Tres Tizas

14 noviembre , 2011

¿De-formador de formadores?

Filed under: Tírame de la lengua — Etiquetas: — Marcos Cadenato @ 10:45 am

Crédito de la imagen original

En los últimos meses he leído y oído en diferentes ocasiones muchos comentarios sobre la formación de los profesores 2.0 y sobre los contenidos que llenan nuestros blogs, wikis, sites y redes sociales que me han producido un cierto escalofrío, un gesto como el del protagonista de El grito de Edward Munch.  Y, por más que lo intento, no consigo quitármelo de la cabeza…

Vaya por delante que nuestro grupo –además de impartir clase en centros públicos y privados- se dedica a la Formación del profesorado.  Durante los últimos cuatro años hemos impartido cursos, talleres, jornadas y charlas en muchas instituciones, centros escolares, programas o colectivos (Forem, Programa Garatu del Gobierno Vasco, Formakuntza, Getxolingüae, Berritzeguneak, Aulablog, Ikasblogak, Adarra…) tanto en cursos presenciales como en cursos on line. Aunque estamos firmemente convencidos de que una forma de colaborar y devolver a la web 2.0 todo lo que nos ha dado, es participar en la red a través de esta bitácora, pero también en la formación de quienes empiezan, se animan a cacharrear y a intentar cambiar las cosas en sus aulas…

Hace ya dos años que la viceconsejera de Educación del Gobierno Vasco, María Ángeles Oscariz, en su intervención en Getxolingüae 2009, lo expresó tan claramente, que muchas veces lo hemos citado y creemos que es una buena brújula para nuestra navegación:

La formación que  no acaba modificando

la práctica no es válida.”

 Éste es nuestro principal Vademecum y tan es así que a lo largo de estos cuatros años hemos ido modificando nuestras propios contenidos, nuestras clases, talleres, materiales y recursos. Quiero decir que si en un taller de Recursos digitales y Herramientas 2.0 hay que hacer un receso y explicar que es un hipervínculo y cómo se hace un enlace; cómo se obtiene la URL de una imagen; cómo hay que tratar la información que se usa y se cita en un documento… se echa el freno de mano y se explica una y otra vez, si fuera preciso. Ésta sí es un formación que atiende y entiende al profesor que comienza: mucha práctica y poca teoría; técnica la imprescindible, didáctica toda…

Y ésta es la visión que yo, al menos, obtengo de estos cursos. Leo a Jordi Martí en su blog: “Hablar de formación docente es hablar de errores, repeticiones e, incluso de malas praxis (en su gestión e impartición), ya que los resultados que se llevan conseguidos después de miles de horas de formación que han recibido los docentes de este país son prácticamente imperceptibles en las aulas”. También leo en la prensa a mi amigo y profesor universitario Jordi Adell:  “La formación inicial del profesorado de Primaria y Secundaria en TIC es un siniestro total, no responde al tipo de maestros y maestras que necesita la escuela. Nos vamos a quedar con los ordenadores de adorno, o para hacer lo de siempre“.  Y me sigo preocupando… ¿Nuestros maestros y profesores opinarán como Jordi? Y me replanteo todo el proceso formativo que estamos realizando. Y reviso las condiciones reales en las que se producen estos cursos y talleres:

