Tres Tizas

20 octubre , 2008

Un recuerdo sin memoria

Filed under: La digestión de la boa — Etiquetas: , , , — Marcos Cadenato @ 8:00 am

 

 

Crédito de la imagen

 

Hoy en La digestión de la boa quiero recomendar muy vivamente la lectura de un artículo de la escritora Almudena Grandes, un libro de la periodista Maria Antonia Iglesias y una película que aún está en las salas comerciales. Las tres abordan desde distintas ópticas un período muy concreto de la historia de España: la realidad social y educativa anterior y posterior a la Guerra Civil Española (1936-1939).

 

La escritora Almudena Grandes –la más Grandes, en palabras de mi admirado Joaquín Sabina- ha publicado hace unos meses un artículo de opinión en El país semanal. Su título In memoriam, y de su contenido recojo estas líneas:

 

“Ellos no eran tallas de madera, sino hombres de carne y hueso. Por eso murieron, y nunca se ha sabido cuándo, dónde, a manos de quién ni a qué cuneta fueron a parar sus cadáveres. José Tirado Franco, José Garrido Moreno, maestros.”

 

Hemos visto homenajes muchas veces a esos maestros de la República, en libros, en películas, en documentales, en blogs amigos, pero todo parece insuficiente para agradecer y reconocer el trabajo de aquellos hombres y mujeres que creían firmemente lo que se oye en una reciente cinta estrenada hace muy poco tiempo: ““un pueblo que no sabe leer ni escribir es un pueblo fácil de engañar”. Dedicaron su trabajo a impedirlo, a mejorar la situación de una población hambrienta de pan y letras, y muchos de ellos dedicaron también su vida, como los maestros que cita Almudena Grandes.

  

Asimismo recomendamos el libro de la periodista María Antonia Iglesias: Maestros de la República, subtitulado Los otros santos, los otros mártires, editorial La esfera de los libros, Madrid, 2006. En esta obra, junto a otros nombres, escribe uno de los prólogos la autora de Atlas de geografía humana y también el ex ministro socialista de Educación, José María Maravall, en cuyas palabras podemos leer:

 

“Este es un libro sobrecogedor. Cada uno de sus capítulos conmociona al lector: narran experiencias de dolor muy profundo, de dignidad ejemplar. Se trata de testimonios de crueles sucesos que tuvieron lugar setenta años atrás, pero que permanecen vivos: familiares de maestros republicanos, sus hijos o sus nietos, rememoran las ejecuciones de sus padres o abuelos por el franquismo. Es difícil imaginar un contraste mayor que el que existió entre estas víctimas y sus verdugos. Por un lado, la dignidad y la humildad personales; un altruismo expresado en el compromiso de proporcionar a los niños y las niñas un futuro mejor a través de la escuela. Por otro, el rencor, la crueldad, la obsesión por exterminar”.

 

Testimonios descarnados de quienes protagonizaron páginas imborrables de la historia de España y que, nuevamente, están en boca de todos nuestros políticos, periodistas y jueces con legislaciones como La ley de Memoria Histórica, iniciativas como la del juez Garzón, determinados comentarios como los del ex ministro de Franco don Manuel Fraga y debates apasionados en algunos medios de comunicación que tratan de mantener fresca la memoria de la Guerra Civil o, por el contario, de enterrarla para siempre.

 

La película Los girasoles ciegos del director José Luis Cuerda, basada en la obra homónima del escritor Alberto Méndez, que aborda también en cuatro historias -cuatro derrotas, dice el autor- uno de los períodos más duros de la posguerra. De la novela ya habló hace unos meses Antonio Solano en su (Re)paso de Lengua, hoy y aquí recomendamos su lectura y la visión de la nueva película del director de El bosque animado (1987), Amanece que no es poco (1988) o La lengua de las mariposas (1999), títulos todos ellos muy queridos por el profesor de Lengua y Literatura, como sin duda lo será el título del malogrado Alberto Méndez. Si podéis, disfrutad de su lectura y/o de su adaptación cinematográfica. 

