Tres Tizas

20 enero , 2011

Este siglo viene un poco “raro”

Filed under: Te cedo la palabra — Etiquetas: , , , , — Aster Navas @ 8:00 am

Tendemos -seamos sinceros- a denostar el trabajo que se realiza en los COPs y Berritzegunes: desde los centros los vemos como desertores y los acusamos de vivir al margen de la realidad cotidiana de las aulas.

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Queremos hoy romper una lanza -una tiza- por estos profesionales, asomarnos sin prejuicios a ese trabajo de orientación. Deberíamos haber invitado antes a este espacio a asesores como Joseba Ibarra para enmendar en lo posible esa opinión. Su conocimiento e implicación en los temas más espinosos del momento educativo –Refuerzo Lingüístico– y en las nuevas apuestas de la Reforma –Tratamiento Integrado de las Lenguas– desmienten la lejanía que a menudo les reprochamos.

Esa labor prolongada, esa carrera de fondo, se refleja perfectamente en este post en el que el autor analiza  el oficio de enseñar en un mundo que avanza a una velocidad desconcertante.

Ni mejor, ni peor. Simplemente raro. Muy diferente, cambiado. Tampoco los siglos anteriores tienen mucho de qué presumir, la verdad. El XX, sin ir más lejos, tuvo dos grandes guerras, además de otra fría y unos cuantos conflictos calientes. De todas maneras, faltando todavía el 90% del XXI, a lo mejor debería haber escrito el título entre signos de interrogación (¿?). Pedía Niels Bohr que cualquier frase que dijese “no fuera entendida como una afirmación, sino como una pregunta”. Pues eso, que este siglo nos ha llegado un poco rarito.

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Quizá lo más significativo sea la rapidez con que se suceden los cambios. La cantidad y la envergadura de las novedades producidas en los últimos 50 años son comparables a todos los cambios de los 500 años anteriores. Nuestro modo de vida se parece bastante poco al de hace un siglo, el volumen de conocimiento se duplica ya prácticamente cada año y todo está, casi, al alcance de nuestros dedos… En fin, no hay más que teclear Did you know en Youtube para empezar a sentir vértigo.

También observamos el profundo cambio del “paisaje humano” en nuestros pueblos y ciudades, pero, incluso sin entrar a analizar esas nuevas-viejas realidades (la diversidad cultural, por ejemplo) y el impacto que está suponiendo su irrupción en nuestra propia casa estos últimos años –¿quién se podía imaginar hace sólo una década que en muchos pueblos de Bizkaia conviviríamos con varios colectivos de personas que hablan lenguas diferentes?–, lo cierto es que esto ha cambiado muchísimo desde nuestra época de estudiantes.

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Hoy tenemos un mundo cada vez más poliédrico, cada vez más pequeño e intercomunicado (un poquito más intercultural?)… y una sociedad en aceleración continua. Siempre podremos decir aquello de “que pare el mundo que yo me apeo”, pero es inútil: no va a parar. Y, guste o no, “es lo que hay”, no tiene vuelta atrás.

Es el mundo que les ha tocado y al que tendrán que enfrentarse nuestros alumnos, nuestros hijos e hijas. Resulta difícil imaginarnos siquiera a qué dedicarán su vida. Viendo cómo va el mundo –y el mercado–, seguramente lo tendrán más difícil que nosotros. A muchos les tocará desarrollar su actividad laboral en trabajos que hoy todavía no existen, tendrán que utilizar tecnologías que aún no se han inventado…

Nuestros jóvenes se enfrentarán a problemas que ahora ni se plantean y que, hoy por hoy, ni siquiera sabemos si son problema. Mientras, están aquí, en nuestras aulas. Unos preparándose para lo que les va a tocar. Otros simplemente esperando a que llegue el momento. Su momento.

Cuando fuimos nosotros los protagonistas del “salto generacional”, la distancia nos parecía un abismo. Quienes sí notaron aquel cambio fueron ama y aita. Lo sufrieron. Pero no todo salió tan mal, ¿no? En cierto modo podemos decir que hemos sido unos privilegiados: tuvimos la suerte de conocer la “época anterior” y ahora nos toca vivir ésta. Llegamos a conocer un poco el modo de vida y la manera de entender el mundo de la generación de nuestros abuelos, que apenas difería de la de sus padres. Se nos transmitieron valores –en aquel entonces, naturalmente, cristianos– como la misericordia, la caridad, la templanza… atributos y virtudes morales sin duda necesarias para un desarrollo equilibrado de adolescentes y jóvenes.

 


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Pero resulta que ahora una generación dura menos que un microprocesador de Intel o AMD. El ordenador con el que escribo, por ejemplo, aún no ha cumplido ocho años y ya he empezado a pensar en otro. Esa era, más o menos, la diferencia de edad con mis alumnos cuando empecé de profe: unos ocho años. Ahora les llevamos… ¿cuántas generaciones?

Decimos que el alumnado de 4º de la ESO siempre tiene 16 años y nosotros cada curso cumplimos uno más. La distancia es cada vez mayor. Ya no les hablamos de “misericordia” ni de “caridad”, pero sí intentamos que comprendan qué es la empatía, la solidaridad, la cooperación para el desarrollo, la colaboración o la sostenibilidad. A nadie se le ocurriría hoy hablar de “templanza”; hablaríamos más bien de autorregulación, de autocontrol emocional… Los tiempos pasan y algunas palabras parecen haber perdido su contexto natural. Es el caso de no sólo la palabra sino del ideal de “abnegación”, por ejemplo. Mucha gente joven, como Olaia la ganadora del concurso de “Beldur Barik”, ni lo comprende ni lo acepta tal y como se entendía antes. Y les alabo el gusto. No obstante, tampoco estaría de más que diéramos a nuestros jóvenes oportunidades de experimentar qué es el altruismo –no tanto que se lo contemos como vivirlo y sentirlo en primera persona–. Al mismo tiempo, no podemos olvidarnos de planificar también cómo “trabajar” la asertividad. ¡Incluso nos podemos atrever con la inteligencia emocional! Queramos o no, todos y todas transmitimos algo. Cambiaremos los términos, el enfoque será un poco más o un poco menos humanista, pero, como los rockeros, los viejos valores nunca mueren.

Por otra parte, todavía seguimos aferrados a la idea de que debemos trasmitir conocimientos, aunque los jóvenes, seguro, ya no nos necesitan para eso. Lo que se demanda de nosotros y nosotras es que les facilitemos herramientas que les permitan desarrollar una personalidad sana y puedan desenvolverse en la sociedad que les tocará vivir (ahí es nada!), debemos ayudarles a preparar su futuro, “acompañar” su proceso de desarrollo cognitivo y madurativo, intentar que sean personas competentes, con espíritu crítico, ciudadanos activos… Uf! Somos profes de lenguas o de ciencias, sí, y, además, educadores.

¿Y cómo se hace eso desde la distancia, es decir, desde los años-luz que nos separan? En fin, intentemos mirar a este siglo con optimismo. Que no cunda el pánico. Si se quieren hacer las cosas bien, probablemente la fórmula no será muy distinta a la de siempre: humildad, tesón, cercanía, profesionalidad, trasmitiendo –más que predicando– valores (¿o eran “virtudes”?).

Joseba Ibarra Bustinza

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19 comentarios »

  1. Estamos sujetos a los cambios. Antes, no se tenía al alcance tanta información como ahora y quizá no se percibían los cambios durante su proceso sino en su culminación. Ahora las transformaciones se adivinan incluso antes de que se materialicen. Esta prospección inquieta bastante y, en la docencia, es uno de los motivos que arredran a una mayoría. Tienes razón en que en medio de este maremágnum está la esencia de los valores (llamésmoslos como los llamemos). Al hilo de tu reflexión, me atrevería a decir que uno de los cometidos de los docentes es humanizar la tecnología en las aulas.

    (Un placer el vídeo de Olaia. Canta con sentimiento. Transmite emoción.)

    Comentario por Lu — 20 enero , 2011 @ 9:13 am

    • Gracias, Lu. El objetivo son, sin duda, los valores. Como Norte no está nada mal, visto el panorama que nos presenta Joseba.
      Un abrazo.

      Comentario por Aster Navas — 20 enero , 2011 @ 2:12 pm

  2. Afortunadamente, amigo Aster, hemos tenido la suerte de contar por esta casa con las asesoras de Blogge@ndo, que nos regalaron otro artículo en esta sección y sabemos de su buen hacer y de su capacidad de trabajo. Sin ambargo, como dices, muchos compañeros no piensan precisamente esto de los asesores que están en los Berritzegunes. Quizá deberían conocer a los que nosotros conocemos. Cambiarían de opinión, seguro.
    Ay, Joseba, que decía el tango: “Siglo XX, cambalache…¡Todo es igual! ¡Nada es mejor!¡Lo mismo un burro que un gran profesor!” Y ¿el XXI? te preguntas: pues con mucha más cabida la opción personal, mucho más colaborativo a la vez, más intercultural, más multilingüístico, más inestable, pero -al menos en Educación- con los valores eternos que señalas que hay que mantener: humildad, tesón, cercanía, profesionalidad y otros valores más generales, más sociales, pero igualmente necesarios: esfuerzo, sacrificio, méritos… nik uste. Gracias por tu visita y por tu regalo.

    Comentario por Marcos Cadenato — 20 enero , 2011 @ 10:09 am

    • Estoy, Marcos, convencido de ello. Tal vez haya que limar asperezas por ambas partes; esperemos que este post contribuya a ello.
      Un abrazo.

      Comentario por Aster Navas — 20 enero , 2011 @ 2:15 pm

  3. Haha, el vídeo del Did you know es taaaan viejo (finales 2006-inicios 2007) que es ya completamente anacrónico, haciendo mérito al post. Habla por ejemplo de myspace en unos términos que hoy Facebook -que justo acababa de nacer- supera hoy día muy ampliamente.

    por cierto.. escribes con un ordenador de 8 años!? eso sí que es un auténtico dinosaurio!

    Hablando en serio: siempre se comenta que los educadores de hoy no se tienen que dedicar a transmitir conocimiento, si no a enseñar a ser capaces a los chavales a valerse por sí mismos y buscar información… pero sin pasarse, por supuesto. Está muy bien que sepan cómo encontrar una calculadora científica en internet y la sepan utilizar, pero también tienen que ser capaces de hacer un cálculo mental mínimamente complejo. Es muy bonito buscar información en la wikipedia o en una base de datos, pero hay cierta información básica que sí que deberían tener.

    Comentario por Miquel Vidal — 20 enero , 2011 @ 12:56 pm

  4. Gracias, Miquel. Hay incluso una versión 5.0 de “Did you know?” pero a la hora de decidirnos nos inclinamos por la primera. Por un lado creo contigo que refleja mejor el salto; por otro, nos da la posibilidad de verlo en castellano.
    Respecto a la segunda idea, In medio, Miquel, virtus. No -tienes razón- podemos construir la casa sin fijar los cimientos.
    Un saludo.

    Comentario por Aster Navas — 20 enero , 2011 @ 2:20 pm

  5. […] This post was mentioned on Twitter by Mikel Agirregabiria , trestizas. trestizas said: Nuevo Post Trestizas Este siglo viene un poco “raro” http://bit.ly/f8bz2B […]

    Pingback por Tweets that mention Este siglo viene un poco “raro” « Tres Tizas -- Topsy.com — 20 enero , 2011 @ 8:20 pm

  6. Valores o virtudes, tanto monta. Frente al sistema consumista -¿sociedad del crecimiento? -sostenido en los tres pilares muy bien descritos por Serge Latouche en el documental ”Comprar, tirar, comprar”, recientemente emitido por las televisiones: la obsolescencia programada, la publicidad y el crédito …, enseñar que hay otros mundos posibles, al menos otro, basado en la duración de unos pocas cosas necesarias y, sobre todo, en la permanencia de algunos valores (aunque vayamos matizando sus nombres y contenidos).
    Gracias, Joseba, por compartir tus reflexiones.

    Comentario por Carlos Díez — 20 enero , 2011 @ 8:53 pm

    • No conocía, Carlos, el documental. La fragilidad intencionada de los productos de consumo, su calculada caducidad. Educamos consumidores.
      Un abrazo.

      Comentario por Aster — 21 enero , 2011 @ 12:54 am

  7. Otra entrada en la que se reivindica educar de otro modo, poniendo en juego métodos que miren al futuro, estrategias basadas más que en los conocimientos en las tareas, en las emociones. Me he emocionado yo también viendo a Olaia, que me recuerda a algunos de mis alumnos cuando ponen pasión en sus trabajos, cuando disfrutan aprendiendo y transmitiéndolo. Un placer haber tenido la ocasión de leerte, Joseba. Un placer que los de Tres Tizas sigan invitando a profesionales de talla.

    Comentario por Toni — 20 enero , 2011 @ 11:07 pm

    • Gracias, Toni. Tu comentario une este post con el de Gorka (Lo relacional en educación). Nunca insistiremos lo suficiente.

      Un placer que nos leas.

      Comentario por Aster — 21 enero , 2011 @ 12:59 am

  8. Es un placer leer en la red a un compañero tan querido como Joseba Ibarra. Compartimos sus palabras porque todo cambia y nuestra profesión también, nuestra labor se va modificando, se añaden nuevas tareas, se necesitan nuevas competencias, pero hay algo que nunca cambia y es que trabajamos con personas por lo que el aspecto emocional es básico y la llave de gran parte de nuestro trabajo; por ejemplo la necesidad de creer en las posibilidades de éxito de los alumnos y confiar en ellos.
    Gracias por la mención al trabajo de los Berritzegunes y de los asesores y asesoras.

    Comentario por Blogge@ndo Seminario — 20 enero , 2011 @ 11:33 pm

    • Gracias, chicas. Compartimos Red y proyectos, desvelos y reconocimientos: la mención era de pura justicia.

      Un abrazo

      Comentario por Aster — 21 enero , 2011 @ 1:12 am

  9. En mi opinión, en general en educación menosprecian el trabajo de compañeros que no huelen a tiza los otros compañeros que no han precisado o no han buscado de su colaboración. Sinceramente considero que una gran mayoría cumple de manera óptima con las expectativas que se pone en ellos. Acaso para reafirmarme en mi convicción me ha venido muy bien coordinar un proyecto y formar parte de un equipo directivo. Creo que el ver el sistema educativo desde otras perspectivas, en mi caso, me ha ayudado a confirmar, aun más si cabe, que todos, a fin de cuentas, formamos parte de una misma tripulación. En este barco, cuyo destino es dar herramientas al alumnado para que sea, entre otras muchas cosas aútonomo, cada uno ha de realizar su tarea para que no se rompa la cadena por ningún lado. Los compañeros de los Berritzegunes son un eslavón importante en esta labor. Eso, como bien se ha apuntado, quién mejor lo sabe es la persona que habiéndoles necesitado encontró su repuesta.

    Un abrazo.

    Comentario por Alicia — 20 enero , 2011 @ 11:37 pm

  10. Un alegrón, Alicia, encontrarte por aquí. Tu experiencia educativa enriquece este post.
    Un abrazo.

    Comentario por Aster — 21 enero , 2011 @ 1:15 am

  11. Hola a todos y todas. Zorionak “Tres Tizas” por el nuevo premio y el reconocimiento a vuestra labor (ya ves, querido Marcos, que, a pesar de lo que diga el tango, no es lo mismo un burro que un gran profesor, ni tampoco “el que labora noche y día como un buey, que el que vive de los otros”). Gracias, enlazados amigos de Tres Tizas por cederme la palabra y un agradecimiento especial a Aster por su presentación y defensa, a Alicia y el resto por las “flores”, a las aportaciones de mis compañeras de bloggeando…
    ¿Veis como todo va muy rápido? Apenas dos días después de publicarse el post ya es tarde para responder a los comentarios. Vuestras reflexiones ya han dejado mi escrito más obsoleto que mi anciano ordenador (dudo de si llegará a celebrar conmigo su octavo cumpleaños, por lo que ya tengo casi decidido qué comprar: http://www.youtube.com/watch?v=-YbS-YyvCl4 Espero que me aguante, al menos, dos temporadas).
    Efectivamente esto de ser “asesor” en un berritzegune suena extraño -y lejano- a quienes en su labor docente apenas tiene contacto con los servicios de apoyo: seminarios, cursillos, proyectos… Nos resulta un poco más fácil cuando contamos con alguna pequeña red de “cómplices” en los centros, profesorado con el que trabajar con rigor y “codo con codo” en la búsqueda de alternativas a los nuevos-viejos problemas.
    En cuanto al salto generacional, ¿qué más puedo decir? Me conformo con pensar que todos somos conscientes de que el mensaje del primer “did you know” ya es viejo con sólo cuatro años. Pensemos que los jóvenes, que han nacido en plena aceleración, merecen profes con los que poder sintonizar, que no hayan perdido el tren y que puedan darles eso que necesitarán en su andadura por este siglo tan “raro”.
    Aurrera beti, lagunok!

    Comentario por Joseba Ibarra — 22 enero , 2011 @ 8:52 pm

  12. Joseba,
    Los cambios necesitan tiempo para asimilarlos y carácter para asumirlos. Paciencia para no agobiarse y visión para aceptarlos. Por lo demás, en lo fundamental sigue todo igual: yo quiero ser feliz, tú quieres ser feliz, él quiere ser feliz, nosotros queremos ser felices….
    Ya ves que siempre encuentras a alguien que va por detrás… Tarde pero encantado de haberte conocido. Un saludo

    Comentario por Patxo — 24 enero , 2011 @ 12:06 am

  13. La pagina de tu Blog se ha actualizado…

    [..]Articulo Indexado Correctamente en la Blogosfera de Sysmaya[..]…

    Trackback por Articulo Indexado en la Blogosfera de Sysmaya — 4 febrero , 2011 @ 11:49 am

  14. […] Tendemos -seamos sinceros- a denostar el trabajo que se realiza en los COPs y Berritzegunes: desde los centros los vemos como desertores y los acusamos de vivir al margen de la realidad cotidiana d…  […]

    Pingback por Este siglo viene un poco "raro" | Te ... — 9 febrero , 2014 @ 9:02 pm


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