  1. Profesorado heterogéneo: Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato y Ciclos Formativos.
  2. Materias heterogéneas: Lengua, Matemáticas, Inglés, Ciencias Naturales, Informática…
  3. Niveles heterogéneos: profesores que saben qué es Gdocs  o Gsites y profesores que no tienen cuenta de Gmail.
  4. Intereses heterogéneos: hay quien acude por auténtico interés, por renovarse, por actualizarse, pero hay quien necesita puntos para una oposición.
  5. Materiales y red inestable: un ordenador por persona, pero una red que se cae y ordenadores que funcionan con problemas continuos.
  6. Horarios extraescolares: las 20 o 30 horas que dura un curso son obtenidas del descanso, del sueño y de las horas libres del profesorado.
  7. Motivación e interés. En general el profesorado que acude a nuestros cursos muestra un elevado interés y un deseo de innovación y actualización más que aceptables. “Estoy porque quiero estar, no porque me mandan”, valdría decir.
  8. Aplicación real en el aula. La mayoría de los profesores introducen algunas prácticas que no desarrollaban en el aula: usan cuentas de correo, abren blogs de aula, se comunican a través de Gdocs…
  9. Continuación en otros cursos de formación. Más de la mitad de los participantes en los cursos continúan su formación con cursos posteriores de ampliación o profundización de ciertos recursos. Un Taller de blogs tiene su continuación en el Uso didáctico de los blogs educativos, por ejemplo.
  10. Especialización. Llegados a un punto, el profesorado exige talleres más específicos, más especializados y ahí se produce una selección natural más precisa y homogénea.

Mis conclusiones y mi experiencia me dicen otra cosa muy diferente. No sé, quizá nuestros cursos no sean representativos de lo que se está haciendo en Formación, pero las encuestas anónimas y voluntarias finales son muy claras: los cursos de formación son útiles, sirven y obtienen valoraciones muy positivas.

Marcos Cadenato

24 comentarios »

  1. Seguro que se podría hacer mejor…, puede que los resultados de los talleres formativos -el número de profes que se suman- no sean asombrosos…; pero ahora mismo me vienen a la cabeza unos cuantos profes, no pocos, a los que en su día ayudamos, o ayudaron en otros cursillos, a dar los primeros pasos. ¿No os conocisteis Patxo y tú en uno de ellos? 😉

    Comentario por Carlos Díez — 14 noviembre , 2011 @ 12:56 pm

    • Sin duda, todo es manifiestamente mejorable, empezando por nuestras intervenciones y siguiendo por la conectividad, pero -como señalas- ya hay muchos profesores que han empezado con nosotros y ahora aplican esos conocimientos y buenas prácticas en sus clases. Y cada vez son más…
      Efectivamente, Patxo y yo nos conocimos en mi primer curso de formación, un curso denominado Blogge@ndo y donde conocí aún más a Marimar, Adela e Irene -mis mentoras y mis maestras- que me animaron a acercarme a Ayerbe, donde unos locos que se hacían llamar Aulablog organizaban su segundo Encuentro y de allí salieron Berta, Isidro, Lourdes, Charo, Ángel, Víctor, Angus, Lu, Antón, Ángel… Y después Tres Tizas: Patxo, Gorka, yo mismo, Aster, tú mismo…
      En fin, que de talleres, encuentros, jornadas y #kdds siguen saliendo un montón de profesores que mantienen viva la llama del entusiasmo y de filosofía 2.0: aprender, enseñar, compartir…

      Comentario por Marcos Cadenato — 14 noviembre , 2011 @ 1:11 pm

  2. Hola a todos.

    Aunuque no quiero yo ganarme enemigos, que me saldrán a montones después de mi comentario, y sobre todo porque en estos tiempos de mareaverde creo que es más necesario que nunca estar unidos por algo que desunidos por muchas cosas mi experiencia , basada en el conocimiento de aproximadamente unos 20 profesores nuevos al año, durante los últimos 10 años ( que creo que es una muestra “algo ” significativa de la realidad del profesorado y por tanto elimina el factor azar de la muestra) es la siguiente:

    – La formación del profesorado se entiende como la formación individual. Esto supone por un lado que hay gente que decide formarse en lo que quiere , independientemente de que sea necesario o útil ( en algunos CPR se han dado cursos hasta de vela….) y otros que directamente no se forman porque se consideran lo suficientemente formados ( y evidencian por tanto su falta de formación ) .

    – La formación y posterior aplicación de lo aprendido en el aula no se valora de manera oficial. Y en esto me refiero al sueldo evidentemente. Por qué alguien que se molesta en progresar, ensayar, aprender y mejorar cobra exactamente lo mismo que alguien que se limita a acudir a su puesto de trabajo cada día, hacer lo que menos le cueste y marcharse, si puede ser 5 minutos antes mejor, evidenciando que hay una gran diferencia entre maestros y funcionarios, pese a que existan las mismas condiciones laborales en sus nóminas. De igual forma no es entendible que 500 horas de formación se compensen a nivel de trienios que 100 horas de un curso on line de una semana. No es lo mismo, y la administración debería contemplarlo .

    – El profesorado ( en general) es un colectivo acomodado ( por su “seguridad laboral” tal vez), poco acostumbrado a cambios ( si a mí me enseñaron así, así es como tengo que enseñar…, y bastante reticente a aprender ( a mi me van a enseñar nada, si el que enseña soy yo..), y sobre todo, es el colectivo profesional que menos habla de su actividad profesional, creyéndose a pies juntillas el erróneo refrán de “cada maestrillo…” y convirtiendo los colegios en numerosas “Repúblicas Independientes de mi Aula” dentro de un mismo edificio. Si a ello le añadimos la casi imposible pérdida de su condición laboral por mala praxis ( podría poner muchos y numerosos ejemplos con nombres y apellidos, pero no procede) se dan todos los ingredientes para que la evolución en educación sea casi imposible.

    Se habla de vocación , de interés por mejorar , de profesionalidad…etc. Yo sé que eso es cierto , conozco numerosos casos. Pero y los casos que eligen esta tarea docente por las vacaciones, el sueldo, el horario, que no tienen sentido común, que exigen cosas a los niños que ni ellos mismo saben, y que, en definitiva, constituyen una lacra para todos los que creemos en una educación pública de calidad…por qué estamos obligados a contar con ellos ( que los hay , y muchos, y todos lo sabemos)para progresar??

    Perdón por el panegírico este que he escrito, perdón por si alguien se ofendió, enhorabuena por este blog a los autores. Saludos a todos

    Comentario por diego — 14 noviembre , 2011 @ 2:09 pm

    • Muchas gracias, Diego, por tu extenso comentario. No creo que te crees muchos enemigos porque porque muchas de tus afirmaciones -aunque duras- son perfectamente asumibles por gran parte del profesorado de este país. No he querido entrar a diferenciar entre red pública y red privada o cencertada y he puesto mi atención en la formación, solamente. Como dices, hay formación individual y voluntaria, formación obligatoria y ahí también podríamos establecer diferencias entre el profesorado. Hay diferencias en la formación que cada cual lleva a cabo, diferencias entre quienes lo hacen con asiduidad y quienes nunca la han recibido… Posiblemente, como dices, la Administración debería establecer criterios claros, rigurosos y revisables cada cierto tiempo. La calidad de la enseñanza sí depende de una formación que modifica la práctica. Del resto, mejor olvidarse…

      Comentario por Marcos Cadenato — 14 noviembre , 2011 @ 4:22 pm

  3. Leo tu entrada al llegar a casa, después de asistir a la cuarta sesión del curso de PDI que están impartiendo en mi centro (privado). Durante la sesión,una escapada a mi móvil, me ha permitido una lectura rápida a tu entrada. Ahora, de forma más sosegada,compruebo una a una, si las diez condiciones reales de vuestros cursos se cumplen en que yo estoy siguiendo:

