Este año estoy experimentando con la escritura de relatos de forma coral pues, de una u otra manera, participa toda la clase: uno en la pizarra; otro, en el portátil; otro, con los dibujos; todos aportando ideas a la narración…
Esta vez hemos glosado un texto breve (115 palabras) de un escritor vasco y lo hemos completado con diálogos, descripciones etc.. (750 palabras). Este “experimento” ha resultado incluso más adecuado que el anterior porque sabíamos en todo momento cuál era el argumento y esto me facilitaba dirigir los contenidos y las destrezas que me interesaba trabajar, que más o menos han sido estas:
- El estilo directo y los “verbos de decir” en la reunión de los animales.
- Motivar a los que ya han abandonado cualquier anhelo de aprender, dándoles protagonismo con el portátil, con los dibujos…
- Hacerles entender lo costoso (leer, releer, rescribir, búsqueda de sinónimos…) que es el proceso de escritura.
- Trabajar el uso deíctico de adverbios y pronombres que tanta falta les hace y que tan rentable es para dar madurez a sus textos.
- La ortografía de manera más práctica que con los tediosos dictados.
- La posibilidad de ver el resultado final en sus casas pues está colgado en Internet.
El proceso ha sido lento y largo pues han sido unas cinco sesiones. Cinco sesiones que hemos “ganado” al programa y a la apatía, por supuesto.
Patxo Landa



