 

Vaya hoy también desde aquí nuestro más sincero homenaje y nuestro recuerdo a aquellos maestros de la República y a profesores de Literatura como Ricardo de Los girasoles ciegos que, de seguir en el aula hoy en día, -no tengo ninguna duda- usarían las TIC, los blogs y cuantas herramientas hicieran posible una educación más humana, una educación más libre… Seguro.

 

Marcos Cadenato

16 comentarios »

  1. Excelente recorrido, Marcos.

    Echo quizás de menos “La lengua de las mariposas”.

    Un abrazo.

    Comentario por Aster Navas — 20 octubre , 2008 @ 12:20 pm

  2. Está citada cuando hablo de José Luis Cuerda, pero, por supuesto, que la lista no es completa; al hilo del artículo de Almudena Grandes he intentado hilvanar la actualidad con algunos recuerdos… Gracias.

    Comentario por Marcos Cadenato — 20 octubre , 2008 @ 2:42 pm

  3. Sigo recomendando, además de los autores que citas, a Max Aub y sus novelas del Laberinto Mágico (Campo de los almendros, Campo abierto, Campo cerrado, etc.).
    En cuanto a las pelis, ‘Amanece que no es poco’ es una joya para los enamorados de la lengua y de las vanguardias literarias, todo un despliegue de ismos con el humorismo como bandera.
    Muy buena entrada, Marcos.

    Comentario por Antonio — 20 octubre , 2008 @ 4:14 pm

  4. Me sumo al homenaje a los maestros de la República. Maestros republicanos… ¡que dos palabras más hermosas! Y otro homenaje a todos los que nos ayudan a recordarlos, a la grande Almudena Grandes, a Alberto Méndez, a José Luis Cuerda, a esta entrada…
    Ah, y la imagen, Marcos,… a la lata de galletas.

    Comentario por Carlos — 20 octubre , 2008 @ 5:07 pm

  5. Toni, Amanece que no es poco es una auténtica debilidad para mí, es mi película de cabecera. ¡Cómo se me debe ver el plumero con José Luis Cuerda! Lo sé, pero no importa… Muchas gracias por tus palabras y por tu recomendación. Añadimos Max Aub.
    Gracias, Carlos, sí que son dos palabras hermosas MAGISTER, RES PUBLICA, incluso en latín. El homenaje a los maestros republicanos tendría que estar en el calendario. La imagen, me encanta, pero shhhhhhhhhhhss, no adelantemos acontecimientos; pero sí, a la cole.

    Comentario por Marcos Cadenato — 20 octubre , 2008 @ 5:35 pm

  6. En mi opinión, la obra de Méndez tiene una hondura que no queda reflejada en la adaptación cinematográfica. Salí bastante decepcionada del tratamiento que se da en el film a la historia de la joven y fugitiva pareja y no apruebo algunas escenas que traicionan el texto original.
    Los relatos son de una factura tan perfecta que es difícil lograr su traslado a otro lenguaje que no sea la palabra. Así es como lo pienso y siento.

    Marcos, este tema me toca (hiere) de lleno. Mi abuelo fue maestro republicano y salvó la piel, pero vio como sus compañeros eran fusilados en la tapia de la prisión de Girona. Nunca más fue el mismo.

    Sentido homenaje

    Comentario por Lu — 20 octubre , 2008 @ 7:29 pm

  7. Coincido con Lu en considerar la adaptación cinematográfica de Los girasoles ciegos como muy decepcionante respecto al texto literario. Recuerdo el clima de suspense y angustia permanente en la novela en el piso de los protagonistas sobre quién podría subir en el ascensor y no veo que en la película se refleje éste y otros aspectos. Me uno al recuerdo de los maestros republicanos y añado Historia de una maestra de Josefina Aldecoa y La forja de un rebelde de Arturo Barea. Un cordial saludo.

    Comentario por Joselu — 20 octubre , 2008 @ 8:11 pm

  8. Totalmente de acuerdo, Lu: la obra de Méndez es absolutamente escalofriante, pero -como en otros muchos casos- si hacemos el esfuerzo y nos olvidamos de la obra literaria y vemos la peli como tal, -sé que no es fácil- seríamos más benignos en nuestros comentarios, seguramente. De todas formas mi debilidad por Cuerda es grande y él mismo dice: “la mayor dificultad en la adaptación de un texto como el de Méndez es que se trata de una obra muy literaria. Yo no me pongo a buscar equivalencias en imágenes de lo que es la literatura de la obra. Lo más adecuado en este caso es quedarte con el argumento, con los personajes, y hacer los diálogos que creas más adecuados para que respondan al espítitu del texto“. Si además detrás del guión está también Rafael Azcona… En fin, hay heridas que aún no están cicatrizadas y en ese caso la visión debe ser, naturalmente, diferente. Sirva, no obstante, nuestro homenaje. Gracias.

    Comentario por Marcos Cadenato — 20 octubre , 2008 @ 8:51 pm

  9. Creo que la angustia, la reclusión forzada y el ahogo que produce la falta de libertad están muy bien reflejadas en la peli, Joselu, pero totalmente de acuerdo en que la atmósfera de la novela es mucho más asfixiante. Lo admito: tengo debilidad por Cuerda, después de Amanece… y, de todas formas, la película es más que digna, pienso. Sin entrar en la vieja y eterna polémica, si la comparamos con la adaptación de La tabla de Flandes de Arturo Pérez Reverte, por ejemplo, Los girasoles ciegos es infinitamente superior, creo… Añadimos, pues, a la lista que vamos haciendo entre todos: Aldecoa y Barea. Gracias.

    Comentario por Marcos Cadenato — 20 octubre , 2008 @ 8:59 pm

  10. Bonito recuerdo para una profesión que debiera estar tan bien considerada socialmente como la de los médicos. Has acertado al acordarte de ellos sin tener que ser una efeméride, pues indica que ese modelo (solidario, innovador, humano…) está siempre presente.

    Comentario por Patxo Landa — 21 octubre , 2008 @ 12:05 pm

  11. Así es, Patxo, pero si hubiese un día de homenaje, también sería bienvenido; por lo que veo, todos los que frecuentamos este pequeño rincón blogosférico homeneajemos a estos hombres y mujeres que dignificaron tanto nuestra profesión. Gracias.

    Comentario por Marcos Cadenato — 21 octubre , 2008 @ 1:52 pm

  12. Los lunes no ando muy despierto, Marcos.

    Un abrazo.

    Comentario por Aster — 21 octubre , 2008 @ 4:28 pm

  13. En este hilo que recuerda la figura de los maestros que nos precedieron os quiero recomendar la lectura de dos libros que hablan de la escuela. Uno de ellos “Textos literarios y contextos escolares” es un compendio de artículos escritos por diferntes escritores en los que recuerdan la escuela de su infancia. El otro “Érase una vez la escuela” es una colección de fragmentos de textos literarios en los que el centro temático es la escuela. Los dos títulos están coordinados por Carlos Lomas y publicados por Grao.
    En esta épooca en que hay sensación decansancio y desánimo entre la profesión las diferentes visiones que nos ofrecen estos libros de la escuela nos ayudan a ampliar nuestra mirada sobre nuestra profesión y, en cierto sentido, a reconciliarnos con ella.

    Comentario por Blogge@ndo Seminario — 23 octubre , 2008 @ 1:25 pm

  14. Gracias por las recomendaciones. Vamos ampliando la lista entre todos. ¡Bieeeeeeeeeeeen! 🙂

    Comentario por Marcos Cadenato — 23 octubre , 2008 @ 2:26 pm

  15. Enhorabuena Marcos vaya tres tizas que estáis hechos, os está quedando un sitio muy interesante, siento no haberme pasdo por aquí desde Santiago, pero ya sabes como es esto de vida moderna.
    Un abrazo.

    Comentario por Ana — 31 octubre , 2008 @ 9:04 pm

  16. Muchas gracias, Ana, por tu visita y por tus palabras. ¡Sigamos tresticeando siempre que podamos! Encontrarás siempre alguna tiza que te deje un trocito de escuela, de memoria, un trocito de vida…

    Comentario por Marcos Cadenato — 1 noviembre , 2008 @ 11:55 am


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