    Profesorado heterogéneo: Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato
    Materias heterogéneas: Lengua, Matemáticas, Inglés, Ciencias Naturales, …
    Niveles heterogéneos: profesores que saben qué es Gdocs o Gsites y profesores que no tienen cuenta de Gmail. Profesores que llevamos años con blogs de aula y profesores para los que todo, todo es nuevo.
    Intereses heterogéneos: hay quien acude por auténtico interés, otros por no rechazar la invitación de la dirección, otros quizá, necesitan puntos para una oposición.
    Materiales y red inestable: un ordenador por persona, la red esteaño se está comportando, pero las PDI funcionan con algunos problemas.En este punto coincidimos menos.
    Horarios extraescolares: las 30 horas que dura un curso son obtenidas al finalizar la jornada lectiva
    Motivación e interés. En general el profesorado muestra un elevado interés y un deseo de innovación y actualización más que aceptables. Para ninguno es su primer curso. Todos asistieron a otros elcurso pasado o durante el verano.
    Aplicación real en el aula. La mayoría de los profesores introducen algunas prácticas que no desarrollaban en el aula: usan cuentas de correo, este curso todo el profesorado se comunica a través de Gdocs…para coordinar el plan de lectura o para preparar las entrevistas familiares de tutoría.
    Continuación en otros cursos de formación. Todos los inscritos vienen de realizar otros cursos del año pasado. Los compañeros que no realizaron cursos el año pasado, tampoco han venido a éste.
    Especialización. Llegados a un punto, el profesorado exige talleres más específicos, más especializados y ahí se produce una selección natural más precisa y homogénea. Hoy mismo,los de E.Secundaria, hemos solicitado una ampliación de éste para nosostros.

    Me han alegrado estas coincidencias.
    Estoy seguro que esta formación,modificará la práctica. Estoy seguro que casi todas las formaciones modifican las práctica. Poco o mucho,pero la modifican. Claro que habrán numerosas excepciones,pero no creo que sean exclusivas de la formación de profesores.

    Comentario por Evaristo — 14 noviembre , 2011 @ 9:39 pm

    • Gracias, Evaristo, yo también me alegro de las coincidencias y, sobre todo, de que haya también en otras localidades cursos, talleres o jornadas de formación que tienen interés y que sirven en tanto que modifican la práctica. Probablemente no es un caso aparte el del profesorado, pero últimamente las voces son muy apocalípticas y muy negras y mi experiencia, nuestra experiencia, es la que he descrito y no veo yo que sea tan “siniestro total“. Me alegra mucho saber que tu experiencia es parecida a la nuestra. Gracias, Evaristo.

      Comentario por Marcos Cadenato — 14 noviembre , 2011 @ 10:11 pm

  4. Tu decálogo no tiene desperdicio. Justo nombras, punto por punto todos los condicionantes que se dan en un curso de formación y del que Evaristo da debida cuenta como docente que se está formando.
    Pasa más o menos eso: profesores que van para poder cobrar los sexenios, porque necesitan los puntos etc.
    Pero también los hay, aunque sea una minoría que lo hacen porque quieren progresar, saber qué es lo que se cuece en el mundillo educativo, estar a la última para poder así transmitírselo a sus alumnos. Evaristo,tú, yo…somos muchos los que de manera autónoma y personal nos hemos acercado a los CEP o Centros de Formación con la clara idea de avanzar, de querer formarnos.
    ¿Qué somos pocos? ¿a caso no pasa en otros sectores de la sociedad? ¿se forman y se reciclan siempre los mecánicos, banqueros, otros funcionarios? pues como en todo habrá de todo. Mi tío tiene una empresa de persianas e intenta estar al día de todo yendo a encuentros, cursillos etc y supongo que habrá otros que optarán por todo lo contrario.
    Sea lo que sea creo que cada vez más docentes se forman ya sea a distancia o en cursos presenciales. Y como dice Evaristo de esos cursos salen proyectos e incluso amistades. Yo misma lo he podido comprobar. AL final lo cuenta es quién te da el curso y cómo lo da. Yo sí creo en los cursos de formación y creo que valen la pena.

    Comentario por maru — 14 noviembre , 2011 @ 10:03 pm

    • Pues muchas gracias, Maru, porque esta realidad que estamos mostrando en esta entrada no es lo que se está vendiendo en los periódicos y revistas especializadas. No sé cuáles son los motivos, pero siempre queda más aparente señalar los fracasos y los inconvenientes del programa Escuela 2.0. La Formación, aunque no emane directamente del programa, está relacionada con ella y los profesores están a gusto y agradecidos. Hoy, concretamente, hemos terminado un Taller de Recusos digitales y Herramientas 2.0 y son varios los docentes que nos han comentado que “esta vez sí; esta vez veo que tiene aplicación en el aula y que lo voy a utilizar“. Para quien está dando un curso es una satisfacción ver cómo los profesores que han participado se han ido satisfechos, cansados, pero contentos. Han sido 30 horas que han servido para algo y que, evidentemente, van a modificar su práctica diaria. Ojalá…

      Comentario por Marcos Cadenato — 14 noviembre , 2011 @ 10:29 pm

  5. Amigo, hace ya algún tiempo que reflexionando sobre el tema escribí aquello de “Formación = formar para la acción”. En este sentido, no sé en el País Vasco, pero en Cataluña son muy útiles los cursos que se dan en los centros y que se han solicitado a la carta, en función de las necesidades formativas de los docentes.

    Comentario por Lu — 14 noviembre , 2011 @ 10:13 pm

    • También hemos tenido la oportunidad, Lu, de realizar algunos cursos y talleres, a petición de centros concretos y de una formación “a la carta” y los resultados han sido tan elocuentes como los de los talleres que ofertamos de manera periódica y on line. La experiencia de los cursos de formación no son -lo estamos viendo- ni tan negativas ni tan generalizables, afortunadamente. Habrá de todo, como en botica, pero buenos cursos, también, y profesores interesados en aprender, renovarse y no solo conseguir un titulito, en todos los lados. Eso espero, al menos…

      Comentario por Marcos Cadenato — 15 noviembre , 2011 @ 12:34 am

  6. Vaya por delante que, desde la asesoría, nos apuntamos a todas las actividades de formación que nos demandan porque creemos en lo de extender y crear conocimiento de forma compartida pero los modos y maneras de la formación de los docentes (la inicial y la permanente) están en revisión.
    Es innegable porque así lo avalan estudios extensos y complejos (informe internacional Thalis http://www.oecd.org/dataoecd/3/35/43057468.pdf) que la formación individual del profesorado NO es uno de los factores que más influyen en la mejora de los aprendizajes de un alumno.
    Esto es lógico porque el aprendizaje y la enseñanza es una tarea de equipo y es el CENTRO la unidad de trabajo. Todos conocemos iniciativas maravillosas que están en vigor un curso por el empuje de un profesor y decaen al año siguiente porque este se marcha sin que la mejora haya prendido en el centro. Es decir, que lo individual tiene una influencia moderada, no así la formaión en centro o a los componentes de un departamento que reciben y se inician todos a la vez en un mismo tema y a partir de una misma concepción, etc.
    ¿Quiere esto decir que no hay que hacer formación a profesores de manera individual? Pues no porque los profesionales .también debemos, individualmente, formarnos y reciclarnos. Esta formación para el que la imparte es muchas veces la más gratificante porque lo normal es que los asistentes acudan motivados (con motivación interna o externa) y con ganas de aprender y buscar caminos nuevos. Pero, no debemos engañarnos, la posibilidad de que esta formación revierta, se contagie e impregne la práctica de un centro es relativamente pequeña. Y lo que está claro es que la mejora debe ser del centro en conjunto.
    Esto nos lleva a otro tema como es el de si hay que trabajar en equipo ¿qué hacemos con el que no quiere? Pero ahí nos metemos en camisa de once varas…

    Comentario por Blogge@ndo Seminario — 14 noviembre , 2011 @ 11:21 pm

    • Supongo que todos los mecanismos del proceso Enseñanza-Aprendizaje están en permamente revisión -o deberían estarlo- y, claro está, también la Formación. Quizá, como señalas y señala el estudio Thalis, la formación individual tenga una influencia moderada y no es de los factores que más influyan en la mejora de los aprendizajes de los alumnos, pero hoy por hoy en los centros públicos y en determninados seminarios es impensable en una formación conjunta, departamental, de centro… Deseable, absolutamente; difícil e impensable en algunos, absolutamente… Mientras tanto, conformémonos con que aún haya profesores que estén dispuestos a sacrificar su tiempo y sus esfuerzos por renovarse, por aprender y por mejorar para que su trabajo mejore. Sé que es un poco infantil o utópico el argumento, pero desde luego prefiero un profesor que intenta estar al día a quien no hace el mínimo esfuerzo para que su trabajo mejore. No es un falso maniqueísmo, lo que hoy vemos son buenos profesionales y no tan buenos… También en la Formación del profesorado, faltaría más.

      Comentario por Marcos Cadenato — 15 noviembre , 2011 @ 12:51 am

  7. Me ha gustado tu reflexión de hoy en Tres Tizas, creo que es un post humilde que se cuestiona el día a día de la de-formación de formadores. Creo en la masa crítica de la que también habla Adell y tú eres un exponente de dicha masa.
    Me ha gustado ese tono autocrítico.
    Además el nivelazo de los comentarios certifica la necesidad de debate en torno a este tema.
    Un abrazo compañero

    Comentario por Gorka Fernández — 15 noviembre , 2011 @ 9:08 am

    • Muchas gracias, compañero. No sé si formo parte de esa masa crítica y tampoco si el tono de mi discurso es excesivamente autocrítico, pero lo que sí deseaba era poner de manifiesto que hay otra realidad más positiva que la que se está escuchando últimamente. Parece como si los ordenadores nos hubiesen traído la peste bubónica y algunos siempre hemos defendido que lo importante no es la máquina, sino la persona; lo que importa es la didáctica, no la tecnología… Y en los cursos de Formación, pues idem de lienzo: basta con leer los comentarios que nos han dejado nuestros amigos aquí. Hay formación válida -cuando la hay- y lo más importante: sabemos reconocerla…

      Comentario por Marcos Cadenato — 15 noviembre , 2011 @ 9:48 am

  8. Pues interesante hilo de debate podría ser este, desde luego. Y tristemente es cierto eso de que hay que conformarnos con que una parte lo haga bien y quiera progresar, aunque esa opción vital de fijarnos en las cosas buenas siempre es más práctica que la contraria, es triste tener que soportar (si, he dicho soportar) ciertas praxis no se si malas, pero si del siglo pasado? el anterior más bien…. a la hora de enseñar un determinado contenido.

    Sobre otro tema que me parece muy interesante, recursos materiales o personales, desde luego lo tengo claro , lo importante es el indio, y no la flecha. El asunto es que en esta batalla a veces nos toca pelear junto a indios que no quieren usar las flechas, y claro, así no hay quien gane. salu2

    Comentario por Diego — 15 noviembre , 2011 @ 10:28 am

    • Sin duda, Diego, no podemos conformarnos con lo que tenemos, pero tampoco podemos hacer lo que el cura de Pollyanna. Cada domingo en su sermón, abroncaba a los pacientes fieles que asistían a la celebración de la santa misa por aquellos que nunca iban a la casa del señor… Pues eso, no podemos meternos en la piel de todos y cada uno de los profesores que no asisten a Jornadas de Formación -habrá una y mil justificaciones, excusas y explicaciones-, pero -está calaro- que no solo es por la pésima calidad de los mismos. De los que podemos hablar es de los que habitualmente estamos, que también en otros foros blogosféricos se han denominado “encuentros endogámicos“, “creación de elites“, que ese también es otro hilo interesante de conversación, pero que supera el espacio de un comentario.
      Dicho muy claramente: un Taller que se titula Competencia Lingüística y Competencia Digital no puede tener unos contenidos teóricos de cómo hacer una presentación con Power Point, otro poco de Blog y poco más… Eso no es serio y esos cursos de formación también existen y quizá sean los responsables de las mala fama que tiene la Formación. Y muchos lo sabemos: no es eso, no es eso…

      Comentario por Marcos Cadenato — 15 noviembre , 2011 @ 12:24 pm

      • Sobre lo del taller de la Competencia Lingüística que dices no puedo evitar acordarme de una sesión de aprendizaje cooperativo : Desde hace 5 años me vengo encontrando con la misma sesión, con la misma ponente , y exactamente con el mismo contenido ( clavado) en casi 6 cursos de diversa índole, desde cursos de evaluación por competencias, hasta cursos para equipos directivos e incluso cursos de funcionarios en prácticas que sé que se hizo la ponencia.

        Y claro , si durante 5 años contamos la misma historieta pues al final la gente supongo que se llega a aburrir de ella..

        En definitiva, no somos un colectivo profesional muy dado a juzgar aunque sea constructivamente nuestra labor profesional, asumir críticas, cambiar formas…etc. Es complicado encontrar gente que se atreva a ello. Yo cuento con la inmensa suerte , que para mi es inmensa , de tener a veces un “ojeador” en mis clases, un compañero con quién si puedo compartir estas ideas, y de verdad que es algo muy muy productivo , ojear y ser ojeado , y nos ha supuesto avances y mejoras didácticas que nunca se reconocerán como créditos claro, pero que son de las más productivas que tenemos.

        Y efecitvamente, no es solución lo del cura de Pollyana, y no era mi intención si es que ha podido levantar alguna suspicacia al respecto, no quería yo regañar a los de aquí por los de allí. Un saludo y mis disculpas

        Comentario por Diego — 15 noviembre , 2011 @ 1:27 pm

      • En absoluto, Diego, pierde cuidado… Estás en tu casa y no hay ningún problema en dialogar aquí y siempre. Muchas gracias.

        Comentario por Marcos Cadenato — 15 noviembre , 2011 @ 3:34 pm

  9. Quizá, compañero, haya algunos errores de base.
    – Desde mi humilde experiencia de formador se debería dedicar un tiempo, unas cuantas sesiones, a valorar la necesidad de mediatizar. No es siempre la panacea y se debe sembrar en el educador la duda, el espíritu crítico. No hay herramienta más innovadora que la palabra. Cultivar esa moderación, Marcos, es cimentar todo el proceso.
    – La formación a granel, o por kits, no funciona con todos los alumnos porque no responde a las necesidades reales de aula.
    – La solución más digna y con mayores posibilidades de prosperar es la que se genera en los propios centros que deberían hacer su evaluación inicial, inventariar sus necesidades e intereses y, a través de un dinamizador TIC, intentar darles respuesta.

    Un abrazo

    Comentario por Aster Navas — 15 noviembre , 2011 @ 4:43 pm

    • Y, en los cursos que hemos compartido, amigo mío, hemos cimentado las dudas y hemos cultivado la moderación… Moderación en cuanto a los contenidos -cada vez menos numerosos, pero sí más selectos- y moderación en cuanto al entusiasmo (esto vale, esto ayuda, esto facilita, pero…). En fin, que tú eres testigo de que la formación que estamos ofreciendo en nuestros talleres -a veces pedidos a la carta- sirven y, si no es a la primera, sí lo es la segunda…
      Como le decía a Marimar en un comentario anterior sería muy deseable esa formación en el propio centro, en el propio seminario, pero yo sigo viéndolo muy complicado, hoy por hoy, y en las circunstancias reales de nuestros centros.

      Comentario por Marcos Cadenato — 15 noviembre , 2011 @ 10:13 pm

  10. Coincido, Marcos, con tus apreciaciones, aunque soy consciente de que es muy difícil generalizar. He impartido cursos en los que muchos docentes venían con muchas ganas de aprender y les ha servido para perder el miedo, pero también he encontrado numerosos profes levitando en la nube, y no la digital, claro. Algunas de las cosas que he aprendido de ello son las siguientes:
    No se pueden organizar cursos genéricos sin definir bien el destinatario.
    Hay que paliar de algún modo la perversión de cursos=puntos.
    Sería conveniente exigir un compromiso de aplicación de lo aprendido, aunque sea con tutorías virtuales.
    Hay que fomentar la cultura de compartir y de ayudar en red, para estimular la autoformación.

