Tres Tizas

1 junio , 2009

Las trampas de las letras (II)

Filed under: Blog — Etiquetas: , — Patxo Landa @ 8:58 am

conversar

La escuela le asigna erróneamente a la lectura el monopolio del conocimiento y el placer es la largamente salpimentada tesis que presentaba en un post anterior . En él aportaba sobre todo, intuiciones sobre este tema en edades anteriores a la ESO.

Las reflexiones que quiero hacer ahora sobre esta etapa obligatoria, al hilo de lo que la experiencia me muestra a diario, son las siguientes:

a)  La complicación de la lectura está infravalorada al identificarla con la mecanización lectora. Creo que solo se debe hacer enfrentar a un alumno a esta complicadísima destreza no natural después de que ha desarrollado suficientemente sus capacidades cognitivas y emotivas. Actualmente, se sigue el camino inverso al pretender que alcance ese máximo nivel mediante la lectura: lectura de libros de texto de nivel y estructura rígida; lectura del mismo libro de literatura juvenil para toda la clase ; lectura “tsunami” en la Red; lectura para el subrayado coral de los temas;  lectura de enunciados científicos y matemáticos abstractos alejados de sus centros de interés…

b) Todo lo anterior ha provocado una reacción lógica: los alumnos y alumnas de “notas normales” se han acostumbrado a aprobar los cursos memorizando textos y ejercicios que no entienden. Todo esto supone una inútil inversión en tiempo y esfuerzos. De aquí viene, además, que los alumnos y las alumnas no escuchen las explicaciones que les damos con muchas de las claves pues saben que al final les dejaremos por escrito lo que tienen que memorizar.

c) A causa de la obsesión porque lean, la interacción oral, que es casi la única destreza comunicativa que van a utilizar en la vida real, se desprestigia  en las aulas como fuente de conocimiento, expresión y disfrute. Sería fácil y conciliador decir que es compatible con la lectura pero nunca lo será si se sigue haciendo lo que he escrito más arriba.

Lo que hay que fomentar es la indagación dialógica en la sociedad de la información: Es una aplicación de la propuesta de Wells (2001) al defender un aprendizaje basado en el diálogo, para aprender a través de la indagación dialógica de forma que el conocimiento se construya entre todo el alumnado en actividades conjuntas y a través de interacciones dialógicas”

Por lo tanto se les debe mostrar situaciones reales para que las resuelvan con argumentos, razonamientos interdisciplinares, habilidades socio-pragmáticas y  ayuda del resto de la comunicdad educativa. No vale presentarles un tema o un género para que escriban 20 líneas en parejas. Hay que enfrentarles a  conversaciones y textos contextualizados, supuestos conflictos y simulaciones orales  para que les den respuestas adecuadas. En su nada académica resolución, escuchar y hablar para convencer, para rectificar, para explicar, para relacionar, para pedir disculpas o emocionarse provocará seguro un creciente interés por la lectura comprensiva (búsqueda de información, comprobación, identificación con nuevos conflictos…)

Patxo Landa

12 comentarios »

  1. En la línea de mi comentario anterior sobre este mismo tema, no estoy tan seguro como tú, amigo de mío, de cuanto afirmas en este segundo artículo. Creo -y ahí seguro que coincidimos- que la lectura es siempre beneficiosa (yo, incluso, lo creo, independientemente de cómo se haga). La interacción oral cada día se prestigia más y la oralidad ya no es una anécdota aislada en el aula, creo. Y, respecto a la indagación dialógica, tomo nota de tu observación y la seguiré -atento- porque es un aspecto bastante desconocido para mí y no me atrevo a opinar. En cualquier caso, como aquel viejo eslogan cultural: más libros, más libres.

    Comentario por Marcos Cadenato — 1 junio , 2009 @ 1:07 pm

  2. Marcos,
    vivimos en una sociedad en la que no se lee. Realmente grave, sí. Pero es mucho peor que ni se hable ni se sepa escuchar. Reconocerse en esa fotografía es el primer paso para cambiar pues algo de culpa en todo ello debe tener la escuela que no ha tenido cintura suficiente para ajustarse a los cambios. Ni el inmovilismo ni la innovación desbocada son respuestas ya. Hace falta leer a los especialistas y conocer lo que avala la comunidad científica internacional para empezar a asumir riesgos con justificación didáctica. En ellos estamos, ¿verdad, Marcos?

    Comentario por Patxo Landa — 1 junio , 2009 @ 4:18 pm

  3. En la enseñanza de segundas lenguas se ha hablado mucho de las 4 destrezas básicas: la expresión oral y la escritura serían destrezas productivas y la comprensión acústica y la lectura, destrezas receptivas. Por mi parte, estoy convencida de que las cuatro están interrelacionadas y, aunque la lectura y la escritura prosiguen lógicamente a las otras dos, no hay nada que apoye un retraso en su ejercitación.

    Quizás sea más grave, como bien dics, no saber escuchar a no saber leer, pero estoy convencida de que las personas que leen están más capacitadas que las que no lo hacen para escuchar realmente a los demás. En cualquier caso, este ejercicio de descodificaci’on de signos no va a entorpecer ni mucho menos su capacidad de comprensión del mundo qu les rodea.

    Por otra parte, es muy cierto que en la comprensión y expresión oral entran en juego otro tipo de habilidades sociales que la escuela tradicional no ha puesto ningún cuidado en desarrollar. Saber aguardar el turno y poder controlar la modulación de la propia voz son, por ejemplo, aspectos que sería muy interesante trabajar también en la escuela.

    Bueno, espero no haberme ido por los cerros de Úbeda…
    Un cordial saludo.

    Comentario por Leonor Quintana — 1 junio , 2009 @ 5:58 pm

  4. Curioso, vivimos en una sociedad en la que no se lee, pero en los procesos de aprendizaje el texto escrito suele mandar. Vivimos en una sociedad parlante, pero en la escuela hay que estar callado. De todas formas estoy con Leonor, las destrezas no son entes aislados, de hecho, en nuestra vida normal suelen estar encadenadas unas con otras: contar lo que has leido, comentar lo que escuchas, leer lo que han dicho, apuntarlo que oyes, leer lo que dices…

    Comentario por Benito — 1 junio , 2009 @ 6:21 pm

  5. Una de cal y otra de arena.
    Afirmamos que no se lee y las estadísticas de clubs de lectura (de adultos y jóvenes) en bibliotecas va en aumento, por ejemplo. Y ahí sí que no hay trampa.
    También pienso, como Marcos, que el enfoque comunicativo de la lengua ha cuajado en las aulas y con éste la lengua oral ha ganado protagonismo.

    Suscribo totalmente tu propuesta de situar a los alumnos en contextos comunicativos reales para que aprendan a salir airosos.

    Comentario por Lu — 1 junio , 2009 @ 7:15 pm

  6. Estoy de acuerdo con la afirmación del desprestigio social que existe en relación a la lengua oral, sobretodo en las aulas de secundaria “se mete mucho barullo” pero también creo que poco a poco se siente la necesidad de hacer visible la lengua oral y es ahí donde propuestas creativas pueden ayudar a hacer presente en las aulas la interacción oral.

    Comentario por Bloggeando — 1 junio , 2009 @ 9:30 pm

  7. Hola, Patxo:
    No puedo estar más de acuerdo con todas y cada una de las líneas que has desarrollado. Es más , en los 23 años que llevo en la educación, más lo que llevo de madre de un chico muy poco lector, no encuentro correlación entre la igualdad gran lector= gran capacidad de expresión escrita-oral=mejor ortografía = buenso resultados académicos. Mis alumnos/as (y mi hijo)se han empeñado repetidamente en desmontarme estas correlaciones que hacemos y no ponemos en duda. Ésto no funciona así en la realidad. Y desde luego, he visto de todo en este terreno.
    Incluso creo que , muchas veces nos empeñamos y les dañamos en su proceso educativo. Además creo que es fundamental la interacción oral, la negociación de significados, el respeto de las opiniones de los otros, el fomentar que todos aportan al grupo… Y eso sólo se consigue cambiando significativamente nuestra manera de ver la clase, de establecer las relaciones. Trabajar cooperativamente, por ejemplo, aportaría esta vision que nos falta ahora. Y potenciaría tanto el desarrollo personal como social del alumnado. Si además se buscan contextos de aplicación reales y se favorezce que lo apliquen o lo pongan en práctica, mucho mejor.
    Yo soy, creo, buena lectora, de las que comenzó a leer al margen de lo que la escuela me ofrecía (obligaba) y que no consiguió que “aborreciera” la lectura con sus desatinadas propuestas que no se ajustaban a mis necesidades, ni gustos, ni momentos. No me gustaría causar ese efecto en mis alumnos… a los que creo que hay que ofrecer, sugerir… en todo caso.

