Tres Tizas

8 diciembre , 2008

¡Felizes Fiestas!

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Ésta que veis es la parte inferior izquierda del cartel ganador en la ESO del Concurso de Postales de Navidad de mi instituto. El nombre del autor no importa. Basta con saber que es un alumno de la ESO. Tampoco importa el origen geográfico; lo digo porque en mi centro hay mucho alumnado inmigrante de cerca de una docena de países diferentes, como ya he explicado alguna otra vez. No importa. Lo que más me ha llamado la atención es que para el Jurado de dicho certamen no ha tenido mayor importancia el hecho de que aparezca una hermosa falta de ortografía en el lema principal. ¡Felizes Fiestas!, reza el cartel; Felices Fiestas, me corrige el corrector de mi procesador de textos, subrayándome la palabra con un navideño espumillón rojo. Quizá el ojo humano -el del autor y el de los jurados- no haya observado la falta, pero no ha pasado desapercibido para el corrector de Word. 

No soy psicolingüista ni mucho menos grafólogo, pero a la vista de la imagen, quizá se pueda interpretar que un fallido Feliz Navidad se convirtió por las razones que sean en un Felices Fiestas. Tampoco importa. El plato está servido y yo tengo afilados los cubiertos. Y lo que más me duele es que en este caso un error, una errata involuntaria, hace deslucir todo un trabajo artístico, una hermosa postal, por cierto, de un alumno que generosamente ha dedicado un tiempo para su confección y que, sin duda, habrá lamentado -supongo- su equivocación. Así lo espero… 

En estas mismas páginas ya hemos hablado en algunas ocasiones de la importancia o no que el profesor de Lengua debe concederle a la Ortografía. Mis alumnos son inmigrantes –recién llegadosetorri berriak, dice mi consejero- y, lógicamente, yo corrijo en sus producciones la ortografía y la acentuación, pero en este caso, creo que estaremos de acuerdo en que mucho más importante que la corrección, lo es la cohesión, la coherencia o la propia capacidad comunicativa del texto. Cuando escribo en este caso, me refiero, lógicamente, a Programas de Refuerzo Lingüístico, a refuerzos que se desarrollan en Planes o Programas de acogida y, en general, a todas las clases de ELE o L2, donde el punto de mira del profesor no está especialmente en la corrección lingüística sino en la capacidad de expresión y comprensión escrita y en la capacidad de expresión y comprensión oral, espero. 

Una buena amiga en cierta ocasión que saqué a relucir estos eternos problemas que están encima de la mesa de cualquier profesor -pero más en la del de Lengua- me comentó que quizás la Ortografía esté sobrevalorada en los currículos académicos y que no sea un tema ni urgente ni importante. Y la polémica estaba servida y la chispa permanece encendida. Personalmente sigo pensando que un profesor de Lengua está en la obligación de advertir, censurar, corregir, alertar… -verbos peligrosos- las faltas ortográficas. No sólo las faltas de ortografía, claro está, pero también. El grado, el nivel o la intensidad de la corrección dependerá -supongo- de los alumnos y del profesor, pero nunca la podremos pasar por alto. Espero que en esta formulación sí estemos de acuerdo -o casi- todos los colegas.

 

También aquí he tratado de mostrar pragmáticamente la importancia de la ortografía cuando un alumno -sea inmigrante o no- busca infructuosamente en el DRAE la palabra *excalera o busca en las imágenes de Google el significado de la palabra *pezes. Y el DRAE es inflexible y no aparece tal vocablo. Y el buscador de imágenes de Google es inflexible y no muestra ninguna. El alumno motu proprio capta la necesidad de escribir correctamente, de esto depende que entienda el ejercicio o el texto y pueda realizar la actividad. Pragmática pura… 

Tampoco en esta ocasión quisiera polemizar ni dogmatizar con estas peliagudas cuestiones gramaticales, pero -mire usted, por dónde- la imagen me ha servido para volver a reflexionar sobre el particular y para desear a todos los lectores y colaboradores de Tres Tizas: ¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo! o, como decimos por aquí, Zorionak eta Urte Berri On!

Marcos Cadenato 

21 comentarios »

  1. Normalmente se entiende como dice el vídeo que Para escribir bien, leer, pero he observado en varios casos, incluso de adultos, que alumnos y personas muy lectoras siguen escribiendo con muchas faltas de ortografía. Sólo lo registro para pensar sobre ello. Por otro lado,sin duda, se ha desvalorizado mucho la ortografía. Los chavales pretenden, al margen de las normas ortográficas, ser entendidos. La escritura fonética pretende ser fundamentalmente expresiva y la ortografía se concibe como una cierta dictadura. El profesor de lengua no ha de abdicar de su función correctora de la ortografía y de la cohesión, pero observo que cuando se les devuelve un texto corregido con esmero ellos apenas prestan atención a las correcciones. Prefiero cuando un texto se redacta con ordenador ayudarles a corregir sus faltas en tiempo real que a posteriori cuando es los errores se han multiplicado y fijado sobre el papel. Feliz Navidad, amigos de Tres tizas.

    Comentario por Joselu — 8 diciembre , 2008 @ 1:41 pm

  2. El comprobar que las búsquedas no funcionan cuando hay faltas de ortografía puede ser un camino excelente para hacer ver la importancia de una correcta ortografía. El “pero se me entiende” no sirve con el ordenador. También el uso de un blog en el que publicar escritos en la red (con su enorme potencial de lectores) hace que cuiden un poco más su ortografía. Aunque creo que a menudo la falta de interés que se muestra por la mejora de la ortografía no es tanto dejadez, como conocimiento del esfuerzo que supone a determinadas edades corregir los errores. Cuando se sinceran, todos manifiestan que les encantaría escribir sin faltas, pero cuando pides que hagan determinadas actividades para conseguirlo (normalmente mecánicas, repetitivas o cuyos frutos son a largo plazo) acaban perdiendo el entusiasmo a las pocas semanas. Lástima. Feliz Nabidaz.

    Comentario por Carlos — 8 diciembre , 2008 @ 2:29 pm

  3. Si no ponemos remedio, llegaremos a una situación diglósica en la que sólo cuiden las faltas en la clase de lengua. Salvo en aquellas asignaturas en las que los profesores insisten en el (buen) uso del ordenador para la escritura académica, los alumnos sólo escriben en el Metroflog o similar, lugares donde la ortografía no existe. Está claro que la ortografía tiene una importancia relativa en el primer ciclo de la ESO, donde hay muchos alumnos que necesitan prioritariamente desarrollar otras destrezas; sin embargo, a partir de 3º de ESO, debería cobrar cada vez mayor importancia, sin avasallar a otras habilidades.
    En cuanto a la anécdota de la postal navideña, me encontré una vez un caso parecido: en una pared enorme del nuevo cauce del río Turia, unas letras enormes dedicaban a una joven estos versos: “Quisiera ser una lágrima tuya, para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios”; la falta de acento en “lágrimas” pasaba desapercibida, pero “lavios”, así con una V de más de un metro echaba a perder a última hora el singular esfuerzo del enamorado poeta.

    Comentario por Antonio — 8 diciembre , 2008 @ 5:23 pm

  4. No me tengo por radical, pero creo que la ortografía es fundamental aprenderla bien cuando uno da los primeros pasos en el aprendizaje de una lengua, es decir, en los primeros cursos de primaria. Lo he manifestado muchas veces: soy contraria a la enseñanza de la escritura natural. Creo que en esto sí deberíamos tomar ejemplo de esa Europa a la que tanto nos queremos parecer. Lenguas como el inglés o el alemán con una fonética muy alejada de su escritura se aprenden a escribir BIEN desde la infancia.
    He comprobado que, cuando un alumno fosiliza errores ortográficos, es muy difícil erradicarlos.
    Antonio dice que en Primer Ciclo no deberíamos incidir. Yo pienso que sí. Que deberíamos hacerlo desde el primer texto que el alumno escribe esté en el nivel educativo que esté. Tanto más, desde que se ha impuesto la moda del lenguaje sincopado de los SMS o chat virtuales.

    Comentario por Lu — 8 diciembre , 2008 @ 9:49 pm

  5. Acepto la reconvención de Lu con la cabeza gacha. Es curioso, porque yo insisto a mis hijas en que escriban bien, pero en clase me parece que todas mis correcciones caen en saco roto. Por supuesto que señalo los errores en mis alumnos, sean del nivel que sean, pero es verdad que no le doy el valor que apunta Lu. Prometo enmendarme 😉

    Comentario por Antonio — 8 diciembre , 2008 @ 10:02 pm

  6. Joselu, a tiempo real o posteriori el profesor de Lengua y todos los demás profesores deben ayudar al alumno a escribir con corrección sus textos académicos. No podemos admitir -me refiero, claro está, en el aula y en los textos académicos- el lenguaje que emplean en los sms, e-mails o chats. Así lo creo yo también.

    Comentario por Marcos Cadenato — 8 diciembre , 2008 @ 11:14 pm

  7. La esperanza, Carlos, está precisamente en las palabras de tus alumnos: les encantaría escribir sin faltas. Pues bien, todos sus profesores deben ayudarles a conseguirlo, admitan o no el esfuerzo que esto conlleva. Hay otras tareas mecánicas, repetitivas o poco atractivas que forzosamente hay que realizar en la escuela para conseguir determinados fines. Nuestra labor también es la de insistir en este aspecto y hacérselo comprender lo mejor posible. Así lo veo yo también.

    Comentario por Marcos Cadenato — 8 diciembre , 2008 @ 11:37 pm

  8. Antonio, de acuerdo con la observación que haces y también con que la tenemos que hacer extensiva a todo el período de instrucción como dice Lu y, sobre todo, como adviertes: no sólo es una tarea del profesor de Lengua, sino de todos los profesores. Esa situación diglósica que mencionas es un verdadero peligro y, lo más penoso, es que mantenerla así no serviría para nada. Creo.

    Comentario por Marcos Cadenato — 8 diciembre , 2008 @ 11:40 pm

  9. Sé, Lu, porque así lo hemos manifestado ambos en otras ocasiones que la Ortografía debe ocupar un espacio importante en la enseñanza de una Lengua. No es el único; no es el más importante, pero sí tiene que ser, sí tiene que estar. Yo tampoco me tengo por purista o por radical, pero es cierto: los errores que se fosilizan son muy difícil corregirlos. Por ello el profesor debe ayudar al alumno a conseguir textos aptos y correctos desde todos los puntos de vista: también el ortográfico. Creo.

    Comentario por Marcos Cadenato — 8 diciembre , 2008 @ 11:41 pm

  10. La ortografía, Marcos, es, fundamentalmente, un problema de educación. Por tanto las falta ortográficas son una falta -más o menos grave, dependiendo del contexto y del receptor- de educación.

    En nuestra época asumíamos los errores ortográficos como crímenes o delitos mayores. Hoy nos escandaliza la frivolidad con que se toleran. Tal vez ambas posturas sean un reflejo de dos momentos y de dos educaciones. Una, excesivamente punitiva; otra, demasiado tolerante.

    En fin.
    Felices “Siestas”

    Comentario por Aster Navas — 9 diciembre , 2008 @ 10:45 am

  11. Ya sabéis que siempre he pensado que el miedo al ridículo y al escarnio público nos ha privado de más de un talento.
    Escribir es una labor tan compleja que una falta de ortografía no la debe empañar nunca y que hay que intentar no cometerla…pero también hay que intentar no rasgarse las vestiduras sin valorar más aspectos si se comete.
    Estoy en la línea que apuntaba Antonio en un post anterior sobre las visiones catastrofistas del uso de las TIC. Estamos para sumar siempre.

    Comentario por Patxo Landa — 9 diciembre , 2008 @ 11:17 am

  12. Quizás -como dice el clásico- en el medio está la virtud, Aster. El problema es que, con toda sinceridad, no sé dónde está el punto intermedio: nunca sé si no llego a me paso, como decía don Mendo. De todas formas, me tranquiliza encontrar más Caballeros y Damas de la Tabla Ortográfica por esos mundos de dios. Coincido contigo en que es un problema de educación -buena o mala- y, muchas veces, de higiene mental, también.

    Comentario por Marcos Cadenato — 9 diciembre , 2008 @ 1:01 pm

  13. También sabéis -porque lo he manifestado en más de una ocasión- que no me considero ningún purista, ningún conservador, que ni mucho menos me rasgo las vestiduras por una falta de ortografía, que no comparto ninguna visión catastrofista ni del uso de las TIC en particular, ni del mundo educativo en general y que, evidentemente, también estoy para sumar. Sin embargo, sí soy firme defensor del uso de un lenguaje correcto en ámbitos académicos y, con Lu, creo que la Ortografía es importante cultivarla desde muy pequeñitos.
    Amigo, Patxo, en otros caminos nos encontraremos, en éste, -compruebo- seguimos viajando en medios diferentes. 😉

    Comentario por Marcos Cadenato — 9 diciembre , 2008 @ 1:19 pm

  14. Hola:
    En esto de la ortografía hay muchos puntos de vista… Desde mi experiencia como alumna, en los tiempos de Maricastaña (lo mismo está mal escrito ;)) me pasaba el día trabajando ortografía: dictados por aquí, 20 copias por allá, que bestia es con “b”…Sólo controlaba un idioma (y una ortografía, of course) y , sinceramente, más me habría servido saber escribir unos pequeños tipos de textos (aparte de la consabida “redacción sobre la primavera”, ¡y apáñese usted con el temita, que ni estructura de texto, ni nada, ni una triste pista.. a palo seco)
    El caso es que no suelo tener faltas (bueno solía, cada vez peor…) y bajo ese sistema también aprendieron otros (monolingües como yo) que no daban una: eh! y eran buenos lectores, y tenían miles de horas de ortografía como yo, !qué conste! (en mi casa éramos muchos y variados). Así, que, pelín escéptica en este tema.
    Como maestra de Primaria, lo que me ha medio funcionado es otra cosa. Priorizo los textos (sin olvidar la ortografía). Digamos que es el método “machacón” o autocorrección, en plan fino. Elaboran el texto que les corresponda, me lo entregan, ni lo toco (prohibido ir poniendo en rojo lo que está errado, que trabaja el que no debe). Voy poniendo crucecitas … en plan pistas (que una se acuerda de su época de alumna) y vuelve el texto al autor. Éste lo recapacita y te lo entrega… todavía hay algún fallito… pues vuelve el texto al dueño… podemos estar así un par de semanitas (el papel de marras, borrador de lo que fuere, parece un pergamino)…hasta que está perfecto. Puede parecer un poco latoso, pero garantizo (;)) que mejora la cosa. O sea, que si se autocorrigen, no nos entra la prisa o perdemos la paciencia, hay resultados. La experiencia con el trabajo sistemático no me ha dado mejor resultado, antes al contrario.
    Bueno, ese mismo modo de hacer lo empleamos con unos cuadernitos de ortografía (Mis juguetes las palabras…) que son majetes, con sus juegos y demás… ahora, no caigo en la tentación de convertir la v en b cuando se equivocan… marquita y hasta que no está bien no hay ok y el cuaderno está pendiente de evaluar (algunas vacaciones de Navidad y Semana Santa ya han pasado “autocorrigiendo”). Otra cosa, con un poco de persistencia, acaban fijándose muchoo más, porque lo de que los textos vayan y vuelvan no les hace ninguna gracia.
    Añado que estos niños viven en la escuela dos idiomas y los autores del blog y muchos comentaristas del mismo me darán pistas (que no tengo estudios sobre el tema), pero creo que su situación ante la ortografía es menos sencilla de la que teníamos en mis tiempos.

    Comentario por Berta — 10 diciembre , 2008 @ 12:59 am

  15. Me ha gustado mucho el cartel y, dado el tema, creo que incluso tiene mayor fuerza expresiva con esa z en felices…

    No me rasgo las vestiduras ni mucho menos. Con todo, quiero decir que estoy de acuerdo con Lu y, además, la ortografía española es muy sencilla. Cuando doy clase de ELE a proncipiantes absolutos no tiene ningún problema en aceptar, por ejemplo, que todas las partículas interrogativas se escriben con acento. Otras veces, en cambio, me llegan alumnos de Superior -candidatos a convertirse en profesores de español- a los que casi nunca se les ha llamado la atención sobre esas “nimiedades” y -creedme- es muy difícil conseguir que los utilicen.

    No soy ninguna especialista en el tema, pero a Berta le diría que la única dificultad que encuentro al estudiar en dos idiomas sería la de las interferencias que se puedan dar con palabras parecidas: “tavern” o “garage”, en inglés, y “taberna” y “garaje”, en español, por ejemplo. Supongo que el mayor problema es que se reduce aún más la lectura de textos en español y creo que la memoria visual juega un papel muy importante.

    Saludos a todos desde una ciudad sitiada.

    Comentario por Leonor Quintana — 10 diciembre , 2008 @ 10:12 am

  16. Gracias, Berta, por tu extenso comentario. Creo que coincidimos en lo básico: intentar corregir errores desde Primaria, para que no se fosilicen y se estanquen para siempre. ¿Métodos?, supongo que los habrá mejores y peores, como en botica, pero el que propones de la autocorrección parece fiable y muy recomendable.
    Respecto a las interferencias lingüísticas que puede provocar el estudio de varios idiomas, tampoco tengo muy claro su grado de incidencia, pero por mi propia experiencia recuerdo que estudiando Morfosintaxis Histórica del Español tuve una crisis ortográfica -leía en muchos textos medievales avía– y cuando estudié euskera mis uves se tambalearon un poco. Crisis pasajeras, temporales, que con el tiempo desaparecieron. A pesar de todo, las grafías correspondientes se fijaron de forma definitiva en mi cerebro y nunca más he tenido problemas de esta índole. Supongo que la incidencia es mínima y la excusa es perfecta para justificar unas faltas más o menos. Nik uste (creo)…

    Comentario por Marcos Cadenato — 10 diciembre , 2008 @ 12:34 pm

  17. Leonor, lógicamente en E/LE el nivel de corrección y el grado de exigencia no puede ser, en ningún caso, el mismo que el de una clase típica de Lengua. Tampoco se parecen mucho –lo acabo de comprobar en un curso que he terminado la semana pasada- los estudiantes universitarios a nuestros alumnos de Secundaria. Los problemas gramaticales que plantean los alumnos extranjeros de un Programa Erasmus, por ejemplo, no tienen nada que ver con las preguntas que me hacen mis estudiantes de español en la clase del Programa de Refuerzo Lingüístico. ¿Café para todos? Pues, evidentemente, no; pero, la esencia es que la de advertir, subrayar, anotar, corregir, enmendar… las faltas… de entrada sí, como en aquella campaña política.
    Cuídate y cuida Atenas para que las ruinas se sigan conservando y no haya más de las que el turista visita. Así sea…

    Comentario por Marcos Cadenato — 10 diciembre , 2008 @ 12:36 pm

  18. Pues yo coincido con Lu, no es tan difícil insistir en la ortografía desde el principio y erradicar errores es mucho más difícil. En el trabajo de la ortografía los últimamente tan criticados ejercicios interactivos (por ejemplo con Hot Potatoes) ayudan mucho, porque, al igual que el diccionario, no admiten errores. Mis alumnos de primero de pronto se vuelven locos viendo dónde colocan la tilde para que el resultado sea correcto y es en el único momento en que se dan cuenta de que la tilde existe. El método que indica Berta de marcar los errores (y del que también ha hablado Lu en A pie de aula) es cansado, pero más eficaz que el corregir nosotros el cuaderno.
    FELIZ NAVIDAD (que no nabidad) a todos.

    Comentario por Elisa — 10 diciembre , 2008 @ 1:34 pm

  19. Bienvenida, Elisa, a este pequeño debate que hemos improvisado sobre la importancia de la Ortografía. Queda clara también tu posición y sólo queda insistir en la idea central, que compartimos casi todos los contertulios: sí es importante; sí hay que corregirla; es importante corregirla desde Primaria; la autocorrección es un método eficaz… Lo habéis dicho muy claro, más alto… 😉

    Sí, ¡Feliz Navidad! (con mayúsculas, con tilde en el adverbio afirmativo, con coma, con signos de admiración en la apertura y en el cierre, con zeta, con uve, con d final y con negrita) 🙂

    Comentario por Marcos Cadenato — 10 diciembre , 2008 @ 3:24 pm

  20. Este final de trimestre está siendo tan intenso que no hay tiempo para leer a los compañeros ni mucho menos para hacer comentarios. He creído encontrar en la entrada un eco conocido y por eso quiero decir que la frase “la ortografia está sobrevalorada” es del maestro “Cassany dixit” en un capítulo del libro “Construir la escritura” en el que expone una serie de creencias que dificultan la enseñanza de la escritura. Como decía el Arcipreste ” si lo dijera yo se me podría achacar…”
    Pero bueno, es una pena que un detalle tan fácimente susbsanable empañe un trabajo que seguro está hecho con cariño y amor.

    Comentario por BLOGGE@NDO — 17 diciembre , 2008 @ 10:04 pm

  21. Pues, nada, magister dixit… pero, bueno, supongo que lo escribió en un momento y en un contexto determinados. No importa… Como decís -yo también lo digo en el post- en este caso lo importante es que este alumno ha hecho con todo el cariño su postal y un error ¿involuntario?, pues… ¡eso mismo!

    Comentario por Marcos Cadenato — 17 diciembre , 2008 @ 11:23 pm


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