    Son solo unas ideas a vuelapluma, pero seguro que, si nos pusiéramos en serio, encontraríamos un modo de hacer las cosas mejor.
    Un saludo.

    Comentario por Toni — 15 noviembre , 2011 @ 7:12 pm

    • Completamente de acuerdo, Toni, todo lo que dices es verdad y debería corregirse entre todos: quienes imparten y quienes organizan esos talleres. Los diferentes niveles son muy importantes ternerlos en cuenta; los certificados y los puntos habrá que conseguirlos de otra manera y a través de compromisos personales, como apuntas; cada vez es más importante la autoformación, con tutorías y ayudas a través de foros.
      En cualquier caso, me alegra saber que tú tampoco tienes esa imagen tan desoladora de la Formación de los docentes con o sin Escuela 2.0. Ojalá mejore, ése también es mi deseo.

      Comentario por Marcos Cadenato — 15 noviembre , 2011 @ 10:23 pm

  11. Yo diferencio dos tipos de formación: las jornadas, por un lado, sobre experiencias de aula y algún experto invitado, y los cursos o talleres, por otro. Estos últimos suelen ser un desastre. Por los aspectos que ha comentado Toni y por la propia falta de didáctica para trasmitir los contenidos que paradógicamente hablan de didáctica y de metodología.
    Los primeros me gustan: me aportan muchas ideas y suelo salir atrapado por las musas y con ganas de hacer. Los segundos generalmente me doblan, me “arrodillan” y por fin, me tumban. No puedo con ellos.
    Para los on-line no tengo ni adjetivos. Me aportan lo mismo que un sudoku: un reto momentáneo que una vez resuelto, y en los plazos, pasa al olvido.
    Hay que encender la necesidad de actualizarse: solo así tiene sentido. La formación de PDI en mi centro es de cinco minutos: úsala con la pantalla en blanco, escribe y vete abriendo las páginas que necesites para la clase… los alumnos ya les pedirán más cosas y entonces (algunos) vienen a preguntarme cómo se crean ejercicios interactivos, cómo se corrigen textos manuscritos etc… y ahí estoy yo con una sonrisa y haciendo la uve de victoria con los dedos de la mano que tengo en el bolsillo.

    Comentario por Patxo — 16 noviembre , 2011 @ 12:20 am

    • Coincido contigo, Patxo, -lo señalo en el propio post- que los talleres y cursos que se están llevando a cabo, especialmente desde la instauración del Programa Escuela 2.0, tienen deficiencias importantes. El decálogo, lo hemos comprobado, no es todo él positivo. Sin embargo, diferencio entre los cursos que se dan por la maldita certificación -exigida por las oposiciones o por las horas de Formación que se nos exigen desde la Admnistración- y los cursos a los que uno se apunta por interés, por necesidad de renovación, porque se quiere… Y ahí se nota, perfectamente, la diferencia. Como nos pasa con los alumnos adolescentes, igual, igual…
      Sé que hay muchas PDI que duermen el sueño de los justos; sé que muchos portátiles sirven para jugar y para chatear, pero deseo fervientemente que el ordenador y la PDI se vuelvan transparentes, se usen como los libros, cuadernos y lapiceros… Deseo que las TIC dejen de ser totemizadas o demonizadas según corresponda. Virtus est medium vitiorum utrimque reductum (Horacio, Epístolas, 1,18,9).
      Respecto a la formación on line: como sabes, vengo desarrollando talleres de este tipo en Aulablog desde hace varios años y los resultados son irregulares, pero cuando cuando son buenos, los mejores. De estos cursos han salido profesores y profesoras que actualmente están desarrollando su labor con la ayuda de las tecnologías con toda normalidad, que han incorporado hábitos de trabajo diferentes y, que una vez que les encendimos “la necesidad de actualizarse“, ellos mismos se encargan de avivarla con su trabajo y con su autoformación de acrecentarla. Ése, probablemente, es el camino y en ese camino estamos algunos, amigo mío…

      Comentario por Marcos Cadenato — 16 noviembre , 2011 @ 9:07 am


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