Tres Tizas

31 enero , 2011

¿Eres una persona?

Filed under: Como la vida misma, Tírame de la lengua — Etiquetas: , , — Marcos Cadenato @ 8:00 am

Crédito de la imagen

Siempre me han llamado la atención esos programas o plataformas que te ordenan de repente confirmarles que eres un ser humano, así de buenas a primeras… La primera vez –extrañado- introduces esas ilegibles letras que te solicita la máquina y te quedas con la mosca detrás de la oreja, pero la mayor sorpresa me la he llevado con Google –¡inefable Google!- cuando después de escribir con cierta dificultad el captcha, me manda pulsar la tecla “Soy una persona”. ¡Qué intranquilidad y qué desazón se te queda después de pulsarla! No piensas en si te has equivocado en la jota o en el tres, no; si ya te toca revisión de la presbicia, no; lo que piensas realmente es en lo que pensará esa dichosa máquina sobre ti y si estará de acuerdo o no en considerarte una persona y eso, amigos míos, no tiene precio… La tecnología nos facilita mucho las cosas -nos las complica otras tantas- pero esto ya roza en los límites de la metafísica en su vertiente ontológica, o sea, en el estudio del ser en tanto que ser. “Ojú, con la identidá digitá”, que diría el viejo Séneca…

La pregunta no dejaba de inquietarme, cuando decido abrir el correo del centro para ordenar la correspondencia diaria. Después de eliminar la ración correspondiente de spam (increíbles chicas del Este, agrande su pene, le ha correspondido un lote de productos…“) publicidad no solicitada, peticiones de certificados e informaciones administrativas varias, me encuentro esta joya del género epistolar, que transcribo aquí, respetando –lógicamente- el anonimato y sustituyendo los nombres reales por otros ficticios:

Buenos días, me llamo Ernesto Munguía y el motivo de este correo es tal vez un tanto extraño. Me gustaría saber si en la plantilla docente de su escuela se encuentra una chica de unos 25, 26 o 27 años llamada Azucena. Por lo que recuerdo de cuando hablamos, su especialidad era la lengua inglesa y sus temas de conversación discurren entre la filosofía y la política. Lamentablemente, no dispongo de más información que pueda ayudarles. Sin embargo estoy profundamente enamorado de ella. Gracias por su atención.

Sin embargo estoy profundamente enamorado de ella”, volví a releer y me acordé sin querer de aquella tecla “Soy una persona”. ¡Qué cosas! Alguien que en pleno declive del género epistolar amoroso, se atreve a escribir a la dirección electrónica de un instituto para solicitar información sobre una persona de la que está profundamente enamorada. Incluso como broma, me encanta… La humanidad que me reclamaba Google a mí, la encontré en este comunicante que, sin ningún miramiento, confiesa públicamente su amor ante las más de cien personas que podían haber leído su correo y muestra sus preferencias por la lengua inglesa, la filosofía y la política… ¡Simplemente delicioso! Con este curioso personaje, Google no dudaría  ni un segundo: “Eres una persona” , le diría al instante…

Leía hace unos días en el periódico, en boca del escritor y psicólogo Ignacio García-Valiño, las siguientes palabras: “Hay que llevar a los colegios el aprendizaje de las destrezas emocionales si queremos que los chicos estén preparados. La habilidad social va a ser crucial para sobrevivir en una sociedad cada vez más competitiva y compleja; hay que saber convencer, trabajar en grupo, coordinarse, expresarse, caer bien, tener empatía con el otro, no perder los papeles, ser afectuoso, ser cálido; todo ese conjunto de cosas es fundamental para la vida y debería aprenderse en la escuela, entre otras cosas porque nos ahorraría una conflictividad que empieza a convertirse en una seria amenaza para el sistema educativo.” Y, claro, nuevamente recordé esa sala de profesores un lunes a las 7:45 horas de la mañana y a algunos de los muchos profesores que entran por la puerta sin decir ni buenos días y con los que te cruzas por los pasillos como si estuvieses en la Gran Vía… Sinceramente, cuando veo a estos profesionales de la Educación que tienen en público sus destrezas emocionales y sus habilidades sociales crionizadas, sólo me viene a la cabeza una idea fija: ¿cómo será el comportamiento social de estos profesores con sus alumnos?, ¿resistirían a la pregunta del buscador: Soy una persona? Mientras escribía este post nos acaban de comunicar del Departamento de Educación del Gobierno Vasco que “esta medida supone la supresión de la oferta de enseñanzas  de ESO en el IES… para el curso 2011-12“; vamos, que otra vez tenemos que hacer las maletas porque nuestro destino definitivo, no lo era tanto… “!Vaya palo!, ¿no?” ha dejado un compañero en el correo del centro; los demás, no saben, no contestan…

Hummmm…. no quisiera parecer catastrofista, no me gustaría dejar un sabor excesivamente amargo, porque, a pesar de los pesares y aún con todo, el mundo no está loco y -como dice la publicidad- “el ser humano es extraordinario…

Marcos Cadenato

31 comentarios »

  1. […] This post was mentioned on Twitter by Mikel Agirregabiria , Araceli Pérez and Pepa yeyé, trestizas. trestizas said: Nuevo Post Trestizas ¿Eres una persona? http://bit.ly/flpsL6 […]

    Pingback por Tweets that mention ¿Eres una persona? « Tres Tizas -- Topsy.com — 31 enero , 2011 @ 12:50 pm

  2. Extraordinario el post. Enhorabuena compañero. Con razón ganáis todos los premios ;))).

    Comentario por Juan Carlos Guerra — 31 enero , 2011 @ 1:10 pm

    • Muchísimas gracias, amigo mío. Creo que eres generoso en exceso y un poquito exagerado, pero se agradece de verdad. Eskerrik asko!

      Comentario por Marcos Cadenato — 31 enero , 2011 @ 6:45 pm

  3. Una y otra vez, Marcos, volvemos a insistir en las emociones como cimientos. Llevamos varios posts -nuestros lectores van a pensar que nos coordinamos;-)- reflexionando sobre ello, presentando actividades…
    Esa pertinaz pregunta de la Red que sorteamos con un simple código nos pone como “personas” y como educadores contra las cuerdas. Convenía que nos la hiciéramos.

    Comentario por Aster — 31 enero , 2011 @ 1:39 pm

    • Es cierto, Aster, que llevamos varios posts reflexionando sobre el emotionware -el quinto elemento de las TIC en Educación- del que habló Fernando García Páez el curso pasado. Probablemente uno de los elementos más importantes de nuestra labor, yo no tengo ninguna duda…

      Comentario por Marcos Cadenato — 31 enero , 2011 @ 6:54 pm

  4. Ojo al dato: Google nos califica como personas, pero no matiza si como personas “humanas”.
    Recojo un párrafo de un texto del último proyecto de Intermón, en el que ando metido con mis alumnos: “Te vas levantando despacio y empiezas a darte cuenta de lo que ha pasado: te lo han quitado todo. No te han dejado más que los pantalones y la camiseta. Ni chaqueta, ni jersey, ni zapatos, ni, por supuesto, tu mochila, ni tu cartera con tu identificación para simular ser una persona humana” (está hablando de un vampiro).

    Comentario por Carlos Díez — 31 enero , 2011 @ 1:54 pm

    • Rationalis naturae individua substancia“, que dijo el filósofo… La humanización del vampiro (chaqueta, zapatos, mochila, cartera) me ha dejado estupefacto: lo sabía, estaba seguro… lo que nos hacen en los controles policiales de los aeropuertos es -justamente- un ejemplo de deshumanización… 🙂
      También me ha recordado tu cita a aquella descripción del olor corporal humano que hacía Jean-Baptiste Grenoville, el protagonista de El perfume, ¡ay si la recordáis…!
      De todos modos: bajar hacia abajo, subir hacia arriba, soñar un sueño, salir fuera, entrar dentro… persona humana… ¿construcciones pleonásticas?

      Comentario por Marcos Cadenato — 31 enero , 2011 @ 7:07 pm

  5. Me ha gustado mucho la cita que recoges del psicóloigo-escritor: “hay que saber convencer, trabajar en grupo, coordinarse, expresarse, caer bien, tener empatía con el otro, no perder los papeles, ser afectuoso, ser cálido” Es un buen inicio para un listado más largo de destrezas emocionales… pero la cuestión es cómo las podemos enseñar.
    Seguiremos, en nuestras reuniones, dándole vueltas al tema.
    Un texto genial, Marcos. Redondo.

    Comentario por Patxo — 31 enero , 2011 @ 2:59 pm

    • Muchas gracias, Patxo. Creo que sois excesivamente generosos en vuestros comentarios, pero os lo agradezco enormente. Ayer en Twitter -vía @sandopen- leía: “La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza, sino de corazón a corazón” H.G.Hendricks.
      ¿Será este el inicio de ese largo listado de destrezas emocionales?

      Comentario por Marcos Cadenato — 31 enero , 2011 @ 7:23 pm

  6. Maravilloso texto.
    Apuntas una de las cosas que más me han llamado la atención en este breve tiempo que llevo en institutos, el espanto que producen esos profesores cuya única habilidad social parece ser la de mirar con cara de pocos amigos. Reconforta saber que somos muchos los que no nos arrugamos ante el reto de transmitir en el aula esos valores que ayudarán a nuestros alumnos a ser PERSONAS.
    Un saludo, compañero

    Comentario por Inés — 31 enero , 2011 @ 3:37 pm

    • Gracias, Inés. Sí, es muy duro cruzarte todos los días con personas con las que compartes sólo un edificio y unas aulas y ni siquiera -por educación- te dan los buenos días… No sé qué es peor: que nos dé pena que lleguen a darse estas situaciones en los institutos o la indiferencia más aboluta… Yo lo tengo muy clarito… 🙂

      Comentario por Marcos Cadenato — 31 enero , 2011 @ 7:38 pm

  7. Imagino que nuestros políticos no pasarían el filtro “soy una persona” (algunos ni el captcha), pues sus engranajes les delatan: Mientras sus bocas afirman que hay que luchar contra el fracaso, sus manos no dejan de firmar recortes educativos. Esto me lleva a pensar que muchos de esos colegas con los que nos cruzamos a diario sin que nos saluden siquiera tal vez estén preparándose para máquinas, o para políticos (¿parapolíticos?), quién sabe…

    Comentario por Toni — 31 enero , 2011 @ 5:31 pm

    • Pues dudo mucho, Toni, que estos personajes vayan para “parapolíticos” o los deberes los están haciendo fatal: nuestros políticos saludan al ciudadano, sonríen de cuando en cuando, regalan rosas, besan a los niños, prometen cosas… Sí, sí, ya, sólo en campaña electoral, pero esta fauna profesoril nunca está de elecciones… Y ¿máquinas?, puede: sé de algunas a las que pueden parecerse: “Su tabaco, gracias“, “Ha elegido gasolina súper“, “Si su ordenador no enciende, marque el uno“… Sí, sin duda, son más máquinas que políticos… ¡ja! 🙂

      Comentario por Marcos Cadenato — 31 enero , 2011 @ 7:54 pm

  8. Últimamente muchas cosas de las que leo me recuerdan a este magnífico corto titulado “10 minutos”, de Alberto Ruiz Rojo http://www.youtube.com/watch?v=ZD8JjSjR3X0. Merece la pena dedicar unos minutos a verlo, incluso cuenta con explotación didáctica para el aprendizaje del español (http://www.todoele.net/actividadescine/Actividad_maint.asp?Actividad_id=10)

    Me preocupa la poca humanidad que se hace patente en algunos entornos, como comentan mis compañeros: profesores, políticos… Pese a toda contrariedad, a veces en Internet es donde más “personalidad” encontramos. Vuestro blog es un ejemplo.

    Comentario por Silvia González Goñi — 31 enero , 2011 @ 7:10 pm

    • Muchísimas gracias, Silvia, por traernos este fantástico corto que no conocía. ¡Me ha encantado! No sabes la cantidad de Nurias que me he encontrado a lo largo de mi vida… ¡de la primera Nuria, claro!
      En el corto de Alberto Ruiz Rojo he visto reflejado exactamente lo que yo quería decir, pero con imágenes y con mucho arte…
      De nuevo, gracias por completar este post tan magníficamente y gracias por formar parte de esta red tan humana y tan cercana… 🙂

      Comentario por Marcos Cadenato — 31 enero , 2011 @ 10:46 pm

  9. No sé qué intención esconderá Google con esa pregunta. Lo cierto es que ha encendido la mecha de tu interesante reflexión. Quizá la misma urgencia con la que pinchamos sin pensar en botones como “Soy una persona” es también la que nos hace olvidar lo importante que es regalar una sonrisa por las mañanas, una palabra amable para empezar el día. Somos personas una veces extraordinarias y otras, algo deshumanizadas. Es la paradoja del ser humano que puede ser y no ser a un tiempo.

    Comentario por Lu — 31 enero , 2011 @ 7:50 pm

    • Muchas gracias, Lu. Se trataba de reflexionar -sí- sobre algunas prácticas que se están enquistando en nuestras relaciones personales y laborales en nuestras empresas, instituciones, centros educativos a partir de la anécdota del Google… Somos paradójicos, en efecto, sonreímos unas veces, nos enfadamos otras; somos amables, odiosos; cuerdos, locos; pero lo que está claro es que no somos máquinas… Lo reconozco nuevamente: “el ser humano es extraordinario”.

      Comentario por Marcos Cadenato — 31 enero , 2011 @ 8:04 pm

  10. El ser humano es extraordinario. Ha sido capaz de evolucionar desde la época del silex a la época de Google. Del balbuceo a la complejidad de la palabra. Sí, no cabe duda de que somos animales tan evolucionados que incluso nos ponemos ropa y nos la quitamos para dormir u otras actividades, que empleamos diferentes utensilios para comer, que somos capaces de ver sucesos ( fundamentalmente deportivos ) cuyo acontecer sucede en espacios lejos de donde vivimos. Y tenemos cultura, pero no una cultura como la de los castores o las aves migratorias, que también la tienen, sino más compleja. Una cultura múltiple, variada, con acumulación de datos científicos, filosóficos, literarios, técnicos, con discusiones temáticas, proyección de ideas, transmisión de sentimientos a través de una imagen proyectada…
    En fin, como dice Aster, qué cosas tiene internet: a estas alturas, después de todo lo pasado, preguntar si todos somos personas. Seguro que al que se le ha ocurrido la pregunta tuvo un abuelo exterminado en el campo de Auschwitz, o un familiar asesinado por ser maestro en un pueblo en la guerra civil española, o ser cura, que también ocurrió, o sabe que existen jueces que, hoy día, condenan a morir lapidada a una mujer por adulterio. La verdad, Marcos, me da que el que ha puesto la pregunta tenía en mente a algunos de estos individuos, que los hubo y los hay. Me da que se le pasó por la cabeza que hay gente que explota a niños y los viola, gente que es capaz de arrojar a unos jóvenes al mar desde un avión por sus ideas políticas y sociales, gente que es capaz de poner una bomba en un supermercado. No, Marcos, realmente, creo que no todo el mundo podría poner sí en el casillero. Por lo demás, gran escrito, realmente magnífico. Solamente he querido mirar el tema desde otra perspectiva. Saludos.

    Port

    Comentario por emilioporta — 31 enero , 2011 @ 10:14 pm

    • Gracias, Emilio. Tu intervención ha enriquecido enormente este post que sólo pretendía hacer una sencilla reflexión sobre la deshumanización que esta trepidante sociedad ha supuesto en muchos ámbitos de nuestra vida. Y no precisamente por la proliferación de las máquinas, incluido el ordenador e Internet, porque -como tú señalas en los ejemplos- habría muchas personas que lo tendrían azul oscuro casi negro para pasar la prueba. Gracias por tu visita y por tus palabras.

      Comentario por Marcos Cadenato — 31 enero , 2011 @ 11:13 pm

  11. Azul oscuro casi negro…qué maravillosa película y reflexión sobre la vida, Marcos. Veo que a ambos nos gusta profundizar…junto al cine. Tu texto da mucho juego. En todos los sentidos. Estáis haciendo un blog excepcional. Claro que el blog – cualquier lugar, plataforma, ubicación – adquiere el sentido de aquellos que allí habitan y comparten sus habitaciones y pensamientos. Un abrazo. Mucho ánimo.

    Comentario por emilioporta — 1 febrero , 2011 @ 12:06 am

    • De nuevo, muchísimas gracias, amigo nuestro, en nombre de mis compañeros. Como dice Carlos, tenemos la suerte de los grandes restaurantes: “lo mejor son sus clientes“. 🙂

      Comentario por Marcos Cadenato — 1 febrero , 2011 @ 12:15 am

  12. La magia de la máquina de Spotify ha querido que lea tu post mientras escuchaba la banda sonora de Amelie. A veces la coincidencias ponen los vellos de punta.
    ¡Ah! Y que nadie se atreva a dudar de tu humanidad, ni siquiera uncle Google.
    Me encantó la peli “Azul oscuro casi negro” hasta este sábado no la había visto.
    Un abrazo personaza que yo como el amante Munguía me declaro ante los más de 100 lectores de este bello post.

    Comentario por Gorka Fernández — 1 febrero , 2011 @ 12:44 am

    • Muchas gracias, compañero, me estoy poniendo como la nariz de Alex de la Iglesia… ¡Quién nos lo iba a decir! Muchos de los comentaristas y amigos que han pasado por aquí han relacionado el contenido de este post con el cine… Y es que el cine, la música. la literatura, un buena comida, un buen vino… nos humaniza y nos hace un poquitín mejores, como ahora mismo, los blogs, las redes sociales y la web 2.0… Con el clásico, proclamo: ¡Qué bello es vivir!

      Comentario por Marcos Cadenato — 1 febrero , 2011 @ 12:55 am

  13. Marcos, primeramente felicidades por el desarrollo de esta sustanciosa entrada.
    Creo que frente al alumnado inicialmente lo que hacemos es ACTUAR. Es decir, ante un tema a desarrollar, la primera fase es la de transmisión de unos conocimientos mínimos. A continuación es cuando debiera comenzar la fase de INTERACTUAR. De esta fase se obtiene muchas satisfacciones pues el alumnado pasaría del ámbito del conocimiento al de las sensaciones, emociones o sentimientos, creo que esto último puede depender del área. No se dará la misma respuesta ante una lectura poética que ante la sublimación del yodo. Si hemos conseguido que el alumn@ interactúe con nosotros, en la siguiente fase será capaz de hacernos preguntas. Luego se las hará el mismo. Creo que nuestra labor culmina con éxito si él mismo es capaz de llegar a las respuestas. Habremos conseguido que pueda tener AUTONOMÍA.
    Un abrazo chicos.

    Comentario por Alicia — 1 febrero , 2011 @ 5:15 pm

    • Muchas gracias, Alicia, por tu participación en este debate. Absolutamnente de acuerdo contigo, pero sólo un matiz: actuar, dices, pero de verdad -añado yo-, o sea, como actores de verdad, como auténticos profesionales; interactuar, también, pero cuando los chicos nos lo permiten y el profesor lo intenta… La última fase que describes es… cómo decirlo… ¡es el paraíso! Pero, qué carajo, también tenemos derecho a soñar... 🙂

      Comentario por Marcos Cadenato — 1 febrero , 2011 @ 7:37 pm

  14. Buenos días, compañeros…que pases un buen día… que bien te veo…(aunque sea con ojeras y carita cansada)…¡qué poco cuesta! y parece que cada día es más dificil recordar que también de cariño y buenas formas se alimentan las personas.Bueno, aquí estamos dándonos calor unos a otros.

    Comentario por bloggeando — 1 febrero , 2011 @ 11:10 pm

    • Se supone que somos profesionales de la Educación y, si por lo que reconocemos muchos de los que hemos pasado por aquí, no es extraño encontrarse a compañeros que ni los buenos días te dan… ¡qué no harán en las aulas! No sólo es una cuestión de habilidades sociales y de inteligencia emocional; se trata de que este tipo de personas no son, precisamente, las que abundan en las redes sociales, en la blogosfera, en la escuela 2.0… ¿Simples casualidades? 😉

      Comentario por Marcos Cadenato — 2 febrero , 2011 @ 12:56 am

  15. Marcos, me ha encantado tu reflexión, te felicito por ello, y extiendo la felicitación a todos tus compañeros por el premio de Euskalblogs.
    Ah, por cierto, si vuelves a recibir más correos como el del apuesto galán les puedes dar mi dirección, yo también me tengo por “persona humana”:buenos días,egunon y good morning!

    Comentario por Lorea — 2 febrero , 2011 @ 10:27 am

    • Muchas gracias, Lorea, por tu doble felicitación. Perdón, sí, buenos días, buenas tardes o buenas noches -según cuándo lo leas- que la educación es lo primero… 🙂 No te preocupes, el próximo correo te lo reenvío y luego ya nos contarás cómo resulta ese encuentro “personal y humano”…

      Comentario por Marcos Cadenato — 3 febrero , 2011 @ 12:43 am

  16. A veces me cruzo con miradas ausentes, perdidas en su propio universo, difícil de desvelar para el otro, desde un espacio sin encuentros. Sin saludos, alientos que compartir en forma de palabras cálidad, burbujeantes. Encuentos ausentes, palabras perdidas, vacuidad.
    El profesor ha de liderar las emociones del grupo, día a día, con o sin auditorias. Anotándolas en su propio cuaderno con tinta de vida hasta conseguir un fin útil, presto a actuar. Pero lejos de las miradas extrañas, foráneas, ausentes, del extranjero de Camus, sin empatia hacia el otro.
    Venga Marcos…¡Componte y vamos al baile! (Después del duro golpe, claro). Aster… sigue leyendo El Quijote, como Ana, ciega de luz y luminosa de tacto.

    Julio

    Comentario por julio — 3 febrero , 2011 @ 12:18 am

    • Julio, como ves, hay vida detrás de los largos pasillos silenciosos de nuestros institutos y de las ruidosas salas de profesores… No hace falta nada más que querer relacionarse con el otro y un blog bien sirve como papel de regalo. Ha sido una grata sorpresa encontrarte por aquí, después de compartir un cafecito tresticero. Muchas gracias por tu visita y por tus palabras.

      Comentario por Marcos Cadenato — 3 febrero , 2011 @ 12:54 am


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