Tres Tizas

27 octubre , 2011

FantásTICas cartas pero ¿cómo las juego?

Filed under: Te cedo la palabra — Etiquetas: , , , , — Marcos Cadenato @ 8:00 am

Comenzamos esta nueva temporada de Te cedo la palabra con una colaboración de lujo. Inés Andrés, compañera de la blogosfera (Lengüetrazos), amiga de encuentros tuiteros y blogueros y verdadera entusiasta de las TIC. Aunque siempre declara ser “recién llegada a la red“, “una profe novata de Lengua” tiene ya una larga expericiencia en aplicar las nuevas tecnologías al aula, de compartir, de estar convencida de que la Educación Moderna no puede repetir los errores clásicos y, sobre todo, de que hay que tratar de innovar, de recrear, de disfrutar educando… Y en esto no hay veteranías que valgan: todos estamos en el mismo camino y todas las aportaciones son pocas… Sé perfectamente que tiempo es lo único de lo que no disponemos cuando empezamos a movernos por estos mundos de la www, pero todos y cada uno de los que estamos decimos lo mismo: “merece la pena…”

¡Gracias, Inés, por tu generosa colaboración y por tu sinceridad!


Crédito de la imagen

Los chicos de Tres Tizas me ceden la palabra en su blog y tras superar la sensación de ¿qué hace un “piojillo” como yo en un blog como este?, comienzo a plantearme qué es lo que puedo contar. Y francamente, lo que más me apetece es compartir con otros docentes las dudas, alegrías y desvelos que estoy viviendo en estos primeros días de curso.

Tras pasar la primera quincena de septiembre sumida en la incertidumbre del dónde y por cuánto tiempo tendré destino, comencé a trabajar en un centro de Burgos, con unas condiciones que ni en sueños habría imaginado. Tengo asignados dos grupos de 2º de ESO y en una de las aulas, dispongo de PDI. La dirección del centro ha apoyado desde el primer momento mis peticiones de forma que dispongo del aula de informática una hora a la semana con cada grupo. Además, cuento con la ayuda de la compañera de compensatoria dentro del aula dos horas a la semana, algo que nunca antes había experimentado y que, tras estas semanas en las que ya hemos conectado, estoy segura de que va a ser muy beneficioso para todos. Por estas y otras razones nunca me había sentido tan a gusto en tan poco tiempo en ningún trabajo. Mis cartas son excelentes, pero la partida no ha hecho más que empezar y lo cierto es que me está costando bastante aplicar las reglas del juego.

Tengo claro que las clases que yo recibí como alumna no tienen sentido en la sociedad en la que hoy vivimos y deseo fervientemente que mis alumnos sean los protagonistas de su aprendizaje. Pero los deseos no son órdenes para la realidad y sé que no estoy abandonando mi papel de protagonista. En ocasiones, el comportamiento de los alumnos me impide despojarme del disfraz de “Rottenmeier” y no encuentro opción de trabajar de forma distinta a la habitual por miedo a que la clase se desmadre por completo. Pero reconozco que otras veces soy yo, de manera inconsciente, la que acaparo el protagonismo, aunque no lo desee y en contra de lo que me gustaría hacer. Siento que estoy tan acostumbrada a recibir clases magistrales que, aunque sí intento siempre darles voz a los alumnos, muchas veces no es la suficiente.

A esto hay se añade la dependencia absoluta que algunos alumnos tienen al libro de texto. En mi corta andadura en la docencia únicamente los he utilizado como apoyo cuando consideraba que sus contenidos podían resultar interesantes en el aula, pero para mis alumnos son un pilar esencial y cada día preguntan cuándo vamos a empezar con el libro, en qué tema está esto o en qué página pone lo que estás diciendo, profe. Se sienten perdidos con mi forma de trabajar y aunque intento guiarles y que no se despisten, creo que algunos preferirían retomar el clásico “página 5, ejercicios 2, 3 y 4”.

Si conseguir un mayor protagonismo de los alumnos y una menor dependencia hacia el libro de texto me está resultando difícil, comenzar la andadura en el uso de las TIC me parece una labor titánica. Ya he dicho que por parte del centro todo están siendo facilidades, pero aún así, hay que pelearlo mucho. No sé cuántas charlas para lograr cuadrar las horas en el aula de informática, cartas explicando a los padres lo que es un blog o el porqué de la cuenta de correo, investigar cómo narices funciona esa PDI que nunca antes habías visto (gracias, Julita), pelearte con la conexión, aguantar determinadas miradas de algunos compañeros… Detalles que quedan en nada cuando una está convencida pero que, indudablemente, conllevan un trabajo extra y mentalmente agotador.
Me ha sorprendido descubrir que mis alumnos, etiquetados por algunos como “nativos digitales”, simplemente son usuarios compulsivos de Tuenti y Youtube. Desconocían la finalidad de una cuenta de correo electrónico, no sabían cómo usarla y por supuesto, casi ninguno había visto antes un blog. Proporcionarles una formación inicial en estos aspectos ha requerido invertir un tiempo que unos pocos han interpretado como “perder horas de clase yendo a pasar el rato a los ordenadores”, con lo que en ciertos momentos, mantener un comportamiento adecuado para trabajar ha sido una tarea muy difícil.

A estas inquietudes se añaden en mi caso dos aspectos que, desde que llegué al mundo 2.0 me preocupan bastante. Por un lado, el caudal de información que ofrece la red. Sitios, materiales y recursos excepcionales que primero, aún no sé cómo organizar y segundo, me hacen sentir en deuda con mucha gente y por tanto, incómoda, pues no sé cuándo ni cómo podré compensar de alguna forma todo lo que la red me ha regalado. A día de hoy, me siento totalmente incapaz de elaborar materiales que estén a la altura de lo que he encontrado.

La otra cuestión la comentábamos hace poco algunos en Twitter: la necesidad de conciliar nuestro trabajo con nuestra vida personal. Mi jornada parcial se ha convertido en jornada total, que no completa, y aunque la familia lo entienda, es necesario encontrar la medida que conjugue ambas facetas porque de lo contrario, tu vida y la de los tuyos se complica mucho.

Pero tal vez estos sean temas para tratar en otro post. Aquí creo que ya me he extendido demasiado, así que resumiendo: aunar mi corta trayectoria en la docencia y las TIC con la ruptura de unos hábitos demasiado instalados en mis alumnos, está siendo una tarea complicada en la que aparecen momentos de frustración, dudas, inseguridad y por qué no decirlo, miedo a no estar a la altura. Pero por otro lado, dentro de su poca predisposición al trabajo, veo a mis alumnos ilusionados y contentos por trabajar de otra manera, deseosos de lo que ellos llaman “unas clases más divertidas” y no pienso tirar la toalla. Aunque no esté segura de cómo jugar, aunque a ratos me sienta en la cuerda floja y no tenga claro si estoy jugando bien estas cartas tan buenas que me han tocado, voy a dejarme la piel en la partida, con la esperanza de que sepamos disfrutar del juego y a final de curso, tanto mis alumnos como yo, resultemos ganadores.

Inés Andrés (@lajaines)

33 comentarios »

  1. Si de algo estoy segura es que no solo eres buena jugando cuando las cartas te son favorables, sino que, además, lo eres cuando no lo son. Ahí está la clave: en tí,que sabes jugar muy bien tus cartas y adaptarte a las circunstancias. Tu entusiasmo y alegría estoy segura que hacen el resto.
    ¡Qué suerte tienen tus alumnos!
    Un abrazo muy fuerte,

    Comentario por maru — 27 octubre , 2011 @ 9:18 am

    • Maru, gracias por tus palabras de ánimo. La ilusión es algo que espero no perder jamás. Me parece básica para afrontar cualquier aspecto de nuestra vida y no puedo concebir esta profesión sin unas buenas dosis de ella. Aunque siempre hay agoreros a los que les encanta decirme que la perderé con el paso de los años, me resisto a creelo porque además tengo varios ejemplos alrededor que me confirman que es posible mantener el amor por la docencia.
      Un besazo para ti, aunque nos vemos muy prontito y podré dártelo en persona.

      Comentario por Inés — 27 octubre , 2011 @ 9:32 pm

  2. Ánimo, Inés!:). Nadie dijo que iba a ser fácil, pero cuentas con la mejor carta que un profesor puede tener y es “tu ilusión”, “tus ganas de intentar mejorar algo ya caduco”. A veces te encontrarás perdida, y sin saber a dónde vas, sin embargo en ese momento encontrarás los ojillos asombrados e iluminados de algun alumno, entonces sabrás que merece la pena. ahora sí, ármate de paciencia, serás tomada por loca por muchos de tus compañer@s de profesión, pero piensa “ellos se lo pierden” 😉

    Comentario por BegoBegoRuano — 27 octubre , 2011 @ 1:05 pm

    • Gracias, Bego. Has dado en el clavo. Esa luz en la mirada de un alumno, su media sonrisa demostrando la satisfacción de disfrutar en clase y el cariño que cada día recibes de ellos, hacen que todos los quebraderos de cabeza y el cansancio acumulado, queden en nada. En cuanto a lo que comentas de los compañeros, de momento he apreciado más bien miradas del tipo “esta qué se cree”, pero es un problema secundario y a veces ni siquiera llega a importarme. Como bien dices, “ellos se lo pierden” 😉

      Comentario por Inés — 27 octubre , 2011 @ 9:37 pm

  3. Inés, todas las TICpartidas empiezan por una primera ronda: aprender el nuevo rol del juego. No es fácil, pero antes de cualquier manga, hay que sentar las bases: No hay jefe, todos somos jugadores.
    Otro consejillo de una jugadora veterana (que es no experta, porque ha perdido bastantes partidas) es explicar muy detalladamente el desarrollo del trabajo que se va a realizar o lo que es lo mismo, trabajar por secuencias didácticas (=partida) en las que quizá el libro de texto sea una herramienta de consulta, pero en las que intervengan otros recursos. Las primeras veces puede tener mayor presencia el #librodetesto pero, a medida que avanza el torneo, se puede ir dando mayor relevancia a otros recursos. Estos chicos tienen el mono del libro, tampoco hay que desengancharlos traumáticamente 😉

    Bueno, Inés, todos andamos metidos en el juego. De tu reflexión me quedo con las constatación de que solo con la PDI y la disponibilidad del aula de informática no se puede “jugar a las TIC”.

    Comentario por Lu — 27 octubre , 2011 @ 4:13 pm

    • Ya sabes lo mucho que valoro y agradezco tus consejos, Lu. Muchas gracias por compartirlos. En los asuntos TIC, sí creo que la veteranía es un grado y aunque Marcos “engaña a la verdad” en la cariñosísima presentación que me ha hecho diciendo que tengo “larga experiencia en aplicar las TIC en el aula”, la realidad es que es la primera vez que compito en esta liga. De vuestros blog he ido aprendiendo que es importante planificar cada partido para ir ganado puntos en cada uno de ellos y por supuesto, eso no se consigue por tener un buen campo donde jugar, son los jugadores quienes lo logran. Estamos avanzando, haciendo caminito al andar 🙂

      Comentario por Inés — 27 octubre , 2011 @ 9:56 pm

  4. Te queremos, Inés -que diríamos en una reunión de alcohólicos anónimos. Me he sentido plenamente identificado contigo y eso, compañera, es muy reconfortante.
    Ánimo.

    Comentario por Aster Navas — 27 octubre , 2011 @ 6:33 pm

    • Sí, Aster, escribí el post con la sensación de estar contando algo vivido ya por todos, pero como dices, reconforta compartir nuestras vivencias. De todas formas, no creo que llegue el día en que afirme: “llevo siete meses y cuatro días sin dudar”, nuestra profesión requiere que cuestionemos nuestras propias prácticas.
      Gracias 🙂

      Comentario por Inés — 27 octubre , 2011 @ 9:45 pm

  5. Bueno, Inés, como ya te he dicho en la presentación, lo que importa es “compartir, estar convencido de que la Educación Moderna no puede repetir los errores clásicos y, sobre todo, de que hay que tratar de innovar, de recrear, de disfrutar educando…” y en eso “NO ENGAÑO A LA VERDAD” 🙂 En otras palabras, lo que importa no es tanto el resultado como el proceso, la filosofía que lo inspira. Después de unos añitos de “jugar a los marcianitos con los ordenadores” ya no me cabe la menor duda: estamos en el buen camino, con sus luces y sus sombras, pero estamos en el buen camino y ganarás la partida, seguro.
    Muchas gracias, de nuevo, por visitarnos y compartir tu experiencia con el “claustro virtual“.

