Tres Tizas

30 mayo , 2011

“Siempre que me confieso, me doy la absolución”

Filed under: Como la vida misma, Tírame de la lengua — Etiquetas: , , , , — Marcos Cadenato @ 7:42 am

Crédito de la imagen

Este final de curso está siendo para mí un poco más ajetreado que de costumbre por situaciones personales y profesionales que adornan la carrera profesional de cualquier docente.  En mi centro, sabemos ya desde hace algunos meses que el curso que viene ya no estaremos los profesores de la ESO en el mismo centro en el que yo permanezco desde el año 2000. Once años de mi vida que terminan el próximo 30 de junio. Once años de papeles, once años de sonrisas y once años de lágrimas…

Como algunos de vosotros sabéis –nos consta que nos seguís- desde hace dos años he ostentado –detentado leeríamos en algunos de los medios de comunicación más conocidos del país- la Secretaría de mi centro. Jamás había participado en un Equipo Directivo de un centro escolar, aunque sí tenía -y tengo- mucha y larga experiencia en responsabilidades y cargos en diferentes Juntas Directivas en instituciones, organismos y entidades. Nada que ver. Nada me ha servido… La actividad de un secretario de un instituto con el Personal de Administración y Servicios (PAS), con los demás profesores, con el resto de los miembros de la Junta y con los pocos alumnos que le quedan no tiene nada que ver con la vida académica de un profesor de a pie de aula, de carne y tiza, vamos…

A un profesor de Lengua y Literatura se le hace un camino duro y ajeno pelearse a diario  con expedientes, certificados y documentos administrativos. Donde antes había un libro ahora hay un bote de quitagrasas o un paquete de folios; donde un comentario de texto, ahora hay una convocatoria y un acta del Claustro de profesores;  Góngora y Quevedo reñían por escrito y con cierto arte, las discusiones son ahora verbales y con un poquitín de menos estilo… Los libros, apuntes, ejercicios, cuadernos, exámenes de toda la vida son sustituidos por cientos de papeles que inundan la mesa: certificados para firmar, expedientes, justificantes, oficios de remisión, solicitudes, matrículas, licencias, multas, peticiones, documentación de entrada, documentación de salida, correo postal, correo electrónico, faxes… y el teléfono, el maldito teléfono que nunca deja de sonar… Piel de ejecutivo agresivo en carne mortal; hombre de cuentos, metido a cuentas… 

 Últimamente –por diferentes motivos extraescolares- he tenido que desempolvar viejos títulos, certificados de cursos, Jornadas, Congresos, Encuentros; diplomas, expedientes, justificantes y ahora sé quién los firma y quién los gestiona. Cada título esconde tras una acelerada firma un nombre y ese nombre toda una vida detrás…  “Stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus”, que escribía Umberto Eco hace ya algunos años. Es inevitable: aunque aparquemos momentáneamente la tiza, no somos gestores –ni falta que nos hace-, no somos tecnócratas ni funcionarios, en el peor sentido de la expresión… y el maestro que llevamos dentro florece en cualquier momento. Hay a quien le molesta, hay quien te lo recrimina… yo estoy orgulloso de serlo y de parecerlo. Lo siento, -o no…-

Pido disculpas por los pasados errores cometidos; agradezco la comprensión y amabilidad de algunos…; eso sí, con la conciencia muy tranquila, con el cuerpo un poco maltrecho y la mente despejada, pero cansada, con mi maestro, canturreo –susurro, casi- al oído de más de uno y más de una, antes de marcharme…:

 “Aunque nunca me callo,
guardo un par de secretos;
lo digo de hombre a hombre,
de mujer a mujer.
Ni me caso con nadie,
ni guardo pa’ mis nietos,
por no tener no tengo,
ni edad de merecer.
Como pago al contado
nunca me falta un beso,
siempre que me confieso,
me doy la absolución.

Marcos Cadenato

24 comentarios »

  1. Grande, amigo!!.

    Comentario por JaviGu — 30 mayo , 2011 @ 9:13 am

    • Todo un honor esta visita inesperada y muchas gracias por la parte que te/nos corresponde… Mejor que nadie sabes a lo que me refiero y oportunidad has tenido de vivirlo en tus propias carnes. En fin, que “lo nuestro duró / lo que duran dos peces de hielo / en un güisqui on the rocks“.

      Comentario por Marcos Cadenato — 30 mayo , 2011 @ 12:44 pm

  2. Ya queda poco para volver a ser lo que siempre has sido, profesor de carne y pica -o no…-

    Comentario por Gorka Fernández — 30 mayo , 2011 @ 11:09 am

    • O shí, shí, shííííí…, que dice ese señor con barba 🙂 De carne, carne y de tiza, tiza. Seguramente el curso que viene volveré a mi sitio, porque “por las arrugas de mi voz / se filtra la desolación / de saber que estos son / los últimos versos que te escribo, / para decir “condios” a los dos / nos sobran los motivos“. Los últimos versos que te escribo de secretario, claro…

      Comentario por Marcos Cadenato — 30 mayo , 2011 @ 12:50 pm

  3. Y de vuelta a la tiza, tus alumnos, sin duda, ganarán. Ya queda poco!!

    Comentario por Lorea — 30 mayo , 2011 @ 12:34 pm

    • Esperemos que así sea., Lorea. No queda nada, y para lo poco que queda no merece la pena volver la vista atrás, pero te aseguro que -en el fondo, fondo, fondo- “siempre voy a tenerle que agradecer / que haya sido conmigo tan embustera / y me haya enseñado lo que es querer: / bailar mientras rodamos por la escalera./ Ha despejado mis dudas / y ha logrado que aprendiese / a ser un perfecto judas / desde la jota a la ese“. Es broma, pero de malo, muchas veces he tenido que poner cara. 🙂

      Comentario por Marcos Cadenato — 30 mayo , 2011 @ 12:58 pm

  4. ¡Cuidado, que un trestizas aulabloguero y tuitero ¿Lo cualo? cambia de centro! Y los aburridos, inmovilistas, afuncionariados y desinteresados se pudieron a temblar… ¡Suerte!

    Comentario por Juan Carlos Guerra — 30 mayo , 2011 @ 7:24 pm

    • Muchas gracias, Juancar. Esperemos que en este caso, mi querido Joaquín se equivoque de medio a medio: “Por eso sé que perderte, / no era quedarse sin nada; / la muerte es solo la suerte / con una letra cambiada“. Esperemos que haya suerte y podamos seguir vivos, en la acepción más educativa de la palabra…

      Comentario por Marcos Cadenato — 30 mayo , 2011 @ 8:13 pm

  5. Marcos, seguro que, a pesar de los pesares, te llevas una mochila cargada de recuerdos del tiempo que fuiste profe de PRL. Piensa en lo que dice Sabina:

    Mientras la tierra gire y nade un pez
    hay vida todavía.

    Comentario por Lu — 30 mayo , 2011 @ 7:51 pm

    • Y bien lo sabes, Lu. En estos años he conocido muchos alumnos de un montón de países que me han hecho feliz: “hasta las suelas de mis zapatos les echan de menos” porque “algunas veces vivo / y otras veces / la vida se me va con lo que escribo; / algunas veces busco un adjetivo / inspirado y posesivo / que les arañe el corazón...
      Aunque “lo malo del después son los despojos / que embalsaman los pájaros del sueño” y empiezan a aparecer ya algunas pesadillas…

      Comentario por Marcos Cadenato — 30 mayo , 2011 @ 8:33 pm

  6. “Puedes escribir el post más triste esta noche…” Noto cierta tristeza en tus palabras, aunque sé que detrás hay un espíritu guerrero y una energía inmensa que sabrá sobreponerse a la nostalgia. Estaremos aquí, seas tú el secretario, el profe de PRL o el postrer superviviente del aula; estaremos aquí, “aunque estos sean los últimos dolores que el cargo te causan,/ y estas sean las últimas actas que tú le escribes”. 🙂

    Comentario por Toni — 30 mayo , 2011 @ 10:21 pm

    • Hay un poco de tristeza, efectivamente, porque han sido unos cuantos años de mi vida y, aunque sé, que estas cosas pasan, me llama mucho la atención que esa normalidad sea tan normal. “Por el bulevar de los sueños rotos / moja una lágrima antiguas fotos / y una canción se burla del miedo“, es lo que sentimos muchos en este final de curso. De todos modos, Toni, sacaré fuerzas de flaqueza y “rompiendo mi promesa / de no volver a verte ni en pintura, / me he sentado a tu mesa, / Virgen de la Amargura, / a jugarme a los dados nuestra suerte,/ a absolverte de todos mis pecados“. Ay, mis pecados…

      Comentario por Marcos Cadenato — 30 mayo , 2011 @ 11:51 pm

  7. Así que va de canciones y versos. Pues ahí van los míos: “Secretaria, secretaria, la que escribe, escucha y calla, la que hizo de un despacho tu morada…” o “Secretario, secretario, que cambio los comentarios, las tizas y los horarios, escribir papeles por certificarlos…”. Bienvenido, profe.

    Comentario por Carlos Díez — 31 mayo , 2011 @ 8:30 am

    • Y de mocedades iba la cosa, amigo Carlos… 🙂 Cuando era mozo y lozano pensaba que, a diferencia de un jefe de estudios o de un director, el secretario de un instituto tenía una vida más tranquila, sin tantos problemas académicos, profesionales o personales. ¡Qué inmenso error! Y, bueno, dos años después de discutir por la interpretación de un Boletín Oficial del País Vasco (BOPV), por una botella de lejía o por un triste asiento, con más kilos, con más canas… ¡vuelvo a la libertad de la tiza! “Así que, de momento, nada de adiós muchachos,/ me duermo en los entierros de mi generación; / cada noche me invento, todavía me emborracho; / tan joven y tan viejo, like a rolling stone“. Libertad, libertad, sin ira…

      Comentario por Marcos Cadenato — 31 mayo , 2011 @ 3:17 pm

  8. Peor para el sol… y ahora vienen días de vinos y rosas. Y yo encantada de que alguien como tú vuelva a las aulas. Te necesitamos. Bs

    Comentario por maru — 31 mayo , 2011 @ 5:53 pm

    • Muchas gracias, Maru, pero no creas, aunque estos dos años he estado dedicado a tareas administrativas y burocráticas, nunca he olvidado la tiza. Es más, sin ella me sentía muy extraño: “extraño como un pato en el Manzanares, / torpe como un suicida sin vocación, / absurdo como un belga por soleares, / vacío como una isla sin Robinson; / oscuro como un túnel sin tren expreso, / negro como los ángeles de Machín, / febril como la carta de amor de un preso… / Así estoy yo, así estoy yo, sin ella“.

      Comentario por Marcos Cadenato — 31 mayo , 2011 @ 10:46 pm

  9. Absuelto quedas, Marcos.
    Vive, compañero, esta crisis (cambio) como una oportunidad de levantarle la falda a la luna.

    Comentario por Aster — 1 junio , 2011 @ 12:35 am

    • Y así será, Aster, porque tiene que ser positiva esta época de cambio, más bien de crisis: “Crisis de valores, / funeral sin flores,/ dólares de calcetín./ Crisis en la escuela, quien no corre vuela, / sexo, drogas, rock and roll“. Pero, efectivamente, la oportunidad es magnífica para juguetear con la luna -como dos estudiantes en celo- y, si no, “peor para el sol / que se mete a las siete en la cuna / del mar a roncar / mientras un servidor / le levanta la falda a la luna“. Utinam

      Comentario por Marcos Cadenato — 1 junio , 2011 @ 6:53 am

  10. Admiro a los compañeros que tienen el coraje de asumir un puesto en una junta porque sé que puede ser muy ingrato. Mi falta de pericia ha sido tal que nadie ha reparado en mí como candidato a ninguna tarea administrativa. Tener fama de inútil tiene su gracia. Me siento cercano, como dices, a ese profesor que se dedica al aula y a las tareas propias de un profesor. Espero que el espíritu trestizero pueda ser proyectado en tus nuevos alumnos, y se te permita alejarte de la burocracia que cada vez es mayor. El volumen de burocracia es inversamente proporcional a la eficacia de un sistema educativo, así que ya sabes mi opinión. Bien por las alusiones a Sabina. Te esperamos el próximo curso a pie de aula y de tiza.

    Comentario por Joselu — 1 junio , 2011 @ 10:55 pm

    • Absolutamente ingrato, absolutamente injusto y absolutamente inncesario, amigo Joselu. En tu caso, sí que tiene gracia que tengas fama de inútil… Hoy, un día como hoy, el secreatrio ha discutido con la jefa de estudios, con una secretaria -a la que le ha repetido en varias ocasiones: “soy un profesor de Lengua y Literatura” y hasta con una inspectora… ¿Mal carácter?, quizá, pero “habráse visto insolencia, / cinismo y alevosía, / contaminan la decencia, / secuestran la fantasía, / cuando clama la inocencia / llaman a la policía“. Porque, amigo mío: “malditos sean los tontos con medallas, / los hijos de mamita, los chivatos, / los candidatos (cierra la muralla), / la letra pequeñita del contrato” y -seguro que coincidimos- “benditos sean los ceros a la izquierda,/ los que nacieron en ningún lugar, / los de viva Zapata manque pierda, / las damas que se llaman Soledad“. Benditos sean, benditos…

      Comentario por Marcos Cadenato — 1 junio , 2011 @ 11:15 pm

  11. tu quoque Marcus, amici mi! Pues bienvenido, la barricada te espera y está preciosa. No es lo que cuentan por ahí, la guerra real está en los despachos. Tú lo sabes bien.

    Comentario por Patxo — 2 junio , 2011 @ 10:48 am

    • Pues sí, amigo mío, yo también… Sin duda la guerra está en los despachos o, al menos, los que las crean ahí se resguardan y mucho… Desde las barricadas, espero poder cantar de nuevo, “cuando en la pizarra / pasa lista en profe de latín / lágrimas de desamor / ruedan por la página de un BLOG / y en él escribe: / ¿quién me ha robado el mes de abril? /¿Cómo pudo sucederme a mí? / ¿Pero quién me ha robado el mes de abril? / Lo guardaba en el cajón / donde guardo el corazón“. Y en realidad… el mes de septiembre y octubre, y noviembre y diciembre, y enero y febrero, y marzo, y mayo y junio, y parte de julio… ¡y durante dos años!

      Comentario por Marcos Cadenato — 2 junio , 2011 @ 2:42 pm

  12. ¡Grande, hermano!

    ..Me sobran los motivos y no sabes hasta qué punto.. 😉

    De Maestro a Maestro, (con mayúscula):

    “..¿Quién envenena las palabras?
    ¿Quién truca el dado del parchís?
    ¿Quién me asesina por la espalda?
    ¿Quién llora si me ve reír?..”

    “..Este adiós, no maquilla un “hasta luego”,
    este nunca, no esconde un “ojalá”,
    estas cenizas, no juegan con fuego,
    este ciego, no mira para atrás..”

    Siempre para adelante!!

    .. Y sin embargo, Te Quiero..

    Comentario por Doris Cadenato — 8 junio , 2011 @ 10:02 pm

    • Muchas gracias, Doris, “no sabes hasta qué punto” -me dices- pues… ¡hasta el punto final!
      En palabras del maestro: “lo peor del amor cuando termina / son las habitaciones ventiladas, / el puré de reproches con sardinas, / las golondrinas muertas en la almohada./ Lo malo del después son los despojos / que embalsaman al humo de los sueños, / los teléfonos que hablan con los ojos, / el sístole sin diástole sin dueño. / Lo más ingrato es encalar la casa, / remendar las virtudes veniales, / condenar a la hoguera los archivos. / Lo peor del amor es cuando pasa, / cuando al punto final de los finales / no le siguen dos puntos suspensivos…

      Comentario por Marcos Cadenato — 9 junio , 2011 @ 5:35 pm


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