de este tipo, aparentemente lo más vergonzoso que nunca ha realizado una persona, la tierra sigue girando.

Uno de esos terapeutas se puso a prueba pidiendo en un restaurante que unos comensales vecinos le diesen a probar un plato; ya que no estaba decidió del todo. Para su sorpresa no solo se lo recomendaron, sino que se lo dejaron probar sin problemas. Otro entró en una concurrida farmacia y pidió cuatro cajas de preservativos, cuando se los trajeron dijo en voz alta “no los tendrá de una talla más pequeña”. Y nada pasó.

A mí me propusieron realizar un ataque a la vergüenza. Analizando la situación me di cuenta de que nunca había comprado en un kiosco una revista porno, y me puse manos a la obra. Con cierto temblor de piernas, entré en una librería-kiosco cerca de casa. Me costaba encontrar la sección más caliente del lugar. Puestos a realizar el ataque en condiciones, desde una esquina, y tras haberlo dicho mentalmente en tres ocasiones, pregunté al librero “oye, el porno dónde lo tenéis” amablemente me dirigió a la estantería que estaba escondida contra pudorosas miradas. Ojeé y me decidí por el número 378 de “Las cartas privadas de pen” que era la más barata (1,80 €), tampoco era plan de derrochar. Aún guardo el ejemplar. Será un nuevo ataque a la vergüenza cuando mi mujer lo descubra. Siguiendo con el primer, unopuntocerista y real ataque… cuando fui a pagar me el muchacho me preguntó si quería una bolsa. Dije que no, que lo llevaría debajo el brazo. Salí a la calle y… todo estaba en su sitio.

Cuando me planteé escribir este post pensé en grabarme en vídeo con la bañera llena de espuma, subirlo a youtube e incrustarlo aquí, pero lo descarté. Todo tiene un límite, aunque realmente tampoco hubiese pasado nada.  Lo que tenía claro era que debía hacerlo de forma práctica, por eso escribí lo de esta mañana, y en honor a mi ataque a la vergüenza 1.0 lo hice sobre pornografía. Estoy seguro de que mi experiencia analógica me ha permitido enfrentarme a la virtual.

Esta técnica se puede utilizar con los adolescentes con dificultades para enfrentarse a situaciones sociales. Ahí la tienes.

Si te quieres acercar al pensamiento de Albert Ellis tiene un libro de recopilación de artículos y conferencias titulado “Vivir en una sociedad irracional” que te puede servir.

Siento si tú, visitante asiduo (o “copropietario”) de este blog, a lo largo de estas últimas doce horas has experimentado un ataque de vergüenza ajena ¿Y? ¿Ha pasado algo? Nada.

Gorka Fernández

21 comentarios »

  1. […] por Ataque a la vergüenza 2.0 « Tres Tizas — 12 diciembre , 2011 @ 9:02 pm […]

    Pingback por La pornografía como recurso educativo « Tres Tizas — 12 diciembre , 2011 @ 10:09 pm

  2. Como dice Antonio Rubio en el post anterior, si la vergüenza desapareciese, la escuela habría madurado, pero creo que en un sentido impropio de la palabra: la escuela habría aceptado como normales las reglas de los adultos, eso sí, dentro del marco de la hipocresía social, pues no nos engañemos, la pornografía sigue siendo tabú para la mayor parte de la población. Tu experimento es arriesgado, incluso al margen del tema erótico, pues los adolescentes están siempre cargados de vergüenzas que no quieren reconocer. El mero hecho de leer en público, para algunos es un trauma. Otros se niegan a grabar su voz, otros no quieren salir a la pizarra; en una ocasión, conocí una chica que prefirió suspender música antes que tocar la flauta una sola vez.
    Los adultos sorteamos como podemos esa vergüenza 1.0 (o la 2.0 si escribimos en los blogs). Los jóvenes deben aprender a su ritmo y, sinceramente, en ese aspecto no creo que debamos tener prisa como educadores.

    Comentario por Toni Solano — 12 diciembre , 2011 @ 11:30 pm

    • Bien llevado, Toni, en tutorías podrían abordarse esas vergüenzas. Creo que un ataque serviría para desmitificar, para trabajar las ideas irracionales al fin y al cabo. Leer a Ellis siempre es gratificante, te hace ver difícil lo imposible, te lo recomiendo. Aún así estoy de acuerdo contigo en que hay que mantener un ritmo, adecuado.
      Un saludo

      Comentario por Gorka Fernández — 12 diciembre , 2011 @ 11:45 pm

  3. Os he leído con entusiasmo y también con cierta dosis de prudencia, tras quedarme durante minutos pensando, releyendo, hay algo que sigue resonando, ” por qué no?”. Sabemos que lo que se presenta como desconocido ante el adolescente, cuando va acompañado del interés que muestra un referente autorizado por él, se convierte en un impulso importante que lo inclina a convertirse en su propio interés. Puede ser este una actividad que lleve al adolescente a poder hacer experimento de un proceso de racionalización de un constructo ya estanco, a través de ese placer encontrado en el descubrimiento del deseo del otro. Trabajo con adolescentes desde un ámbito no escolar, que me brinda oportunidad para poder construir procesos muy diferentes con cada uno de ellos, intentando contínuamente poder ayudarles a construir un andamiaje que les sirva en su andadura como ciudadanos, los aprendizajes sociales, su vinculación con la cultura, para luego retirarnos. Me ha sugerido interés vuestras aportaciones, con ese respeto que da toda cuestión educativa, que implica que el educador sea capaz de sostener la incertidumbre de lo que “pueda pasar”.

    Un saludo,

    Comentario por Raquel Basurto — 13 diciembre , 2011 @ 12:49 am

    • Uff Raquel que sorpresa encontrarte por aquí. Creo que con adolescentes hay que arriesgar, claro que sí. Pero yo no podría hacerlo con porno, no sé me resulta dificil, quizás sea por lo prejuicioso del asunto. Lo que sí plantearía sería el “ataque a la vergüenza” como herramienta para trabajar las limitaciones sociales, con tiento y suavidad.
      También es cierto que es diferente trabajar con adolescentes en un ámbito no formal que en el formal, yo procedo del primero como tú, quizás el segundo sea demasiado eso formal, como para poder plantear este tipo de cosas.
      Lo interesante es el debate y te agradezco tu comentario.
      Un fuerte abrazo y muchos besos

      Comentario por Gorka Fernández — 13 diciembre , 2011 @ 1:03 pm

      • Sí Gorka, me refería a la apuesta por el “ataque a la vergüenza”. Leeré a Ellis, esto es muy interesante y te felicito por haber inventado algo que haya dado lugar a este debate. Un abrazo

        Comentario por Raquel Basurto — 13 diciembre , 2011 @ 3:26 pm

  4. Excelente post, amigo Gorka, mejor aún, excelente doble post. Ayer por la mañana no pude morder el plátano 🙂 porque era poseedor del secreto que se revelaría horas más tarde… Pero hoy, liberado de aquel terrible legado, exactamente igual que reconocen Lu, Joselu y Antonio, mi sorpresa fue grande cuando leí la primera parte. No era cierto lo que estaba leyendo –pensé-, aquí hay gato encerrado, hummm… una propuesta así no puede resultar ni educativa, ni instructiva ni positiva, me dije. “Me puedo imaginar el revuelo (…) me parece una apuesta arriesgada”, “no añade y te expone fuertemente a reacciones que no pueden ser evaluadas”, “las veces que lo he intentado, incluso a través de programas institucionales de educación sexual, he salido trasquilado” han comentado nuestros invitados… Pero la apuesta era otra…
    Tu experimento, Gorka, se ha saldado con un resultado excelente. Hay quien ha vencido su vergüenza 1.0 (Lu, Joselu, Antonio –¡muchas gracias por vuestra valentía!-) y te ha respondido sin tapujos y a calzón quitado y hay quien a su vergüenza 1.0 ha sumado la 2.0.
    Sin duda, habrá que leer a Ellis y yo ya estoy pensando en un ataque a mi vergüenza 1.0, porque, amigo mío, como muy bien dices: “no pasa nada, el mundo sigue girando…” Gracias por recordárnoslo.

    Comentario por Marcos Cadenato — 13 diciembre , 2011 @ 8:35 am

    • Era arriesgado y lo cierto es que lo pasé un poco mal cuando leí un tuit que decía “Increíble un profesor propone porno “culto” como recurso educativo.” Incluso me alivió el hecho de que no sé por que fallo, el segundo post se publicase a las 8 y no a las 9 de la noche.
      Tenemos unos y unas grandes comentaristas, eso está claro compañero.

      Comentario por Gorka Fernández — 13 diciembre , 2011 @ 12:59 pm

  5. Me encanta. Hacía mucho que no te leía, por falta de tiempo. Y vuelvo a comprobar que siempre merece la pena pararse unos minutos en este blog. Besos.

    Comentario por Bea Maes — 13 diciembre , 2011 @ 12:18 pm

    • Siempre es un placer encontrarse a gente como tú por aquí. Besos

      Comentario por Gorka Fernández — 13 diciembre , 2011 @ 12:56 pm

  6. Leí una vez un artículo de Gabriel García Márquez titulado La poesía explicada a los niños en que reseñaba su relación con los relatos literarios de modo que era un crédulo total y que si le decían que un burro volaba, rápidamente iba a al ventana a ver el prodigio. A mí me pasa lo mismo. Ni por un momento sospeché que fuera una impostura el post trampa de Gorka. Por mi respuesta se puede evaluar que me lo tragué por completo el anzuelo. No es difícil engañarme. No obstante, ahí quedó mi respuesta completa y sincera. La propuesta de Gorka había sido llevada adelante. Dejo el enlace en que lo reseñaba: EL EXTRAÑAMIENTO. Creo que no hay propuesta por extraña que parezca que a alguien en algún momento no se le haya pasado por la cabeza e incluso la haya llevado a cabo. Saludos, Gorka.

    Comentario por Joselu — 13 diciembre , 2011 @ 12:43 pm

    • La verdad es que fueron mis compañeros, a los que anticipé del post que se avecinaba, los que me sugirieron descartar la ironía y ser más literal. Aquello supuso que incorporase lo del “porno culto” e intentase justificar la actividad con el testimonio de Flim y Rusdie, eso hizo más creíble el artículo. Lo hizo factible.
      Ha sido leyéndote a ti, a Lu, a Antonio y a Luis, en uno de sus tuis en los que reconocía también haberlo llevado a cabo, lo que me ha hecho reflexionar que quizás no era una propuesta descabellada. Jugaba con el tabú (que plantea Toni) y las consabidas reacciones de un claustro que vería en esa actividad un peligro a la ética. Ahora lo cierto es que cuando leo el post le otorgo tanta credulidad como tú.
      Impresionante la reflexión de tu alumna ante el visionado del “Imperio de los sentidos” (se trata de un amor tan extremo que la obsesión que tienen el uno del otro le llevan al punto de cruzar las barreras del dolor hasta llegar a sentirse abrazados por la muerte)
      Se pùede utilizar, a pesar de lo vergonzoso que parezca.
      Saludos, Joselu

      Comentario por Gorka Fernández — 13 diciembre , 2011 @ 12:55 pm

  7. Creo que es complicado intentar extrapolar la superación de nuestra vergüenza o nuestros miedos a los que sienten los adolescentes. Nosotros ya tenemos una personalidad forjada que nos da cierta seguridad, conocemos nuestros valores y nuestros defectos, y sabemos cuáles son nuestros límites. Un adolescente debe ir descubriéndolos poco a poco. En esta época en la que todo es incierto, un ejercicio de choque de este tipo podría producir el efecto contrario. Sí que me parece, sin embargo, muy adecuado trabajar con ellos la autoestima, el refuerzo de su personalidad, el equilibrio emocional, que les pueda ayudar a superar situaciones incómodas.

    Comentario por Silvia González Goñi — 13 diciembre , 2011 @ 4:51 pm

    • Estoy totalmente de acuerdo con Silvia. Los adolescentes no son adultos y hay películas o libros a las que el hombre/mujer debe acceder cuando su equilibrio emocional se lo permite, no por “imposición” escolar.

      Comentario por Alicia — 13 diciembre , 2011 @ 7:05 pm

      • Creo que todos tenemos en crecimiento nuestra personalidad a lo largo de nuestra y es en la adolescencia cuando se compacta, quizás sea a los 30 cuando cristaliza, pero lo que sí creo es que debemos tratar a los adolescentes como adultos. No plantearía visionar un película porno, ese es un debate que se ha generado a raiz del ejercicio práctico de “Ataque a la vergüenza” pero sí que propondría la técnica para aquellos alumnos receptivos a la misma y que les pueda ser útil, obviamente no forzaría nunca.
        Gracias a la dos por vuestra opinión

        Comentario por Gorka Fernández — 13 diciembre , 2011 @ 8:31 pm

  8. Buen post, Gorka. No nos vendría nada mal a nadie pasar por esa experiencia que propones. Auténtico tratamiento de choque que no acaba de convencerme. Uno que es un tipo pausado prefiere enfrentar la vida según va viniendo, paulatinamente.
    En el caso de los adolescentes forzar las situaciones, acelerar acontecimientos para provocar o corregir conductas me parece pelín arriesgado.

    Comentario por Aster Navas — 14 diciembre , 2011 @ 1:25 am

    • Quizás sea un recurso útil para la persona responsable de Orientación Educativa.
      Nos vemos pronto

      Comentario por Gorka Fernández — 15 diciembre , 2011 @ 5:43 pm

  9. Hay qué ver la que has armado, compañero. Menudo susto nos diste. Ha sido una estrategia interesante.

    Comentario por Blogge@ndo — 14 diciembre , 2011 @ 9:35 pm

    • Me hubiera gustado ver la cara de Cadenato cuando se lo envíe previamente para poner a los compañeros sobre aviso. Hay que arriesgarse.

      Comentario por Gorka Fernández — 15 diciembre , 2011 @ 5:45 pm

  10. Gorka, yo creo que sí ha pasado algo. Por de pronto, se ha revelado que hay y ha habido docentes que han hecho del riesgo su tarjeta de identidad y que la escuela no está preparada para ciertas prácticas. Sí ha pasado algo, nos has descubierto una estrategia que, partiendo de la provocación, solivianta, agita, sacude… Yo tragué el anzuelo a la primera (ilusa de mí), pero no me importó, porque pienso que de vez en cuando va bien que nos obliguen a reflexionar fuera de los convencionalismos. Ha sido una provocación, un ataque a la vergüenza bastante educativo.

    Comentario por Lu — 15 diciembre , 2011 @ 1:24 am

    • Me encantaron vuestras respuestas, aunque me sentí un poco intranquilo porque quizás no os sentíais bien al desvelar el asunto.Me alegro de que no fuera así. Y sí hay gente valiente en este mundillo… Son los que lo cambiaran.
      Sigamos siendo diferentes. Sigamos innovando.
      Gracias de nuevo Lu.

      Comentario por Gorka Fernández — 15 diciembre , 2011 @ 5:49 pm


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