    Comentario por Marcos Cadenato — 27 octubre , 2011 @ 11:25 pm

    • Gracias a ti, Marcos, por invitarme a pasar un ratillo en vuestra casa. También yo estoy convencida de que el proceso es esencial y no debemos renunciar a modificar esta escuela que hoy encontramos obsoleta en muchos de sus aspectos. Relacionarme con el claustro virtual y compartir dudas y reflexiones me ayuda a ver que todos los que jugamos tenemos a veces miedo de que la partida no se desarrolle según nos gustaría, pero seguimos ahí. Lo importante es participar 🙂

      Comentario por Inés — 31 octubre , 2011 @ 11:33 am

  6. Inés, deja de utilizar ya el apellido Novata, que hace tiempo que se te ha quedado obsoleto.
    Comparto contigo muchas cosas de las que dices, sobre todo las inquietudes (ya lo hemos hablado tú y yo en más de una ocasión), y echo en falta un debate serio, extenso y con diferentes voces sobre dos cuestiones importantísimas: una, la que tú planteas con mucho tino acerca de cómo dar el protagonismo al alumno sin que la clase se desmadre. Nadie sabe explicarme cómo hacerlo; el otro punto del debate, cómo evaluar esta nueva forma de trabajar.
    Inés, destilas entusiasmo y vitalidad por todos los poros, y eso es lo que te hace ser una buena profesora. Lo demás, lo iremos aprendiendo con los años y la experiencia. Tú eres de las personas que acaban ganando las partidas 🙂

    Comentario por Silvia Gongo — 28 octubre , 2011 @ 12:44 am

    • Silvia, ya te dije en Bilbao que novata sí soy, pues realmente este año será el primero en que use las TIC en el aula. Otra cosa es lo que vivo en la red, que ahí me siento como en casa 😉
      Yo también echo de menos ese debate del que hablas y los dos temas que apuntas tampoco sé cómo resolverlos, pero supongo que estamos en camino.
      Gracias por tus palabras, aquí y en otros foros. Gracias por estar ahí siempre, compañera 🙂

      Comentario por Inés — 31 octubre , 2011 @ 11:37 am

  7. Liberarse del libro de texto –algunos llevan ¡desde infantil! con esa tiranía- supone mucho esfuerzo (de las pocas veces que una familia me ha pedido explicaciones sobre “metodología”, la pregunta fue “por qué no usaba libro de texto”). Mucho más difícil si no es una tarea consensuada entre, si no todos, varios profes. Y si, además, pasamos a usar herramientas TIC y resulta que la conexión no va… para qué hablar. A veces me pregunto que pasaría si fuera al revés. Si los libros fueran las nuevas herramientas y al abrirlos, un día sí y otro también, sus letras aparecieran borrosas o sus páginas pegadas y rotas. Sueño con el día en que el uso didáctico de las TIC no presuponga que el profe tenga que andar enredando con cables. Es como si los que usan libros de texto tuvieran que coser las páginas y encuadernarlos casi todos los días.
    Que además, ¡por dios! no te haga sentir incómoda usar lo poco que hayamos ido dejando algunos en la red (y aunque hablo por mí, estoy seguro que opinan lo mismo muchísimos más).
    Como padre, más que como profe, muchas gracias por seguir en la brecha, Inés. Pero… que no suponga un desgaste de la vida 1.0: los que te quieren, tus alumnos, sus familias y tú misma lo agradeceréis.

    Comentario por Carlos Díez — 28 octubre , 2011 @ 8:27 am

    • Carlos, como dices, el asunto del libro de texto es peliagudo, más aún si familias y compañeros lo consideran una especie de Evangelio. Soy consciente de que muchos profesores lo siguen al pie de la letra, tratando cada uno de sus apartados y por el orden que este marca, pero lo que me llama la atención no es tanto eso, sino que a mis chicos les parecen raras mis clases porque “no leemos todo el tiempo el libro”. ¿Es que esos profes, aparte de dejar que el libro les marque la ruta, únicamente lo leen en sus clases? En mi vida como alumna, seguíamos el libro pero yo recuerdo más a mis profesores explicándome y no creo alejarme tanto de aquella forma como para que mis alumnos estén tan asombrados. Lo que sí aprecio es que su asombro no está reñido con su satisfacción, el otro día todos y cada uno de ellos, me transmitieron que, aunque no esté acostumbrados, les gustan más mis clases que las otras :)))
      Tu agradecimiento como padre me llega aún más que como profe. Gracias a ti, por tus palabras y por estar ahí, compartiendo vivencias.

      Comentario por Inés — 31 octubre , 2011 @ 11:48 am

  8. Inés, espero que continúes siempre con ese entusiasmo que destilas, sabes que es la única arma que tenemos a pesar de que, muchas veces, todo se ponga en contra. Las ganas y la ilusión, creer en lo que hacemos hará que se superen las dificultades. Yo creo que estamos ante el depertar de un nuevo modelo de enseñanza y, como todos los comienzos, abrir camino de hace difícil. Como dice Silvia, sí se echan en falta debates obre algunas cuestiones, debates que aporten soluciones. De todas formas, es bueno saber que no estamos solos en ese camino, que tenemos un claustro tuitero que nos apoya y podemos apoyarnos en él. Eso siempre reconforta.
    Un saludo y hasta pronto.

    Comentario por Alberto G. — 28 octubre , 2011 @ 1:11 pm

    • Gracias por tu sinceridad, Ines. Tener dudas, inquietudes, dificultades… es lo normal cuando una pretender recorrer caminos no trillados; “va con el cargo”. En este oficio, supongo que como en todos, aprendemos cada día y con cada grupo de alumnos. Nadie somos expertos pero el entusiasmo y la capacidad para afrontar nuevos retos es fundamental, y eso lo tienes de sobra. Nosotras también echamos en falta más debates en profundidad sobre la didáctica y la metodología que nos ayuden a integrar las TIC de manera adecuada y eficaz. De acuerdo con Lu cuando apunta que es muy importante explicar detalladamente el desarrollo del trabajo al alumnado, compartir con ellos, e incluso negociar, el cómo y el para qué, y luego planificar y estructurar muy bien la secuencia de aprendizaje. Todo eso ayuda al éxito pero nada es infalible. ¿El libro de texto? ¡Eso sí que merece un debate! Un abrazo.

      Comentario por Blogge@ndo — 28 octubre , 2011 @ 7:20 pm

      • Gracias, chicas por vuestras palabras de ánimo. Cada día soy más consciente de que en este trabajo, todos de alguna forma podemos sentirnos novatos en muchas ocasiones, más aún si nos disponemos a afrontar nuevos retos y eso me hace sentir menos “pequeñita” en este mundo en el que algunos lleváis ya tanto camino recorrido.
        Anoto vuestro consejo (y el de Lu) que seguro me ayudarán a mejorar mi método y no sabéis lo mucho que os lo agradezco. Estoy segura de que mis alumnos saldrán beneficiados.
        Un abrazo para las tres.

        Comentario por Inés — 31 octubre , 2011 @ 12:02 pm

    • Alberto, hay dos consejos que mi padre, docente de corazón ya jubilado, me dio cuando llegué aquí: primero, en las clases reparte siempre AMOR Y HUMOR y dos, la ILUSIÓN tiene que marcar tu camino. Creo que son buenas recomendaciones y sobre todo, no me cuesta llevarlas a cabo. Quiero a mis alumnos, me lo paso bien en clase y adoro este trabajo. He estado muchos años en otro que no me aportaba nada como persona y valoro mucho lo que este me ofrece.
      Estamos en un momento además que, como bien dices, supone el inicio de un nuevo modelo de enseñanza. El mundo es otro y los educadores debemos subirnos a esa nueva realidad. De momento, somos menos de los que deberíamos pero el número va creciendo y como dices, no estamos solos.
      Hasta muy pronto, Alberto. Nos vemos en nada 😉

      Comentario por Inés — 31 octubre , 2011 @ 11:55 am

  9. Te has atrevido a jugar y no te resulta fácil. Esto es algo positivo, porque son muchos los que directamente renuncian al juego, alegando que desconocen las reglas o simplemente diciendo que en clase no se juega, pues la ruleta está trucada y siempre gana la banca. Mi aportación a esas normas no escritas es la siguiente: una clase de lengua exige que se hable mucho (quizá el problema es el volumen al que están acostumbrados a hablar); nada hay más antinatural que el silencio continuo como pedagogía de la lengua, pues las destrezas orales ocupan el 90% de nuestra actividad cotidiana y es necesario ejercitarlas y educarlas desde el principio. Yo ya no tengo miedo a que haya barullo en clase cuando están trabajando, pues sé que cuando toque leer estarán todos callados. Son las reglas del juego, de nuestro juego.
    Enhorabuena por tu trabajo y gracias por compartir esas reflexiones.

    Comentario por Toni — 28 octubre , 2011 @ 9:03 pm

    • Toni, cada día estoy más convencida de la necesidad de jugar y no dejarme vencer por ninguno de esos elementos que tú señalas. Te agradezco muchísimo el comentario y la aportación tan interesante que haces. Yo también veo necesario que nuestros alumnos hablen en clase pero como dices, su volumen y en ocasiones su manera de “dialogar” siguiendo modelos tal vez aprendidos en los “debates” televisivos, hacen que el barullo sobrepase lo soportable. Supongo que esa es otra de nuestras labores como profes de lengua, ayudarles a que aprendan a conversar de otra manera y otro reto más para anotar a nuestra lista, ¿cómo hacerlo? De momento, intentándolo, como en el asunto de las TIC.
      Gracias, compañero.

      Comentario por Inés — 31 octubre , 2011 @ 12:12 pm

  10. Inés, antes de leer este post ya pensaba que eras grande, ahora lo proclamo. Has tocado muchos de los temas que nos preocupan a muchos y que nos tendrían que hacer reflexionar sobre la sexta marcha que llevamos puesta continuamente aunque el coche nos esté pidiendo la tercera.
    Enhorabuena. Un abrazo.

    Comentario por Juan Carlos Guerra (@juancarikt) — 1 noviembre , 2011 @ 2:24 am

    • Juan Carlos, con la resaca emocional de la #kddbilbao aún pululando por mi corazoncito, que tú me digas que soy grande me ha emocionado. Gracias por tratarme siempre con tanto cariño.
      En cuanto a lo que dices, creo que tu metáfora es acertadísima. Tal vez deberíamos escuchar más al coche y permitirnos viajar disfrutando del paisaje, quitando importancia al hecho de llegar pronto o recorrer demasiados lugares.
      ¡Un besazo!

      Comentario por Inés — 1 noviembre , 2011 @ 1:06 pm

  11. Inés,el análisis que haces de la realidad docente es justo: ni añades ni exageras ni la ves de color rosa.Para mí, con eso ya tienes la mitad del camino andado de esta profesión, la otra mitad la hará tu entusiasmo y el de tus alumn@s( porque se lo contagiarás). Así que ,”novatilla”,palabra de otra, deseosa de jubilarse ya: “la partida está ganada,eso está hecho”
    Besos a ti y los 5 ticeros que han tenido la genial idea de invitarte a escribir aquí.

    Comentario por mariajosebana — 1 noviembre , 2011 @ 11:37 am

    • Mª José, no sabes cuánto valoro las palabras de una “novatilla” como tú. Efectivamente, amar este trabajo no implica verlo todo de color de rosa y aunque a veces el cansancio o la frustración hagan su aparición, el entusiasmo debe acompañarnos siempre en nuestro viaje.
      Muchísimas gracias por tus palabras. Creo que nos veremos pronto en Madrid, así que te daré allí el besote que aquí te anticipo 🙂

      Comentario por Inés — 1 noviembre , 2011 @ 1:12 pm

  12. Hola Inés, pensando en todo lo que, tan fantásticamente nos has contado, solo se me viene una idea a la cabeza, en este juego en el que estamos, las normas no son fijas o estancas.

    Todos sabemos como se llama el juego, pero los reglas se van construyendo en cada partida, contando con todos los participantes, cómplices de las mismas.

    Quizá, y solo quizá, si de vez en cuando pensáramos en eso, en que el juego se va desarrollando poco a poco, y que, en algunos momentos, todos aprendemos juntos, la sensación de agobio, o como dice Juan Carlos, de ir ne sexta cuando el coche solo acepta tercera, igual, esa sensación se acentuaría…

    Creo que somos muchos los que nos identificamos contigo y con tu experiencia, y mucho más los “novatillos” como dices tú… que sentimos que día a día hay que jugar a un juego que no entendemos del todo… Por eso, repito, que igual, hay que cambiar la forma de elaborar las normas… pensar en disfrutar con la cartas que nos han tocado…

    Un beso fuerte y gracias por compartir, y, una vez más, poner palabras a los sentimientos con los que muchos nos acostamos y levantamos al día siguiente…

    Comentario por Mamen — 1 noviembre , 2011 @ 11:51 am

  13. Mamen, estoy totalmente de acuerdo en que las reglas del juego no son algo fijo sino que deben adaptarse a cada situación, incluso imaginar nuevas reglas según sea necesario. Probablemente, como dices, si tuviésemos esa idea más presente, nuestra sensación de “no llegar a todo” disminuiría, o al menos no pesaría tanto. No lo sé.
    Lo que sí sé, y cuanto más converso con compañeros, más claro lo veo, es que todos los docentes, de alguna forma, convivimos con la incertidumbre, las dudas y los errores y aunque lo deseemos, no hay ninguna regla establecida para que en todas las ocasiones y sin ninguna duda, consigamos alcanzar el éxito.
    Gracias a ti por leerme y sobre todo, por acompañarme en el camino. Es bonito no sentirse solo frente a tanta complejidad 🙂

    Comentario por Inés — 1 noviembre , 2011 @ 1:36 pm

  14. Inés. Yo hago trampas: cambio la metodología pero también la programación. Si no es imposible.
    Curiosamente hago esas trampas para que ganen los otros, los alumnos, pues si de algo estoy seguro es que han perdido la partida si acaban la ESO sin ver otras maneras de aprender diferentes a la tradicional. También te digo que las otras dudas no desaparecen del todo nunca.
    Buenísimos los consejos de tu padre. Me gustan y los hago míos.

    Comentario por Patxo — 2 noviembre , 2011 @ 7:14 pm

  15. Muchos ánimos Inés!
    Poco a poco nos vamos acostumbrando a las TIC. Cuando introdujeron la pizarra electrónica en el ciclo formativo de grado medio
    fué un show!! Pero entre todos la hemos integrado a la formación.
    Saludos!

    Comentario por Yaiza — 3 noviembre , 2011 @ 1:12 pm

    • Sí, Yaiza, pasito a pasito se va haciendo el camino. Lo difícil es comenzar, pero en eso estamos. Gracias por tus palabras de ánimo. Un saludo 🙂

      Comentario por Inés — 3 noviembre , 2011 @ 6:55 pm

  16. Gracias por tu comentario, Patxo. Justo hoy he tenido una conversación con un alumno que me ha hecho pensar mucho en lo anclados que están en la enseñanza tradicional y me reafirmo en lo que tú dices. Vivir en el mundo de hoy y que el sistema educativo te mantenga aislado del mismo, es un fraude. Encantada de “regalarte” buenos consejos 😉

    Comentario por Inés — 3 noviembre , 2011 @ 6:53 pm

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