Tres Tizas

27 abril , 2009

Las trampas de las letras (I)

Filed under: Como la vida misma, ESO — Etiquetas: , — Patxo Landa @ 9:05 am

libros

La revisión de los modelos de aprendizaje abarca —estos días más que nunca— la lectura, por lo que le voy a dedicar dos post que me han sugerido algunos artículos del informe la lectura en España.2008 y el monográfico de la Revista Aula del mes de febrero.

Mi opinión es que la escuela le asigna erróneamente a la lectura el monopolio del conocimiento y el placer. Sobre todo, cuando estoy convencido de que se trata de una actividad que exige muchos recursos físicos-atencionales, cognitivos y de hábito, y que desemboca generalmente en un ejercicio memorístico.

Obviamente, es una tesis malintencionada que busca provocar una reflexión desde los tópicos y una revisión de todas las etapas desde las primeras letras. Así, quiero empezar en este recorrido diacrónico por resumir los métodos de adquisición de la comprensión lectora en Infantil según lo que presenta la revista de GRAÓ:

a) modelo analítico o global: trabaja las palabras antes que los grafemas, enfatizando el significado y los aspectos comunicativos y funcionales del lenguaje escrito.

b) modelos sintéticos o fonético-silábicos: centrada en el grafema o en la sílaba. Argumenta que a diferencia del inglés o el francés el código castellano es muy transparente con 30 grafemas (teniendo en cuenta los dígrafos) y unas mil sílabas. Los profesores Jesús Alegría, Marisol Carrillo y Silvia Defior parecen defenderlo en estas palabras:

“la adquisición rápida del código tiene la ventaja de permitir al escolar identificar todas las palabras que conoce y esto le da un gran sentimiento de potencia: ¡ser capaz de leer¡ (…) esto pone en manos del escolar un poderoso mecanismo de autoaprendizaje, a condición de que conozca el código y practique la lectura.”

c) modelo analítico-sintético: es la postura defendida por autores  como Núria Castells, Fernando Cueto, Emilio Sánchez, creo haber leído algo sobre ello a Felipe Zayas… más eclécticos,  que mantienen una postura de acuerdo entre las dos filosofías.

A pesar de que mis tres hijos están en Infantil y veo su curiosidad por descifrar las letras, sus diferentes ritmos y sus innatas reflexiones metalingüísticas en dos códigos no me puedo considerar un experto. Sólo sé que me alegra oír a la mayor ( 6 años) hablándome de los planetas y de la imposibilidad de respirar en la luna, por lo que pienso que la preocupación excesiva por adelantar la edad de inicio en la adquisición de la lectura puede suponer una experiencia traumática para algunos alumnos. Igualmente, imagino que al tener que dedicarle mucho tiempo a esta compleja labor se le robará tiempo a otros rentables canales de aprendizaje (teatro, juegos orales de comprensión y de expresión, imágenes, dinámicas solidarias y emocionales…)

En Primaria, por su parte, sé que la LOE prevé un tiempo diario de lectura en la aulas que me lo imagino gozoso, pues la oferta, los soportes, las iniciativas, los recursos, y los estímulos son tan amplios en la actualidad que se podrá dar fácilmente respuesta a los diferentes intereses temáticos, imaginativos y epistémicos.

En la madurez, aunque tengo la sensación de que nunca la escritura y la lectura habían ocupado más nuestros tiempo de ocio (periódicos gratuitos, revistas especializadas sobre cualquier tema, lectura de correos, blogs, foros, enciclopedias y diccionarios on-line…) muchos de los adultos son herederos de la tradición escolar y apenas leen libros (aunque paradójicamente, entre sus hábitos siguen destacando la lectura).

Y es que la vida es muy complicada y se prestigia la acción (ir al cine y hacer deporte, participación ciudadana, vida social o familiar activa, viajes…) frente a la reflexión. (A mí mismo, agotado después de acostar a mis peques, sólo me queda la alternativa de quedarme dormido delante de un libro interesante o enredarme con el ordenador que me enciende las neuronas…)

En la ESO (motivo del próximo post) muchos de los jóvenes dejan de leer porque los padres y el entorno les han mostrado ya estímulos mucho más emocionantes, más prestigiados y fáciles. También compruebo que la lectura es más afinada si a continuación van escribir un texto con proyección pública. En esa misma línea de análisis, intentaré desterrar tópicos como que el que lee mucho, saca buenas notas y no tiene faltas de ortografía o que a los jóvenes no les gustan los libros, pues TODOS leen si se les da un tiempo rutinario y un espacio cómodo sin otras distracciones que un irreconocible silencio y el suave susurro de un libro de lectura. Pero esto es tema de otro post… Gracias, de todas las maneras, por leer(me).

Patxo Landa

Crédito de la imagen

Anuncios

9 comentarios »

  1. Desde siempre me ha parecido que la mayor revolución en la Educación se habia producido en la Educación Infantil y en los diferentes sistemas que se han utilizado para para aprender a leer. Ese gozoso descubrimiento de las letras aparece de forma milagrosa en cada criatura y su pasión por las historias, los cuentos, los relatos es evidente -Pennac dixit-. Dices, Patxo, que “la escuela le asigna erróneamente a la lectura el monopolio del conocimiento y el placer“; creo, humildemente, que es mucho decir, porque sigo pensando que la Lectura debería seguir ocupando un lugar preeminente en la Enseñanza, en sus múltiples vertientes, por supuesto. Monopolio, no lo creo, pero fuente de conocimiento y placer, sin ninguna duda. Nik uste…

    Comentario por Marcos Cadenato — 27 abril , 2009 @ 10:13 am

  2. También he leído el monográfico de la revista Aula “Sinergias de la lectura” (cuyo título me desagrada profundamente).
    Creo que abusamos del término “lectura” y no precisamos sus significados. Deberíamos ser más concisos. En muchos de los artículos se habla del aprendizaje de la mecánica de la lectura, independientemente de la comprensión. En otros, de la lectura literaria.
    Por encima de estudios y estadísticas, cifras y cánones… la escuela debe “dar de leer”, ofrecer -como bien dices- un tiempo de lectura.
    Este año he visto a alumnos que el curso pasado se mostraban reacios a coger un libro leyendo sin problemas. Y lo que es mejor, haciéndose preguntas sobre lo que leían. Ah, leyendo toda clase de libros, no sólo literarios.

    Comentario por Lu — 27 abril , 2009 @ 8:56 pm

  3. Hay centros en que dedican una hora a la semana a la lectura. Todo el instituto al mismo tiempo interrumpe las clases para que todos, profesores y alumnos, se sumerjan en la lectura. Cualquier tipo de libro sirve para el propósito. Los profesores de lengua somos más proclives -por nuestra formación literaria- a creer que lo más importante es la lectura con connotaciones literarias, pero en esta fase de difusión lectora sería lo mismo leer un libro sobre autoayuda, crónicas de viajes, deporte, música, ciencia, cómic… La idea que encabeza mi comentario es muy buena y tengo la intención de proponerla en mi instituto.

    Comentario por Joselu — 28 abril , 2009 @ 10:45 am

  4. En mi centro el curso pasado se dedicaban 20 minutos diarios a la lectura. Y la actividad fue muy bien valorada por alumnos y profesores. Pero problemas de organización de horarios han distribuido esos minutos por departamentos y cursos. Esto ha llevado a que cuando le toca a inglés lean en inglés, cuando a euskera en euskera, cuando a mate textos científicos… lo que creo que ha prostituido la idea inicial.
    Muy claro el esquema que haces de las diferentes posturas, aunque por motivos evidentes me atrae más ese segundo artículo que anuncias.

    Comentario por Carlos — 28 abril , 2009 @ 11:46 am

  5. Leer, en el fondo -yo, Patxo lo llevaría más lejos- es interpretar. De hecho no sólo “leemos” libros, leemos o interpretamos imágenes, actitudes, situaciones…
    De hecho, fíjate, solemos decir “esto admite una doble lectura”; “estás haciendo una lectura equivocada”.

    Poner a los alumnos delante de una palabra o de una frase y enseñarles a “descifrarla” no es nada más que un primer paso. Creo que si escogemos cuidadosamente la palabra, la frase o el libro, nunca es demasiado pronto.

    Un abrazo.

    Comentario por Aster Navas — 28 abril , 2009 @ 4:42 pm

  6. Digan lo que digan las leyes acerca de la atención a la diversidad, no hay docente capaz de escindirse en más de tres o cuatro focos de atención. En un aula puede haber más de veinte niños que exigen modos distintos de aprender porque tienen también distintos grados de curiosidad, distintos modos de aceptar la ayuda, distintas capacidades emotivas e intelectuales. No creo que haya métodos ni estrategias milagrosas. Creo en profesionales que adaptan su método a la situación particular que viven. Si todo va bien, ningún niño resistiría la curiosidad de aprender a leer, o eso me parece a mí.

    Comentario por Antonio — 29 abril , 2009 @ 12:33 am

  7. Joselu, Carlos… hay que reivindicar esa hora de lectura si no queremos enterrar los libros de lectura para siempre. Yo la he propuesto en mi centro y los de otros departamentos la han frenado sin proponer nada. En fin,…
    Lu, “darles de leer”: “darles qué leer” “darles cuándo leer” “darles por qué leer” darles para leer”… me apunto tu idea. El monográfico tampoco me convence pero no me atrevía a decirlo abiertamente.
    Aster, Antonio, los niños aprenden a escribir antes que a leer. Les resulta más emocionante y, curiosamente, más sencillo. Y sobre todo, no leen porque no entienden, puesto que la mayoría del conocimiento necesario para comprender un texto se lo intentan transmitir mediante un ejercicio de lectura que no dominan. A esto súmale la numerosa oferta que tienen para escaquearse…Círculo vicioso que necesita de una solución original, motivo de mi próximo post.

    Comentario por Patxo Landa — 29 abril , 2009 @ 11:19 pm

  8. Marcos, no me había olvidado de ti sólo que quería responderte con más detenimiento. es indudable que a los niños les molan las historias pero les cuesta leerlas y hasta bien entrada la primaria será difícil que no prefieran que les cuentes tú el cuento. La escuela cree a veces que con la mecanización de la lectura se favorece el autoaprendizaje como si eso sí fuese innato…y yo creo que no. La lectura hay que mimarla mucho más de lo que se hace en las aulas para formar lectores apasionados con los recursos intelectuales necesarios para afrontar los textos.

    Comentario por Patxo Landa — 30 abril , 2009 @ 12:45 am

  9. […] la afición en mi hija de 10 años he comprobado que la oferta es casi nula. Habrá -como decía Patxo- otros “estímulos más emocionantes“… (léase Nintendo, Play, Wii). O acudo a […]

    Pingback por Al cómic… porque se lo debo « Tres Tizas — 7 mayo , 2009 @ 8:37 am


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: