-le dijo entonces el kiwi a la naranja.

Crédito de la imagen
El escritor de micros viene a ser un desplazado, un tipo que huye de un incendio con lo puesto; la orden es salvar los muebles, tirar por la borda todo aquello que no sea imprescindible porque la inundación –sí, algo tiene de paranoico- o el naufragio es inminente.
Lo curioso es que llega a esa condición por puro perfeccionismo: debería hacerse mirar ese empeño de meter un barco cada vez más grande en una botella cada día más pequeña. Presentación, Nudo, Desenlace, Diálogo y ubicación espacio-temporal en el menor número posible de palabras.
Algunos de sus relatos más extensos terminaban con una afirmación de algún personaje. El tiempo le ha confirmado que con esos dos únicos mimbres –frase y acotación- podía haber construido la historia. Esos aforismos son píldoras narrativas, literatura liofilizada, con la que también –Vayamos por partes –dijo Jack el destripador/ ¡Miente, Pinocho, miente…! - tropieza por la calle.
Una auténtica reválida para el que los escribe y para quienes los leen.
POR FIN VIERNES
Después de mirar al indígena más detenidamente, a Robinson le pareció aburrido e indolente.
Olvídalo…, le dijo, te llamaré Lunes.










He pasado unos microrratos deliciosos leyendo los chistes, el microcuento más corto y los aforismos y poemas de Vicente Huidobro. Su epitafio fue uno de los que coloqué el año pasado en las paredes de los pasillos de mi instituto.
Por cierto, ¿está hecho aposta el que este artículo se publique un aburrido e indolente lunes?
Comment por Carlos Diez — 16 Noviembre , 2009 @ 2:44 pm
Gracias, Carlos. Te propongo otro enlace de lo más recomendable.
Pasado pasado mañana, viernes.
Ánimo.
Comment por Aster — 16 Noviembre , 2009 @ 3:54 pm
Pues sí, amigo mío, me he identificado plenamente con ese kiwi: todita la pulpa es tuya de que nos gusten los micros y de que nos deleitemos con tus Cuentos para esperar el ascensor, La nieve y cuantas muestras nos dejas en este txoko tresticero.
Leyéndote -leyéndolos- los lunes se nos hacen viernes…
Comment por Marcos Cadenato — 16 Noviembre , 2009 @ 4:23 pm
Gracias, Marcos.
Empiezo a responderte un lunes y termino un martes.
Un abrazo.
Comment por Aster Navas — 17 Noviembre , 2009 @ 1:01 am
Alguien dijo (creo que era Eduardo Larequi) que los microcuentos le dejaban una sensación de orfandad. Por el contrario, a mí el encapsulamiento de las historias en diminutos recipientes me parece una de las maravillas del género.
Comment por Lu — 16 Noviembre , 2009 @ 10:15 pm
Estoy contigo, Lu.
Gracias.
Comment por Aster Navas — 17 Noviembre , 2009 @ 1:01 am
Hay un poquito de viernes en este lunes que nos ofreces; tendremos que proponer la nueva semana laboral que empiece en Luernes y acabe en Viunes.
Comment por Antonio — 16 Noviembre , 2009 @ 10:17 pm
Pero seguiría habiendo miertes (algunos 13) y juércoles… Igual colocando un viébado a mitad de semana.
No se, Antonio, no sé.
Comment por Aster Navas — 17 Noviembre , 2009 @ 1:16 am
Buena y necesaria colección de enlaces. Los microcuentos son muy rentables en el aula pues condensan muchas técnicas narrativas y muchos aspectos interesantes para trabajar la comprensión. Se pueden, además, dinamizar desde muchos puntos de vista sin que lleguen a cansar nunca. Para los relatos más extensos y los libros ya tenemos la hora de biblioteca.
Comment por Patxo Landa — 18 Noviembre , 2009 @ 9:33 am
Vaya, Aster, ¡cúanta creatividad!. Es una delicia leer tus microcuentos. Tienes una gran capacidad para transmitir sensaciones, sentimientos en tan poquitas palabras. ¡Qué arte, chico!
Comment por Ana Concejero — 19 Noviembre , 2009 @ 11:42 pm
Gracias, Patxo. Recuerdo y recomiendo el trabajo que hiciste con los micros de Golpe de fortuna de Gonzalo Ostagain.
Comment por Aster Navas — 20 Noviembre , 2009 @ 9:53 am
Gracias, Ana. El lector es el que da sentido al micro.
Comment por Aster Navas — 20 Noviembre , 2009 @ 9:59 am