Tres Tizas

26 septiembre , 2011

De verduras y libros

Filed under: Blog, ESO — Etiquetas: , — Carlos Diez @ 8:00 am

Muchos compañeros han tratado ya en sus blogs el tema de la lectura en las aulas, sus métodos, actuaciones, resultados y evaluación. Héctor Monteagudo (Aguja de marear), Carlota Bloom (En ocasiones leo libros), Silvia González Goñi (Lengüetazos literarios), Alberto García (La bitácora de la lengua) y Estrella López Aguilar (El timbre del recreo), entre otros. Estos artículos y un par de sesiones impartidas en el Máster de secundaria sobre Fomento de la lectura me han hecho leer, releer y reflexionar sobre la cuestión. Y he concluido que nuestras tareas en este campo se asemejan –se me disculpe la metáfora tan poco original- a las de los profesionales de la alimentación: nutricionistas, cocineros, camareros, maîtres, encargados de comedor… A saber:

1. Elaborar la carta con los diferentes menús. Mi estilo culinario, seguidor del gran chef Daniel Pennac (Como una novela: tres estrellas Michelín), se resume en “dar de leer”, esto es, ofrecer –como un buen restaurante vegetariano- una carta amplia, variada, de calidad y abierta a las sugerencias de los clientes. La que ofrezco a continuación es en gran parte de Antonio Solano (Repaso de lengua), otro gran restaurador, con unas pocas aportaciones propias, otras de mis parroquianos y algunas de mi hija:

View this document on Scribd

Más listados de recomendaciones y recursos (de Toni Solano, Lu Domenech, Leer.es, SOL, Planeta Lector, etc.) y más bibliografía sobre Animación a la lectura.

2. Animar y persuadir a los comensales para que prueben y disfruten de los platos, hablándoles de sus virtudes (de lo sana y beneficiosa que es la verdura para la salud), pero, sobre todo, usando variadas estrategias para hacérselos atractivos, apetecibles por su presentación, aromas, colores… Para esto vienen bien algunos conocimientos de técnicas publicitarias, marketing y motivación, que nos ayuden a despertar en ellos el deseo de leer, que al consumir los productos los “alumnos-consumidores” se vean recompensados con la satisfacción de ver cumplidas algunas aspiraciones y necesidades humanas, como pasarlo bien, sentir que progresan, sentirse queridos y/o sentirse valorados.

3. Supervisar y vigilar que las condiciones en el comedor sean las adecuadas para realizar la tarea.

4. Guiar la cata degustación distinguiendo ingredientes, matices, olores… para saborear con deleite los alimentos preparados. Educar el gusto y elevar, poco a poco, el nivel de exigencia de los comensales, sus conocimientos, su paladar crítico. Activando sus conocimientos previos (vamos a probar comida china, ¿qué platos chinos conocéis?, ¿qué peculiaridades tienen?, ¿qué menaje de cocina suelen utilizar?), haciendo deducciones e inferencias (¿qué tipos de salsas esperáis encontraros?, ¿estarán las verduras muy hechas o al dente?), identificando los principales elementos, los sabores que predominan, recapitulando y usando lo aprendido para preparar o buscar otra receta que hacer o probar.

5. Estar atento a las reacciones y comentarios de los comensales. Y a medida que vayamos conociendo sus gustos, intereses, necesidades, expectativas y su experiencia con la verdura, pasaremos a recomendar más atinadamente, sugiriéndoles una coliflor con besamel, ensalada de escarola, queso de cabra y frutos secos, unas sencillas vainas… o una hamburguesa rodeada de zanahorias chiquititas.

6. Comprobar y evaluar cómo se ha realizado todo lo anterior y efectuar los oportunos cambios para mejorar el número de comensales satisfechos, la calidad de los alimentos y la idoneidad de los platos elegidos para elaborar los menús.

Y todo esto para que adquieran el saludable hábito de comer verdura y lo hagan por salud… y por placer, ¡jo!

Como a mis alumnos a menudo se les indigestan los grandes platos de verduras -las coles de Bruselas les resultan flatulentas incluso con la hojita de laurel-, les ofrezco pintxos o tapas variados (narraciones, micros, cuentos…), unos sencillos y otros más elaborados, cocina clásica y nouvelle cuisine (relatos I, relatos II, microcuentos). Y el que quiere se puede traer el tupper de casa con la menestra de congelados, compartir sus comidas, cambiarlas con sus compañeros o en la red (libroscompartidos.com). Incluso permito que los que no conocen bien nuestra gastronomía se traigan preparada una receta autóctona, nos dejen probarla y luego nos cuenten qué lleva y cómo se prepara (resultaron ser cuentos populares chinos).

A la espera de que se encuentre la teoría que reúna relatividad y física cuántica, cocina tradicional y molecular, alterno lectura libre y lectura prescriptiva cuando busco que todos los alumnos trabajen determinados aspectos formales o de fondo. Y si lo que deseo es que manifiesten sus interpretaciones, emociones, reflexiones…: la tertulia. ¿A quién no le gusta contar sus descubrimientos gastronómicos, buenos o malos, o charlar con los demás en un menú degustación sobre los sabores, esencias, claves de los platos? Cuando es lectura libre las tareas posteriores a la lectura (si las hay) van encaminadas sobre todo a compartir: reseña, redacción creativa, presentación oral del libro leído, incitar a los demás para que lo lean, etc.

Las TIC ayudan a difundir gustos y recomendaciones (en experiencias maravillosas como Kuentalibros) y, como ya apuntó Toni Solano, tendrían que servir también para poder recoger y seguir el itinerario individual como lectores de nuestros alumnos, como si de un historial médico se tratara, con sus lecturas, sus valoraciones, nuestras impresiones, intuiciones, diagnósticos… Es una pena que cuando –después de un año- conocemos sus gustos, personalidad, logros…, esa información se pierda porque los alumnos-comensales pasen a estar a cargo de otro nutricionista.

Para terminar, mi agradecimiento a los grandes cocineros como Victor Moreno, José Antonio Marina, Luis Arizaleta, Teresa Colomer, Seve Calleja, Gianni Rodari…, a todos los que preparan sus menús del día en nuestras escuelas e institutos y a las sugerencias y propuestas de los comensales (gracias a ellos sé cuál es el bar de mi barrio que prepara los mejores pollos asados, se han añadido a mi lista un par de restaurantes latinos y recetas como el seviche de gambas y hasta me he animado a hacer “foodcrossing“).

¡Que aproveche!

Carlos Díez

Anuncios

37 comentarios »

  1. Impagables, compañero, la brújula de lectura y todos y cada uno (me ha emocionado encontrarme en relatos I) de los enlaces.
    Genial el paralelismo que estableces con la gastronomía. ¿Y fast food…?

    Un abrazo.

    Comentario por Aster Navas — 26 septiembre , 2011 @ 9:23 am

    • Podrían ser los micros por la rapidez al consumirlos, pero algunos tienen tanta calidad, poesía…, hay que paladearlos tanto que no me atrevo. Algunos se asemejan más a los pintxos de Donosti.

      Hoy, en la ciudad, todos, absolutamente todos, se levantaron con granos de azúcar en los labios. Pero sólo se dieron cuenta los que al despertarse, se besaron.

      Comentario por Carlos Díez — 26 septiembre , 2011 @ 11:50 am

  2. gracias por la carta, me apunto alguno para echarle un ojo

    Comentario por eduideas — 26 septiembre , 2011 @ 9:47 am

    • Entre los relatos hay de todo, pero seguro que encuentras algún canapé de tu agrado. Gracias a ti.

      Comentario por Carlos Díez — 26 septiembre , 2011 @ 11:51 am

  3. No veas, amigo Carlos, cómo se me han puesto los ojillos al ver tu carta y tus recomendaciones. Como sabes soy de buen saque y me chiflan las verduritas (a la plancha, al horno, crudité, con un chorrito de buen aceite y buen vinagre de Módena…) pero el tiempo pasa y no pesan los años, pesan los kilos… Y a esto iba: me pillas en un momento de mi vida en el que he pasado de las delicatessen que mencionas a aficionarme a lecturas profesionales (de competencias básicas y otras hierbas…; de inteligencias múltiples y otras especies…), pero sobre todo me pillas en una fase de proteínas puras del magnífico escritor francés Pierre Dukan. ¡Ay, dios, qué vida ésta! Cuando el gordólogo me lo permita, volveré a las lecturas clásicas, a los deliciosos manjares y a brindar contigo con una buena copa de rioja porque “hoy es hoy“, tras cerrar la tapa de ese libro que tú sabes…

    Comentario por Marcos Cadenato — 26 septiembre , 2011 @ 11:37 am

    • De vez en cuando hay que variar o saltarse la dieta. Y yo sé que entre los manjares que ofrezco hay alguno -El almohadón de plumas- que cuenta entre tus favoritos.

      Comentario por Carlos Díez — 26 septiembre , 2011 @ 11:55 am

    • Marcos, donde esté la dieta de Dukan Dhul, que se quite la de las proteínas. Además, suena mejor.

      Comentario por chelucana — 26 septiembre , 2011 @ 11:49 pm

  4. Gracias por esta comida tan bien preparada.Copio el enlace para hacérselo leer a mis compañeros.Un abrazo.

    Comentario por mariajosebana — 26 septiembre , 2011 @ 11:40 am

    • Reenvío tus agradecimientos a los cocineros y a los que, antes que yo, han elaborado sus cartas y menús de los que yo he bebido. Abrazos, Mariajose.

      Comentario por Carlos Díez — 26 septiembre , 2011 @ 12:00 pm

  5. Carlos,
    Lo he pasado genial leyendo tu “texto”.
    No sé cómo, pero sí sé que lo voy a usar en alguna de mis clases. Gracias por las sugerencias de lecturas.
    Idoia

    Comentario por Idoia Aldunzin (exEskurtze) — 26 septiembre , 2011 @ 4:49 pm

    • Me ha entrado el hambre y me han entrado ganas de cocinar. Ganas de experimentar en la cocina, de hacer antologías de viejas recetas, de invitar a los amigos a comer… buena alegoría, Carlos, muy buena.

      Comentario por Patxo — 26 septiembre , 2011 @ 5:26 pm

    • ¡Idoia, qué sorpresa tan agradable! Si te ha servido de algo -aunque solo sea para pasar un ratito agradable- encantado. Gracias por la visita. Hasta pronto. Un abrazo.

      Comentario por Carlos Díez — 26 septiembre , 2011 @ 9:09 pm

      • Patxo, que sepas que este verano he probado alguna de tus recomendaciones, Bilbao-New York-Bilbao de Kirmen Uribe, y me ha dejado buen sabor de boca. Además, una curiosidad: aparecía la familia de mi exdirectora de La Peña, su abuelo.

        Comentario por Carlos Díez — 26 septiembre , 2011 @ 9:12 pm

  6. Como buena lectogourmand, probaré este menú degustación en el que hay sabores que desconozco.

    Comentario por Lu — 26 septiembre , 2011 @ 8:38 pm

  7. Como no dispondrás de mucho tiempo te recomiendo los primeros textos de Relatos I, son una selección de micros y es difícil no encontrar uno que ,”como chocolate fundido”, impregne el paladar.

    Comentario por Carlos Díez — 26 septiembre , 2011 @ 9:15 pm

  8. Azúcarrrrrrr. Muchas gracias por el artículo. Con estos ingredientes seguro que nos salen unos platos excelentes. Gracias, Cheff.
    Maru

    Comentario por maru — 26 septiembre , 2011 @ 9:21 pm

    • No te lo vas a creer, isleña, pero en la selección de micros-pintxos que colgué en Scribd falta uno (añadido ya al texto original) que parece ensaladilla rusa, pero en realidad es mousse de chocolate: Cuando llueve comparto mi paraguas, si no tengo paraguas, comparto la lluvia (Enrique Ernesto Febbraro).
      Junto con los dos primeros premios del VII Certamen de Literatura Hiperbreve Pompas de Papel:
      – Llueve. Fuera, también. (Ester Vallbona Domínguez)
      – El anciano pide el deseo, cierra los ojos, y esperanzado sopla las velas de la tarta de su ochenta aniversario. Cuando los abre, las ve todas apagadas. Las veinte. (Victor Lorenzo Cinca).
      Toma más azúcarrrr…

      Comentario por Carlos Díez — 27 septiembre , 2011 @ 7:13 am

  9. A una se le abre el apetito leyendo este post. Y sin que sirva de precendente… me han entrado ganas de cocinar y todo 🙂

    Comentario por Silvia González Goñi — 26 septiembre , 2011 @ 10:22 pm

    • ¡Marchando un mandil para Silvia! Ya tienes a los comensales relamiéndose…

      Comentario por Carlos Díez — 27 septiembre , 2011 @ 7:13 am

  10. Sabíamos de la existencia de la Cocina de la Escritura (Cassany dixit) pero inventar la Cocina de la Lectura es ya rizar el rizo.