    Comentario por Berta — 1 junio , 2009 @ 10:48 pm

  8. “Creía en la superioridad de la discusión sobre la escritura y, por lo tanto, pasó la mayor parte de su vida de adulto en los mercados y plazas públicas de Atenas, iniciando diálogos y discusiones con todo aquel que quisiera escucharle, y a quienes solía responder mediante preguntas. Privilegió un método al cual denominó (probablemente evocando a su madre partera) mayéutica, es decir, lograr que el interlocutor descubra sus propias verdades”.
    Sócrates (y Platón o Aristóteles que lo siguieron en esto con bastante fidelidad) hubiesen aplaudido tu reflexión -y yo no voy a ser menos-. Un saludo.

    Comentario por Antonio — 1 junio , 2009 @ 10:54 pm

  9. Ciertamente, Tony, pero supongo que en parte debido a la imposibilidad de recibir automáticamente contrarréplicas…
    Sócrates huiera sido, sin duda alguna, el mejor bloguero del mundo!!!

    Salu2.

    Comentario por Leonor Quintana — 1 junio , 2009 @ 11:01 pm

  10. Leonor, coincidimos en muchos aspectos pero la enseñanza de las lenguas en un instituto debe empezar a trabajar de manera jerárquica con las prioridades porque perdemos demasiado tiempo haciendo exámenes memorísticos de literatura y sintaxis.
    Benito, es verdad que las habiliades y destrezas van unidas pero he encontrado casos de alumnos brillantes en el texto escrito y en los conceptos que eran unos analfabetos orales.
    Lu, yo no pondría la mano en el fuego sobre el aumento de la lectura ni de las prácticas orales dentro de las aulas de secundaria… dentro de las aulas se siguen dando clases al estilo de cómo nos las dieron a nosotros.
    Compañeras de Bloggeando, en grupos numerosos es muy complicado trabajar lo oral si además hay que ver todo el programa… sacrifiquémoslo para empezar a ver las cosas de otra manera. Si los alumnos y las alumnas llevan las cosas importantes claras ya habrá tiempo den Bachillerato de avanzar como un tren expreso.
    Berta, tu experiencia reafirma mis sospechas. Hay que pensar por qué se le ha dado tanta importancia a leer… Coincido en que leer en ciertos momentos es de los mayores placeres que conozco pero no podemos ser ingenuos y pensar que es la panacea de la felicidad y el conocimiento
    Antonio, aprendemos de los oral si estamos dispuestos a aprender. Es mucho más ágil y el conocimiento más significativo si además lo podemos aplicar en un contexto cercano. Sócrates daría también buenas ponencias…capacidad reservada a unos pocos. Yo hablo de provocar el interés porque ellos hablen y se impliquen en la búsqueda del conocimiento.

    Comentario por Patxo — 2 junio , 2009 @ 10:01 am

  11. La lectura, Patxo, y el desarrollo de la oralidad no están tan reñidas. De hecho, los rudimentos de la lectura se aprenden interactuando verbalmente.
    Te apunto como curiosidad que la lectura silenciosa, personal, es algo que no surge hasta el Renacimiento. Quizás por la falta de ejemplares y, sin duda, por la falta de comptencia lectora, las palabras escritas como mínimo se bisbiseaban.
    No veo, lo siento, Patxo esa separación ni creo que haya que postergar demasiado la lectura.

    Comentario por Aster — 2 junio , 2009 @ 10:02 am

  12. Perdonad que irrumpa de nuevo por aquí, pero el tema es muy interesante…

    Quería aclarar que por “lectura” no entiendo tan solo las obras literarias de ficción sino también artículos científicos, libros de texto, manuales de instrucciones, panfletos políticos, posts de blogs, noticias, reseñas, recetas, críticas cinematográficas, anuncios, artículos de la wikipedia, ensayos, crónicas, relatos de viajes, discusiones en foros, etc., etc.

    Quizás los jóvenes a los que se refiere Berta lo que no lean sean novelas o poesía… No me negaréis que hay que saber leer y muchas veces también leer entre líneas!.

    Comentario por Leonor Quintana — 2 junio , 2009 @ 11:16 am


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