Teoría del cobijo o defensa apasionada del blog
Aparte de para las provechosas relaciones, en las jornadas de Espiral ha habido tiempo para la exposición, la reflexión y el intercambio de experiencias. El tema de las ponencias de este año ha sido redes sociales y proyectos colaborativos y en ellas se han descrito nuevos usos de herramientas (Facebook, Ning, Twine, Moodle, Mahara…) que pretenden impulsar la comunicación y el aprendizaje desde la colectividad.
Yo comparto todos los “diagnósticos” que se presentaron: fracaso de la comunicación si no se interactúa para gestar nuevo conocimiento; pérdida de efectividad si el grupo no contrasta ese saber y ese hacer, y lo evalúa; ventajas de la sinergia del trabajo en equipo… Sin embargo, si de lo que se trata es de generar conocimiento en gente no experta o en alumnos de la ESO, veo muchas carencias a los “tratamientos” propuestos pues son todas ellas herramientas todavía complejas y enmarañadas para la mayoría; presentan falta de objetivos claros y dudas de liderazgo; si no se es miembro, son espacios virtuales demasiado cerrados…
Sigo pensando que el blog es el recurso más fresco e informal del que disponemos en las aulas para crear red. Es verdad que también el blog le exige mucho al ser humano (disposición de tiempo y predisposición emocional, altas capacidades memorísticas y estilísticas, sosiego, rigor, ingenio…) por lo que, en mi opinión, sólo la teoría del cobijo puede ayudar a desarrollar todas las ventajas del aprendizaje colectivo mediante un blog.
Con dicha teoría, como indica gráficamente la sencilla figura de arriba, la soledad y las renuncias a las que obliga la actividad bloguera son superadas ya que se refugia el blog dentro de una comunidad virtual pequeña (mediante comentarios, red de blogs, correos…) con la que comparte, al menos, un aspecto (la poesía, las salidas al monte, el ikebana o la sintaxis…) que se va enriqueciendo con las diferentes aportaciones de sus miembros y el uso de las TIC que posibilita un blog . El contacto en vivo y en directo más o menos frecuente, con todo, reforzaría la identidad de lo que les une y relativizaría lo que les separa.
Pero ese pequeño círculo ahora es público, abierto y permeable, lo que hace que esté cobijado por otros círculos que lo interseccionan o engloban porque comparten solidariamente algún nuevo foco de interés y permite, además, el trasvase de miembros favoreciendo un intenso flujo de conocimiento en las dos direcciones.
Y claro está, el atractivo y sencillo blog es, sin duda, el justo catalizador de todo este proceso cuyo último objetivo es que, siendo siempre aprendices, nos sintamos en algún momento creativos, a gusto comunicándonos, libres y a cobijo de la intemperie de la blogosfera.
PD: Veo que no estoy solo. Juanmi Muñoz, en el blog del encuentro de edublogueros “ikasblogak” que se va a celebrar en Galdakano el 30 de Junio, aporta su visión lírica y combativa del blog.
Patxo Landa