    Comentario por Blogge@ndo — 26 septiembre , 2011 @ 10:32 pm

    • Será que tanto la escritura como la lectura son alimento para el espíritu.

      Comentario por Carlos Díez — 27 septiembre , 2011 @ 7:18 am

  11. El camino entre el Burger King y el Bulli es largo y tortuoso, como el trayecto que debemos supervisar y guiar los docentes para que alumnos que no saben apenas leer se vayan del instituto valorando a Kafka o a Cortázar. Tus recetas a base de pintxos y tapas variadas hacen que el tránsito entre la hamburguesa y el sushi sea viable. Me siento gratificado al ver algunas de mis microrreseñas contextualizadas en un documento que pienso usar para la biblioteca del centro. En cuanto a las recopilaciones de relatos, esas me las quedo ya.
    Un delicioso abrazo literario (dejemos la gramática a un lado, que con ella va mucho mejor el fiambre).

    Comentario por Toni — 26 septiembre , 2011 @ 10:42 pm

    • Más que las listas de lecturas, que también, te agradezco la idea que ya he mencionado del itinerario lector. El próximo curso voy a empezar pidiéndoles –todavía no sé cómo- un recorrido por las lecturas (y pelis) que recuerden que han hecho y sus valoraciones, impresiones… Así en el futuro podrán publicar sus sesquidécadas o sesquidietas, con todos los platos que han probado. Hasta puede que al médico le sean más útiles que sus historiales para detectar enfermedades del alma. “Migrañas, jaquecas… hum, tiene que comer menos chocolate, beber menos vino y, por supuesto, ¡Hjelmslev ni probarlo!”.
      Otro abrazario (abrazo literario), compañero.

      Comentario por Carlos Díez — 27 septiembre , 2011 @ 7:20 am

  12. ¡Oye! Pues con unas verduritas (patata, tomate, brócoli y coliflor como base y alguna más al gusto) aderezadas con ajo y unas hojas de perejil y laurel, te sale un “Edipo Rey” delicioso http://vimeo.com/19152100

    Comentario por chelucana — 26 septiembre , 2011 @ 11:47 pm

    • ¡Qué bueno, el Potato de actor! ¡Qué expresividad contenida, nada que envidiar al Brando! Parece que ha estudiado en el Actor´s studio. ¿Y los secundarios? Brócolis, tomates… ¡todos geniales! A los que pasáis por aquí: que no se os escape el video que ha enlazado @chelucana, son 8 minutos deliciosos, alta cocina con ingredientes naturales (y a temperatura ambiente, no quema el paladar, ja). Muchísimas gracias por el regalo, Araceli.

      Comentario por Carlos Díez — 27 septiembre , 2011 @ 7:21 am

  13. […] De verduras y libros Muchos compañeros han tratado ya en sus blogs el tema de la lectura en las aulas, sus métodos, actuaciones, resultados y evaluación. Héctor Monteagudo (Aguja de marear), Carlota Bloom (En ocasi… Source: trestizas.wordpress.com […]

    Pingback por De verduras y libros | Fomento de la lectura | Scoop.it — 27 septiembre , 2011 @ 7:30 pm

  14. ¡Buen menú señor! Menudo curro, te ha salido una entrada con un retrogusto exquisito.
    El jueves entrevisto a Estrella López sobre “Maneras de leer” me has dado un par de preguntas. Gracias

    Comentario por Gorka Fernández — 27 septiembre , 2011 @ 11:36 pm

    • ¡Estrella López, menudo lujazo! Una de las grandes catadoras… Aguardo con impaciancia sus palabras

      Comentario por Carlos Díez — 28 septiembre , 2011 @ 12:43 pm

  15. Te agradezco mucho que me cites entre tantos y tan buenos cocineros, de los que he aprendido mucho entre fogones y de los que aún sigo aprendiendo, pues no dan tregua a la cocina ni dejan de sorprenderme cuando meto las narices en su puchero. El último plato que estoy paladeando es Kuentalibros, que lleva camino de convertirse en una curiosa delicatessen.
    Un abrazo, Carlos.

    Comentario por Héctor Monteagudo — 28 septiembre , 2011 @ 10:22 am

    • Tu aguja de marear, Héctor, figura entre mis favoritos, mis lecturas imprescindibles (los hay que seguimos usando RSS). Gracias a ti.

      Comentario por Carlos Díez — 28 septiembre , 2011 @ 12:48 pm

  16. Cuando niño tuve un maestro, ¡qué bofetadas repartía!, que nos leía y lo hacía muy bien; además cortaba la lectura en el momento más interesante y creaba expectación. Trabajo en Infantil y desde hace 14 años leo todos los días en el recreo uno o dos libros; a la gente de mi clase les leo a la entrada después del recreo. Un buen libro y leerles es, para mí, la mejor animación lectora; así me lo enseñaron.

    Comentario por isidro dominguez — 29 septiembre , 2011 @ 8:08 am

  17. Efectivamente, Isidro, leerles es una de las acciones más sencillas, pero también más eficaces de animación a la lectura. Además de que ayuda a mejorar la comprensión y la expresividad en la lectura. No habría que abandonar esta práctica en ninguna etapa (a mí me encanta que me sigan leyendo). El problema es que algunos profesores (cada vez menos, a dios gracias) piensan que es una pérdida de tiempo al no ser una actividad fácil de evaluar, programar, controlar…, aunque la LOE hace expresa mención al deber de dedicar un tiempo diario a la lectura. Creo que las cosas están cambiando a mejor, vuelve a haber muchos maestros que, como el que tú tuviste de niño, leen a sus alumnos (pero ahora ya sin bofetadas). Gracias, Isidro, por visitarnos y darnos tu opinión.

    Comentario por Carlos Díez — 29 septiembre , 2011 @ 8:22 am

  18. La vista me falla, así que pido excusas si repito algún título; incluiría en esa interesante lista “Las minas del rey Salomón”. “El prisionero de Zenda” y “El último mohicano”. Fueron parte de mis primeras lecturas y hace unos años compré las ediciones que hizo Anaya, muy recomendables. Sobre libros para niños hasta seis años, mejor visitar las webs de las editoriales. En San Juan, de Alicante hay una pequeña librería cuya dueña tiene gusto y si se le pide visita el colegio y hace animación la web es http://www.llibresinfantils.es ; libros en castellano y valenciano.

    Comentario por isidro dominguez — 29 septiembre , 2011 @ 6:55 pm

  19. Ahora que leo la respuesta de Isidro, me animo a recomendaros, a quienes estéis por Madrid o vengáis de paso, una lindísima librería infantil en pleno Madrid de los Austrias “La Mar de Letras”. Su dueña es una estupenda profesional que os podrá asesorar en variados temas. Es muy, muy diferente a lo habitual. Por aquí os dejo la página con su… decálogo-ideario http://www.lamardeletras.com/nosotros.php

    Comentario por chelucana — 30 septiembre , 2011 @ 10:25 am

  20. ¡Tiene una pinta estupenda! El decálogo… impagable. Me reconforta el 10 (La buena literatura para niños es también buena literatura para adultos), ya que yo guardo muchos libros infantiles, de mi hija cuando era niña, con la excusa de guardarlos por ella. Al que tengo más cariño es a El libro que tenía un agujero http://imponderablesinteresantes.blogspot.com/2011/02/el-libro-que-tenia-un-agujero.html

    Comentario por Carlos Díez — 30 septiembre , 2011 @ 12:12 pm

  21. ¡Y yo que me estaba perdiendo este post delicatessen! Carlos eres todo un Arzak de la lectura. Los cociprofes deberíamos plantearnos no preparar platos que puedan provocar intoxicaciones masivas y dedicarnos a educar paladares. Además algunos platos “pesados” se pueden aligerar bien condimentados y acompañados de la salsa adecuada.
    Gracias por esta entrada.

    Comentario por Estrella López Aguilar — 19 octubre , 2011 @ 7:29 am

    • Gracias a ti, Estrella. Si has entrado en relatos I, en los microrrelatos (o nanorrelatos), comprobarás que coincidimos en los gustos.
      (Me gusta lo de “cociprofes”).

      Comentario por Carlos Díez — 19 octubre , 2011 @ 9:16 am


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: