Tres Tizas

14 junio , 2010

Poderoso caballero…

Filed under: Tírame de la lengua — Etiquetas: , , , — Marcos Cadenato @ 9:00 am

Crédito de la imagen original

Cuando hace un mes a través de Twitter me enteré de la posibilidad de realizar de forma gratuita un curso de una de las principales plataformas para la elaboración de blogs, me pareció una estupenda forma de seguir extendiendo la filosofía 2. 0 por la red. Carecen de importancia preguntas como quién, dónde y por qué, pero sí resulta muy muy significativo el qué. Aparentemente, el curso constaba de una serie de sesiones con sus correspondientes tareas, pero a medida que empezó a discurrir fueron surgiendo mensajes –no tan subliminales- como “haz el dinero que mereces” “gane dinero con su blog”, “todo lo que debe saber para tener un negocio exitoso en Internet” que, aunque lícito seguramente, en Educación y en la Edublogosfera no son vistos con tanta normalidad. Mi extrañeza procede, por poner un solo ejemplo, de la indicación en la primera semana de clase de que me recomendaran incluir en la firma de mi correo electrónico una serie de enlaces publicitarios  con fines exclusivamente crematísticos. No seré yo… –que diría el Peñafiel más juancarlista- quien critique semejante actitud –allá cada cual con su conciencia- pero sí que tengo muy claro que yo ni deseo participar ni colaborar en la difusión de tales prácticas. Y no es snobismo, no… Poderoso caballero…

En multitud de reuniones de trabajo en asociaciones dospuntoceristas como Aulablog nos hemos cuestionado la licitud o no de cobrar una cuota o  una matrícula para un curso; nos hemos preguntado si los tutores de un curso on line pueden o no cobrar algún tipo de dieta; de si es digno que a un conferenciante se le pague sólo con un triste café… y nadie se asombra de que tales extremos se den realmente. Hay un puntito de voluntarismo, de apostolado incluso, en estos eventos e iniciativas blogueras que aún siguen sorprendiendo en algunos ámbitos.  Hace también muy poco, un buen amigo me escribía en relación al reciente homenaje que cuatro blogs hemos dedicado al poeta Miguel Hernández y algunas de las reacciones que se produjeron en la Universidad: “cuando les expliqué el trabajo que llevaba detrás el homenaje, la cantidad de horas, de desvelos, de ilusión gratuita, comprendió que no se trata de ‘pagar’ los homenajes, que en términos económicos cualquier precio sería ridículo y que uno de los méritos de todo esto era precisamente que lo habíamos hecho por la cara, por Miguel Hernández “. No, no se entiende, hasta el punto que otra buena amiga en contestación al comentario anterior, escribió su opinión, -que comparto totalmente-: “les parece increíble que un grupo de profesores se lance con proyectos de este alcance a cambio de nada. Lo que ocurre es que habría que decirles que no lo hacemos a cambio de nada, porque lo que nos llevamos no se paga con dinero: amistad, colaboración, comprensión, consenso, participación, unión…

En otro orden de cosas, Jordi Adell también criticaba hace unas semanas la actitud de los editores de los libros de texto. Al parecer, ellos tampoco han entendido cuál es la filosofía 2.0 y qué significa realmente la cultura digital. Adell les recrimina que “eso que están “buscando”, el libro de texto digital, no lo encuentran porque no existe. Y no existe porque quizá no tenga sentido en estos tiempos que vivimos. En la época en la que el acceso a la información era costoso y difícil, un libro de texto tenía mucho sentido: todo lo que merece ser sabido en el curso en un solo sitio, ordenadito y semidigerido. Gran ayuda para los docentes. Eso, hoy, en la era Internet, es sencillamente impensable. Pretender que paguemos esas cantidades por ello, más todavía. La administración y los ciudadanos no tragaremos si no nos ofrecen algo más. Quizá deban “repensarse” como empresas de servicios y dejar de verse como empresas que elaboran industrialmente un producto material, caro, idéntico, inflexible y, en demasiadas ocasiones, malo, para todos los estudiantes.”. Nuevamente,  poderoso caballero

Y al otro lado del espejo -justo enfrente- se encuentra la actitud de aquellos que ofrecen su trabajo de forma gratuita; de aquellos que de forma colaborativa participan en la construcción de la realidad educativa; de aquellos que no piden nada, que ofrecen, facilitan o proporcionan información, material o ayuda. Es la diferencia; la inmensa diferencia… El pasado 5 de junio en Madrid se celebró la entrega de los IV Premios Edublogs Espiral de este año y nuevamente pudimos comprobar cuantos allí estábamos y cuantos pudieron seguir el acto por streaming que la entrega, la generosidad, el esfuerzo, el trabajo y el tiempo son términos relativos según sea el ámbito del que se hable. Yo que he asistido a varios de estos encuentros he notado siempre una corriente de sensibilidad, de emoción que es muy difícil de explicar y hasta de comprender. “-Hijo, al menos te pagarán el viaje”, -“No, no, corre de nuestra cuenta”; -“Al menos la peonza será de oro”, “-no, ama, dorada”; -“Tú eres un poco tonto, ¿no?, -“pues sí, visto así, qué quieres que te diga”, resonaban estas palabras en mi mente… Y es que es prácticamente imposible entender cómo a un profesor se le llenan los ojos de lágrimas, cómo no es capaz de articular palabra o cómo los nervios se apoderan de un profesional curtido en mil batallas hablando en público. Espiral de emociones, lo definí un día. También de pasiones, añado, ahora. Como alguien ha escrito en la red, ver y escuchar a todos aquellos profesionales que se reunieron en Edublogs10 en el EOI es toda una inyección de estímulo para aquellos profesores desmotivados, desanimados, desorientados o, simplemente, quemados…

Lógicamente salió a relucir aquel mismo día el término que acuñara –humorísticamente- hace unos meses Fernando García Páez: emotionware. Junto al hardware, el software, el taperware y el mushware señala Fernando la importancia de las emociones. Y en aquella sala, por encima de cualquier otra cosa, había una contagiosa corriente de emoción que nos humedeció a todos los ojos y nos emocionó de una manera increíble… ¡Fantástica metáfora de lo que es la web 2.0! La vida, amigos míos, es una gran dicotomía: sol y sombra; noche y día; frío y calor; tristeza y alegría; negocio y pasión… y cada cual es libre de elegir lo que más le identifica. De hecho, podéis escuchar estos dos temas y elegir cuál representa más vuestro lado más oscuro. He dicho…

Marcos Cadenato

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